La espeluznante declaración de la chica ante el tribunal

La víctima de ‘La Manada’: «Me rodearon aquellos cuatro, noté que me quitaban la riñonera, el sujetador y el jersey»

"Me agarraron de la mandíbula y..."

La víctima de 'La Manada': "Me rodearon aquellos cuatro, noté que me quitaban la riñonera, el sujetador y el jersey"
La manada EE

«Recuerdo la puerta, llegamos al cubículo ese y fue cuando empecé a sentir más miedo. Me rodearon aquellos cuatro, noté que me quitaban la riñonera, el sujetador y me desabrochaban el jersey atado a la cintura. Empecé a sentir más miedo cuando me agarraron de la mandíbula y me acercaron para hacer una felación, y otro me agarraba de la cadera y me bajaba leggins. En ese momento estaba totalmente en shock, no sabía qué hacer, quería que todo pasara rápido y cerré los ojos para no enterarme de nada y que pasara rápido».

Esta fue la durísima explicación que prestó la víctima de La Manada ante el tribunal que juzgaba a los cinco jóvenes por violación y que ha publicado el Diario de Noticias de Navarra.

Estas son las 25 frases más contundentes de la víctima:

  • 1. (En la plaza del Castillo. Hace referencia a José Ángel Prenda. Acaba de contactar con el grupo). «No nos presentamos, no me dijo su nombre, estuvimos hablando de fútbol, del tatuaje que teníamos en el mismo sitio… No, no se presentaron. El primero que se acercó y se quedó enfrente dijo que era amigo suyo, pero no les di dos besos, ni me dijo soy fulanito. No hablamos de sexo, para nada. El chico del banco me dijo que ellos, igual que yo, iban a dormir en el coche. El del banco se quedaba sentado y el de enfrente estuvo más rato. Los otros estaban yendo y viniendo».
  • 2. «No hubo ninguna conversación en que se mencionara el sexo. Les digo que me voy por allí. Estaba sentada, el resto de pie y yo dije voy por aquí, y me dijeron que me acompañaban. Pensaba que me iban a acompañar un tramo, no que me fueran a acompañar hasta el coche. El recorrido no lo recuerdo. La única parada que recuerdo es plaza del Castillo, la puerta de un hotel y de ahí al portal».
  • 3. «Recuerdo que iba hablando con un chico, delante iban otros dos, otro iba y venía. Yo hablaba con ese chico, llegamos a un hotel y los de delante hablaron con el de seguridad o el recepcionista y yo cuando llegué a su altura solo oí un número y un nombre, y el del hotel dijo ‘no tenéis habitación’. Andando en ningún momento éramos un grupo, recuerdo que eran cuatro».
  • 4. «El chico con el que iba hablando me empezó a coger el hombro, la cadera y me empecé a sentir incomoda. (…) Corté la conversación y no me apetecía seguir. Hubo un momento en el que dije que girando a la izquierda se llegaba antes al coche y ellos me fueron siguiendo. Yo iba la primera al girar por esa calle y uno me adelantó. Se puso a la altura de un portal porque había una chica timbrando y ellos se fueron escorando hacia al portal. Uno se puso a hablar con la vecina, yo tardé algo en llegar y el chico con el que fui todo el camino me acercó hacia él».
  • 5. «No, me sentía molesta, pero no pensaba que iba a pasar lo que luego sucedió y no vi oportuno pedir auxilio. Y tampoco la calle estaba abarrotada como para llamar a cualquier persona. No pedí auxilio ni nada porque no pensaba que iba a pasar lo que pasó, me sentí molesta, pero decidí irme al coche y ya está«.
  • 6. «No me dijeron nada de que se fueran a parar, se fueron escorando a un lado, pero no me dijeron nos vamos a parar aquí para cualquier cosa. Entonces fue cuando uno de ellos se acercó para darme un beso y yo no me aparté. Cuando me estaba besando y me daba la mano, entonces oí al que había entrado al portal que decía «vamos, vamos».
  • 7. «Yo estaba como en la puerta del portal y el que me besaba me tenía agarrada de la mano y tiró de mí hacia el portal. En ese momento, otro chico me metió también en el portal, me agarró también de la muñeca. Este chico es el que llevaba un reloj con esfera muy grande».
  • 8. «No fue con mucha fuerza, fue con la suficiente para meter a alguien, no fue para dejar marca o hacer algo. Me dijeron que me callara y me hicieron así (se lleva la mano a la boca)».
  • 9. «Recuerdo la puerta, llegamos al cubículo ese, y fue cuando empecé a sentir más miedo. Me vi rodeada por aquellos cuatro, noté que me quitaban la riñonera, sujetador y me desabrochaban el jersey atado a la cintura. Empecé a sentir más miedo cuando me agarraron de la mandíbula y me acercaron para hacer una felación, y otro me agarraba de la cadera y me bajaba leggins. En ese momento estaba totalmente en shock, no sabía qué hacer, quería que todo pasara rápido y cerré los ojos para no enterarme de nada».
  • 10. «Recuerdo que tenía una mano agarrándome para hacer una felación y otra mano que me presionaba en la cadera. Estuve todo el rato de rodillas o semiagachada, no recuerdo estar de pie. Me tiraban del pelo, de la coleta. Cuando estaba en el cubículo, no me daba la cabeza para pensar cómo puedo salir de allí. Me daba igual lo que pasaba. Me sometí para que acabara. Sentí miedo, no sabía cómo reaccionar y reaccioné sometiéndome».
  • 11. «No sé lo que me obligaron a hacer ni cuánto tiempo duró, lo único que quería es que pasara. Solo cerré los ojos y veía tatuajes en la tripa y en la zona alta de la pelvis. No me daba la vista para verles la cara, solo veía los tatuajes, escuchaba alguna que otra risa, recuerdo a uno que decía ‘quillo, quillo, me toca a mí’. Creo que no usaron (preservativo), no recuerdo que ninguno de ellos se lo pusiera».
  • 12. «Hubo un momento en el que se fueron escalonadamente, pero muy rápido. Dije que se fueron corriendo, pero yo no se si corrieron fuera del portal«
  • 13. «Yo estaba desnuda, con camiseta, me vestí, me puse el jersey y busqué la riñonera. Ahí me di cuenta de que habían robado el teléfono. La riñonera la tenía hacia el final del rellano, al lado de unos vasos de cubata. Quería el teléfono para llamar a mi amigo»
  • 14. «No es cierto (que acordó mantener relaciones sexuales). No es cierto (que promovió buscar un sitio para esas relaciones)».
  • 15. «Ahora lo sé (que estaba siendo grabada), pero no lo sabía, estaba con los ojos cerrados. Ni me lo manifestaron, ni vi ningún móvil, hasta que me lo dijo la Policía Foral que había vídeos. Al declarar no lo conocía».
  • 16. «Estaba en estado de shock, me sometí y cualquier cosa que me dijera iba a hacerla, porque estaba en shock y no pude decidir en ese momento. (Después) al verme sola, sin teléfono, empecé a llorar muchísimo porque quería ir al coche y necesitaba tranquilizarme. Estaba hundida y me senté en un banco».
  • 17. «Salí, fui al banco y una pareja se acercó y me pidió que no llorara, que estuviera tranquila. Me dijeron qué me pasaba y les dije que me habían robado el teléfono. Entonces me dijeron que no era tan importante. Ahí fue cuando me acuerdo de decirles han sido ellos, han sido ellos, y luego recuerdo la Policía»
  • 18. «El valor del móvil me daba igual, pero quería llamar a mi amigo porque era la única persona que tenía en Pamplona, a la que quiero y solo quería decirle que no sabía dónde estaba, pero que viniera a buscarme. Fue cuando me entró toda la impotencia y el miedo. No les conocía de nada, no puede tener sentimiento alguno hacia ellos, ni bueno ni malo (que motivara su denuncia)».
  • 19. «Nunca sospeché nada, obviamente si hubiera sospechado habría pedido ayuda o intentado escabullirme. Sí (fue objeto de atención psicológica). Traigo el informe que me dio mi psicóloga con el tratamiento. Desde septiembre de 2016 iba dos veces al mes, en terapia individual. Luego hice otra grupal. En las semanas previas al juicio empecé cada semana. Y ahora tengo que seguir».
  • 20. «Al llegar a mi casa a los días sentía mucha culpabilidad. Pensaba que podía haber hecho más, que les estaba jodiendo la vida a cuatro personas, que era mi culpa lo ocurrido… Porque me podía haber ido, porque no tenía que haberme puesto a hablar con gente que no conozco, porque me separé de mi amigo, porque me quedé sola en una ciudad que no conozco Me sentía muy culpable, se me quitaron las ganas de hacer cualquier cosa y necesitaba respirar. En mi cabeza estaba todo el rato pensando en esto, e incluso cuando estaba de fiesta me ponía a llorar y no podía parar. No hablaba del tema y a la vez buscaba noticias para encontrar una explicación lógica. Tenía pesadillas, insomnio, problemas de concentración. He sido buena estudiante y no me presenté a los exámenes. porque no era capaz de centrarme».
  • 21. «Me fui de vacaciones con mi amigo y su familia, y a mi pueblo. Estuve una semana en la playa con la madre de mi amigo, que es psicóloga, y me dijo que me podía venir muy bien. Decidí irme con ellos porque era una cosa que siempre lo he hecho y no quería cambiarla por un simple hecho»
  • 22. «Mi normalidad era colgar fotos de fiesta y seguí haciendo eso. Había muchos conocidos que sabían que había ido a los Sanfermines y por eso puse también una foto con mi amigo. Quería evitar que se me relacionara con esto, yo nunca dije que era esa chica».
  • 23. «No daba crédito, no podía entender el por qué, ni para qué, pensaba que los iba a ver todo el mundo, que la gente con la que me cruzaba en la calle sabía quién era. Eso me generaba mucha angustia pensar que los vídeos esos podían salir, habérselos enviado a alguien».
  • 24. «Me enteré de que había habido detectives privados. Me afectó, no solo por los síntomas que suele tener una víctima de este tipo de agresiones, sino que hay que sumar un sentimiento de supervigilancia. Salía a la calle pensando que me iban a secuestrar, sentía que todo el mundo me observaba y necesitaba sobreprotegerme«.
  • 25. «La colgué en septiembre de este año. Es una camiseta sobre una frase de un programa de televisión, Super Shore, de una chica que se llama Karime, y dice esta frase (hagas lo que hagas, bájate las bragas) y otras como taconea, bonita, taconea, con las que se hacen camisetas».

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