Manuel del Rosal: «Una colecta para Pedro Sánchez»

Manuel del Rosal: "Una colecta para Pedro Sánchez"

En mi pueblo un vecino lanzó la idea de hacer una colecta para ayudar a nuestro presidente Pedro Sánchez dada su pobreza. Una vez conocidos los ingresos de Pedro Sánchez, los de mi pueblo dijimos de ponerlo a votación para ayudarle en su pobre economía. En mi pueblo somos muy brutos, pero somos caritativos. Se lanzó el anuncio de la colecta y se dio de plazo un día para que los paisanos decidieran. Nosotros somos brutos, pero somos demócratas. Los 675 habitantes de mi pueblo incluidos en esta cifra los perros y los gatos, votamos y – ¡cosa curiosa! – el resultado fue de 675 votos a favor. ¡Mayoría absoluta! y no los esquizofrénicos resultados que están dando las últimas elecciones de todo tipo celebradas en España. Nos reunimos en el consistorio para ver la forma de ayudar a Pedro. ¡¡No puede ser!! nos dijimos, la declaración de bienes de Pedro Sánchez no puede estar bien hecha, y si lo está, nosotros no vamos a consentir que nuestro presidente pase fatigas; que somos bastante brutos, pero caritativos y, por supuesto, no somos tontos, no creemos que Pedro esté en semejante situación de penuria. Si que es verdad que últimamente le vemos en el televisor del único bar del pueblo con cara como de un color muy chungo y que le blanquean los cabellos, junto a un andar como de cansino; claro que esto puede ser de tanto viaje a las nubes como se monta. Pero, aunque esa declaración fuera verdad – que es difícil creerlo – de todas formas, y para que vea que nos preocupamos por él, votamos de enviarle por Seur a la Moncloa un paquete con unos buenos chorizos, salchichones, quesos y torreznos y dos botellas de nuestro vino de pitarra – que no lo hay igual – para que coma y beba como Dios manda, a ver si así recupera un color de cara sonrosado y un andar menos lánguido. Acompaña a estas chucherías una carta invitándole a que se pase por aquí cuando quiera y compare nuestra descansada vida con la suya de tanto ajetreo, una vida que, si es cierto como dicen, que la lleva solo por ambición de poder, ya le decimos nosotros que no merece la pena. Pero claro, si es así y el poder le gusta más que a un tonto una tiza, va a ser que no tiene remedio.

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