Uno de los ciudadanos que quiso preguntar al secretario general del PSOE fue Andrés García, un joven burgalés de 30 años con síndrome de down. El chico, miembro de la Asociación con síndrome de down de Burgos, preguntó por la integración de este tipo de personas en los colegios públicos españoles.
Lo mejor que se le ocurrió al por entonces líder de la oposición fue aplaudir al preguntador por haberlo hecho muy bien.