Hay una escena que se repite con asombrosa regularidad en los metros y centros comerciales de todo el mundo.
Un individuo de aspecto perfectamente razonable se aproxima a una escalera mecánica, la observa con la desconfianza instintiva del ser humano ante lo que no comprende del todo, duda un momento, alguien le anima desde arriba o desde abajo, da el paso y entonces ocurre lo que tiene que ocurrir: la escalera mecánica gana.
El vídeo que circula estos días es un ejemplo perfecto del género. El protagonista dudaba.
Se le notaba. Esa vacilación ante el primer escalón en movimiento que conoce todo el mundo que alguna vez ha visto a alguien enfrentarse por primera vez a una escalera mecánica.
Le animaron. Dio el paso. Y se llevó el susto de su vida y un trompazo de consideración.
La paradoja de la tecnología que facilita la vida
Son los riesgos de la electrónica y de todos esos sofisticados artefactos que inventa el ser humano moderno para, en teoría, hacer la existencia más cómoda. En teoría.
La escalera mecánica fue patentada en 1892 por Jesse Reno, que instaló el primer modelo como atracción en Coney Island, Nueva York. Los visitantes pagaban por subirse a ella como si fuera una montaña rusa. Nadie se caía porque nadie esperaba que fuera un medio de transporte serio. El problema llegó cuando empezaron a usarla como tal.
Desde entonces, las escaleras mecánicas generan en todo el mundo miles de accidentes anuales. En Estados Unidos se registran aproximadamente 10.000 lesiones relacionadas con escaleras mecánicas cada año según los datos del Consumer Product Safety Commission. En China, donde el crecimiento de infraestructuras de metro y centros comerciales ha sido exponencial en las últimas dos décadas, los accidentes en escaleras mecánicas son noticia con una frecuencia que llevó al Gobierno a endurecer la normativa de mantenimiento después de varios incidentes graves, incluyendo uno en Wuhan en 2015 en que una mujer cayó a través de un escalón defectuoso.
El metro: la revolución que también tiene sus víctimas
El desarrollo del metro no solo revolucionó el transporte urbano sino que transformó la planificación de las ciudades, permitiendo su crecimiento de formas que habrían sido imposibles sin un sistema de transporte subterráneo. Londres inauguró el primer metro del mundo en 1863. Nueva York, París, Tokio, Madrid, Barcelona, México: el metro hizo posible que las ciudades crecieran más allá de lo que el transporte en superficie podía soportar.
Pero cada innovación en el transporte urbano trae sus propios riesgos. Los primeros vagones del metro londinense funcionaban con vapor, lo que llenaba los túneles de humo hasta el punto de que los trabajadores desarrollaban enfermedades pulmonares crónicas. La electrificación resolvió ese problema y creó otros: los rieles con corriente eléctrica se convirtieron en una de las causas de muerte más trágicas en el entorno del metro.
Las puertas automáticas del metro han generado su propio catálogo de incidentes. En Tokio, donde los trenes funcionan con una puntualidad de segundos y las puertas se cierran sin contemplaciones, hay empleados cuya función específica es empujar suavemente a los pasajeros hacia el interior de los vagones en las horas punta para que las puertas puedan cerrarse. La solución humana a un problema creado por la automatización.
Los torniquetes de acceso al metro han atrapado bolsos, abrigos, bastones y, en casos documentados, extremidades. Los sistemas de pago sin contacto han generado una nueva categoría de conflicto: el pasajero que toca la tarjeta pero el sistema no lo registra y el torniquete se cierra de golpe cuando ya ha empezado a pasar.
La tecnología que no perdona la duda
Lo que hace especialmente cruel a la escalera mecánica como trampa para el ser humano moderno es que castiga precisamente la duda. Si uno sube con decisión, el mecanismo funciona exactamente como está diseñado. Si uno duda en el último momento, el escalón sigue moviéndose mientras el pie del usuario decide si comprometerse o retroceder, y en ese intervalo de indecisión está todo el material de los vídeos virales.
Los ascensores tienen su propia historia de accidentes tecnológicos. El primer ascensor de seguridad fue inventado por Elisha Otis en 1852, precisamente porque los ascensores anteriores se caían cuando se rompía el cable. Otis demostró su sistema de seguridad cortando el cable de su propio ascensor en una feria pública en Nueva York: el ascensor se detuvo en el acto gracias al mecanismo de emergencia. Fue un golpe de marketing que cambió la historia de la arquitectura vertical.
Pero incluso con todos los sistemas de seguridad, los ascensores siguen atrapando personas. En España se producen varios cientos de accidentes en ascensores cada año, la mayoría menores pero algunos con consecuencias graves, generalmente cuando alguien intenta salir o entrar mientras las puertas ya están en movimiento.
Las puertas automáticas de los supermercados y centros comerciales tienen sus propios sensores infrarrojos para detectar presencia, que funcionan perfectamente excepto cuando el usuario es muy pequeño, va en silla de ruedas a cierta altura, lleva ropa muy oscura que absorbe la señal o se acerca desde un ángulo que el sensor no cubre. En todos esos casos, la puerta que debería abrirse no se abre, y el resultado puede ir desde el golpe leve hasta el impacto frontal digno de registro.
La conclusión que el vídeo ilustra perfectamente
La tecnología diseñada para facilitar la vida funciona con una condición implícita que nadie menciona en el manual: que el usuario sepa exactamente lo que va a hacer antes de hacerlo. La escalera mecánica no tiene protocolo para la duda. El torniquete del metro no tiene modo de espera para quien no está seguro de si su tarjeta tiene saldo. La puerta automática no contempla al usuario que se detiene a medio camino.
El hombre del vídeo dudó. Le animaron. Dio el paso en el momento equivocado.
La escalera mecánica, ajena a cualquier consideración psicológica sobre el estado de ánimo de sus usuarios, siguió moviéndose exactamente como estaba programada para hacerlo.
Y ganó.
Curiosidades sobre el metro de Madrid
- 1. Es la tercera red de metro más extensa de Europa
El Metro de Madrid es la tercera red de metro más extensa de Europa con un total de 302 estaciones, después de las de Londres y Moscú. Además, es la novena del mundo, tras los metros de Shanghái, Pekín, Londres, Nueva York, Seúl, Moscú, Tokio y Guangzhou. Como dato curioso, también hay que tener en cuenta que es también la segunda red de metro más antigua del mundo hispanohablante, después del metro de Buenos Aires. - 2. La línea más lenta es la 1
El Metro de Madrid tiene en tota 16 líneas de metro: 12 de ellas se mueven por la ciudad de Madrid y sus extrarradios, una de ellas es la conocida como «Ramal de Príncipe Pío» y las tres restantes son aquellas que llamamos de «metro ligero» en tanto que no son líneas subterraneas (al menos en la mayor aprte del trayecto). Y de todas estas líneas, la línea la más extensa en cuanto a longitud es la 10 (Hospital Infanta Sofía – Puerta del Sur) inaugurada el 1 de febrero de 1967 con 39,79 kilómetros. Sin embargo, la más lenta es la línea 1 (Pinar de Chamartín – Valdecarros) inaugurada el 17 de octubre de 1919 con 23,32 kilómetros y 33 estaciones. Concretamente, esta línea tarda en recorrer todas las estaciones una hora y quince minutos. - 3. El Metro de Madrid circula por la izquierda
Una de las mayores curiosidades del Metro de Madrid es que circula por la izquierda. Esto tiene que ver con que en el momento de la inauguración de la primera línea del metro, el 17 de octubre de 1919 (la línea 1, como decíamos anteriormente) los coches en Madrid circulaban por la izquierda en tanto que los conductores de los carruajes llevaban las riendas de los caballos con la mano izquierda y los látigos para fustigarlos con la derecha. - 4. En la Estación de Tirso de Molina se hallaron restos fósiles
De todas las estaciones no queda duda de que la de Tirso de Molina es la más «misteriosa» en tanto que en ella se encontraron restos fósiles de monjes de un antiguo convento de la zona. En consecuencia, lo que se hizo fue lapidar los huesos y recubrir las paredes con azulejos. - 5. La línea con más pasajeros es la 6
Otro dato curioso es que la línea 6 (o «Circular» por realizar sus recorrido en círculo) es la más demandada por los usuarios, seguida por la línea 1 y la 10. La línea 6 fue inaugurada el 11 de octubre de 1979, recorre 23, 47 kilómetros y tiene 28 paradas. En 2019, la línea 6 transportó a 111,7 millones de pasajeros. - 6. Permaneció abierto durante la Guerra Civil
El Metro de Madrid permaneció abierto durante la Guerra Civil Española (1936-1939) sirviendo como refugio para los bombardeos. Como dato curioso, Además, el 9 de agosto de 1936 se inauguró el primer tramo de la línea 3 entre Sol y Embajadores. Sin embargo, 5 días después la circulación del Ramal Opera-Norte se cerró debido a que el área de la Estación del Norte estaba prácticamente ocupada por la guerra y no había ya casi pasajeros. - 7. Aluche es la estación más elevada y Cuatro Caminos la más profunda
Finalmente, otro dato interesante es saber que, por un lado, Aluche es la estación más elevada de las 302, y por otro lado, Cuatro Caminos es la más profunda con 45 metros del nivel de la calle.
Origen del Metro
El primer metro del mundo se construyó en Londres, Inglaterra.
- El Metro de Londres (The London Underground):
- Fecha de inauguración: 10 de enero de 1863.
- Línea inaugural: La primera línea del metro de Londres fue la Metropolitan Railway, que cubría un tramo de 6 kilómetros (aproximadamente 3.7 millas) entre las estaciones de Paddington y Farringdon.
- Características: Esta primera línea era subterránea y utilizaba trenes de vapor. Los túneles eran construidos utilizando el método de «cut-and-cover» (cortar y cubrir), que implicaba excavar una zanja, construir el túnel y luego cubrirlo de nuevo.
- Impacto: La apertura del Metropolitan Railway marcó el inicio del transporte subterráneo urbano y estableció un modelo que sería seguido por muchas otras ciudades en el futuro.
Primeros Metros del Mundo
Después del éxito del metro de Londres, otras ciudades comenzaron a desarrollar sus propios sistemas de metro:
- Metro de Budapest (Millennium Underground Railway):
- Fecha de inauguración: 2 de mayo de 1896.
- Características: Fue el primer metro en el continente europeo y el primer sistema de metro eléctrico del mundo. Se construyó para celebrar el milenio de la fundación de Hungría.
- Metro de Glasgow (Glasgow Subway):
- Fecha de inauguración: 14 de diciembre de 1896.
- Características: Este es el tercer sistema de metro más antiguo del mundo. Originalmente, los trenes eran propulsados por cables y luego por locomotoras de vapor antes de la electrificación en 1935.
- Metro de París (Métropolitain):
- Fecha de inauguración: 19 de julio de 1900.
- Características: Fue inaugurado con motivo de la Exposición Universal de 1900. Es conocido por su arquitectura Art Nouveau y su red extensa y densamente conectada.
- Metro de Nueva York (New York City Subway):
- Fecha de inauguración: 27 de octubre de 1904.
- Características: Es uno de los sistemas de metro más grandes y complejos del mundo, conocido por operar las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Curiosidades del Metro de Londres
- Originalmente, los trenes eran de vapor: Los primeros trenes del metro de Londres eran propulsados por locomotoras de vapor, lo que provocaba condiciones incómodas debido al humo en los túneles.
- El término «Tube»: El metro de Londres es comúnmente llamado «The Tube» debido a la forma circular de sus túneles profundos, que se asemejan a un tubo.
- Estaciones fantasma: Hay varias estaciones de metro en Londres que han sido cerradas a lo largo de los años y son conocidas como «estaciones fantasma». Algunas de ellas se utilizan ocasionalmente para filmaciones o como refugios durante emergencias.