El facineroso Abdelbaki Es Satty salió de la cárcel en 2012 y se le dejó seguir predicando odio

El imán de Ripoll organizó en la mezquita la célula de terroristas islámicos

El fanático religioso de unos 40 años, murió en la explosión de la casa de Alcanar mientras ultimaba el gran atentado con decenas de bombonas de butano

El imán de Ripoll organizó en la mezquita la célula de terroristas islámicos
El imán de Ripoll reclutó a terroristas del 11M y a un asesino de Al Qaeda que se inmoló en Irak. PT

El martes dijo a su compañero de piso que se marchaba a Marruecos para ver a su mujer e hijos

Todos los controles fallaron. Una vez más, se impuso el ‘buenismo’ y se permitió que un fanático sediento de sangre campara a sus anchas y predicara el ordio y la muerte desde la mezquita.

No sólo eso, porque Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll, aprovechó la oración d elos musulmanes y sus reuniones para ir preparando la carnicería de ‘infieles’ más terroríofica que nunca se había imaginado. Y en las narices de los Mossos de Esquadra, los jueces españoles y hasta la Policía Nacional.

El imán de la localidad gerundense de Ripoll, en la que vivían los terroristas que han ensangrentado La Rambla de Barcelona y el Paseo de Cambrils, fuequien orgnizó, aglutino, instruyó y radicalizó a la célula asesina.

Abdelbaki Es Satty planeó en la casa de Alcanar el grave atentado con decenas de bombonas de butano que los yihadistas pretendían llevar a cabo en Barcelona. Un plan que quedó desbaratado tras la explosión en la vivienda en la madrugada del jueves, improvisando sobre la marcha los atentados de la tarde en Las Ramblas y el de la madrugada del viernes en Cambrils.

Los Mossos han registrado este 19 de agosto de 2017 la casa del imán en búsqueda de pistas en el marco de su investigación sobre los ataques.

Abdelbaki Es Satty, que llegó a Ripoll en 2015, tiene alrededor de cuarenta años y había realquilado una habitación de la casa a un hombre desde hace cuatro meses.

Este ha asegurado a la Policía que ya no ejercía como imán desde hacía un tiempo y que el martes le dijo que se marchaba de viaje a Marruecos, donde tiene mujer e hijos. El hombre considera que se trata de una persona «muy normal», si bien su carácter es «un poco tímico, un poco cerrado».

Los agentes buscaban objetos de con su ADN porque quieren confirmar si este líder religioso es uno de los dos fallecidos en la explosión del miércoles por la tarde en Alcanar. Un cuerpo se encuentra en buen estado pero el segundo, hallado el viernes, está totalmente destrozado, lo que dificulta aún más su identificación.

«Era una persona normal»

Adbelbaki Es Satty ejerció como imán en Ripoll hasta el pasado junio, cuando anunció que se iba tres meses a Marruecos de vacaciones.

El miserable predicaba para la comunidad islámica Annur de esta localidad gerundense, en la que residía el grueso de la célula terrorista. Su secretario, Hammou Minhaj, ha explicado a Efe que desde que el imán comunicó que dejaba el país inicialmente nadie se había vuelto a cruzar con él.

El presidente de la comunidad en la que Abdelbaki Es Satty ejercía como imán, Ali Yasine, ha informado de que lo escogieron porque es «muy complicado encontrar un imán en esta zona y él estaba libre».

Adbelbaki Es Satty ya había sido referente religioso de otro colectivo musulmán de Ripoll, compuesto por una cuarentena de personas, durante siete meses de 2015, hasta que decidió dejarlo por razones que se desconocen.

Tanto el presidente como el secretario de Annur han insistido en que Adbelbaki Es Satty era una persona dentro de los parámetros habituales y que «la gente estaba satisfecha con él».

Desde que comunicó que se marchaba de vacaciones tres meses a Marruecos, esta comunidad ha seguido su actividad habitual sin imán y son sus integrantes quienes se reparten la gestión de la mezquita.

En Annur también han confirmado que alguno de los jóvenes acusados como presuntos autores del atentado se habían dejado ver en alguna ocasión por la mezquita, pero que ya hacía un tiempo que no aparecían.

«Era una persona normal», ha insistido este testimonio, que ha residido en el mismo domicilio que Satty durante los últimos tres meses. Sobre los jóvenes a quienes se acusa como autores del atentado en Barcelona y Cambrils, Elhaji ha confesado haberlos visto alguna vez por Ripoll, pero nunca en el piso compartido con el imán.

La comunidad Annur ha querido condenar los hechos ocurridos el pasado jueves a través de un manifiesto que ha colgado en la entrada de la mezquita, en el que se puede leer su total «compromiso en la lucha contra cualquier tipo de terrorismo» y sus ganas de que «los responsables puedan ser detenidos y llevados ante la justicia lo más pronto posible».

Una célula formada por doce personas

Los Mossos consideran que la célula terrorista estaba integrada al menos por doce terroristas, de los que cinco fueron abatidos por la policía en Cambrils; cuatro detenidos, uno de ellos en Alcanar (Tarragona) y 3 en Ripoll (Girona); dos fallecidos en la explosión de la casa de Alcanar el día 16 y uno, Younes Abouyaaqoub, que estaría huido.

Los doce eran miembros de la comunidad musulmana de Ripoll y amigos, al menos seis eran hermanos. Además del parentesco, compartían su juventud (entre los 17 y 34 años) y su origen marroquí. Algunos de ellos, incluso, compartían el mismo edificio, los hermanos Driss y Moussa Oukabir y los también hermanos Omar y Mohamed Hychami, que vivían en el mismo número de la calle Antonio Gaudí de ese municipio gerundense.

La autoría intelectual

Los investigadores están tratando de determinar también la autoría intelectual de los atentados y no descartan que se hubieran preparado en Marruecos o en Francia, dada la vinculación de los terroristas con el país alauí y de alguno de ellos con el país vecino, según fuentes policiales.

Las Fuerzas de Seguridad coinciden en señalar lo jóvenes que eran los terroristas, por lo que no se descarta que el autor intelectual sea alguien de mayor edad o con algún ascendente sobre ellos.

De hecho, había incluso un menor de edad, Moussa Oukabir, que tenía tan sólo 17 años y falleció abatido por la policía en Cambrils, mientras que otros dos de los muertos en este operativo de los Mossos en la localidad tarraconense contaban con 19 años de edad: El Houssaine Abouyaaqoub y Said Aalla. Los también abatidos a tiros: Omar Hychamy y su hermano Mohamed, tenían 21 y 24 años, respectivamente.

Te puede interesar

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído