Según Volkswagen: 6 falsos mitos de los coches eléctricos

Según Volkswagen: 6 falsos mitos de los coches eléctricos
Volkswagen YT

1. Los coches eléctricos son caros

De momento los coches eléctricos son caros, pero en la próxima generación empezarán a reducirse los precios sensiblemente. Volkswagen asegura que su próximo compacto eléctrico ID.3 tendrá un precio equivalente al de un Volkswagen Golf TDI, modelo con el que también compartirá cotas de espacio interior y maletero. Esto se debe a que el precio de la producción de las baterías ha bajado un 80% en los últimos 10 años. Además, según auto10 los costes de utilización son más baratos, porque la electricidad es más barata en el coste por kilómetro que la gasolina o el diésel, además de que estos coches se benefician de descuentos fiscales. Se asegura que el precio del mantenimiento es una tercera parte que en los coches de combustión, aunque ya estamos viendo que las marcas siguen pidiendo que vayas al menos una vez al año al Servicio Técnico para revisar las baterías, aunque técnicamente un coche eléctrico no necesita pasar tan periódicamente.(¡Ayudas a particulares para la adquisición de coches eléctricos!)

2. Hay pocos puntos de recarga

Volkswagen se fija en Alemania, donde hay más de 17.000 puntos de recarga públicos. En España no se llega a 5.000. Es verdad que el número aumenta cada día, pero aquí aún estamos lejos de tener un escenario favorable. Los centros comerciales, hoteles y aparcamientos están instalando puntos de recarga para sus clientes y las grandes empresas para sus empleados. También es verdad, que la mayoría de los coches eléctricos se recargan en casa o en el trabajo, por lo que los puntos de recarga públicos están infrautilizados. Esto debería cambiar en un futuro próximo con los puntos de recarga rápida en las carreteras, que permitirán continuar con el viaje a los coches eléctricos de forma rápida. Creemos que este «falso mito» no es tan falso de momento.

3. Se tarda mucho en recargar

Ya que la mayoría de los coches eléctricos realiza trayectos que no superan su autonomía y que recargan en casa o en el trabajo cuando no están siendo usados, poco clientes se acaban quejando del tiempo de recarga. Volkswagen y otras marcas suelen anuncian que sus coches pueden recargar el 80% de la capacidad de la batería en una media hora en puntos de recarga ultra rápida de 100 o 125 kW, y es cierto. El problema en España es que el primer punto de recarga de gran potencia (hasta 350 kW) está aún en pruebas en Álava y la máxima potencia que puedes encontrar en el resto es de 40 o 50 kW, lo que da más de una hora para recargar un coche eléctrico con más de 300 km de autonomía, con lo que los grandes viajes deben realizarse con paciencia. En Alemania ya hay 2.000 puntos recarga rápida, pero en España, de momento, este mito tampoco es muy falso.(¿Son los vehículos eléctricos el futuro del transporte?)

4. No se puede viajar con un coche eléctrico

Los coches eléctricos tienen cada vez más autonomía, aunque hemos comprobado conduciendo el Renault ZOE, el Audi e-tron o el Nissan LEAF, que la autonomía máxima en la actualidad ronda los 350 km reales conduciendo de forma muy eficiente. En Alemania la red de recarga en las grandes rutas comienza a ser amplia y viajar con un coche eléctrico empieza a ser viable para viajes esporádicos. Los principales fabricantes se han unido para crear Ionity, una red de recarga en grandes rutas por Europa para promover el coche eléctrico, pero en España no consiguen instalar los puntos de recarga programados por trabas de las eléctricas y los administraciones. En España, salvo los clientes de Tesla, que tienen su propia red bien extendida, hacer viajes largos con un coche eléctrico es un ejercicio de fe en que habrá un puesto de recarga rápido (50 kW = 1 hora y pico) disponible a mitad de camino, que no esté siendo usado y que funcione.

5. Los coches eléctricos son peligrosos

Por supuesto, los coches eléctricos han sido probados bajo todo tipo de condiciones, tanto en marcha como cargando, bajo la lluvia intensa, el calor del desierto o en temperaturas bajo cero. En su utilización el usuario está a salvo de cualquier descarga de electricidad, a pesar de los altos amperajes y potencias eléctricas que discurren por los sistemas eléctricos. En caso de accidente se detienen inmediatamente todos los flujos de electricidad y en los nuevos coches, las baterías están separadas de las cabinas por capas aislantes y por una estructura indeformable que evita mayores problemas. Según pruebas del ADAC alemán (como el RACE en España) hay menor riesgo de incendio en un coche eléctrico que en uno de motor de combustión.

6. Los coches eléctricos no ayudan al medio ambiente

Hay voces que critican a los coches eléctricos diciendo que sólo son ecológicos en su funcionamiento porque no emiten gases, pero que construirlos y reciclarlos una vez terminado su uso es más contaminante que en los coches de combustible. Las marcas se apresuran a desmentirlo dando datos de las toneladas de CO2 que se ahorran, de cómo neutralizan la contaminación con plantas de producción más sostenibles que utilizan energía de fuentes renovables, y el posterior reciclaje al 100% del vehículo al final de su vida. Volkswagen no se olvida de indicar que cada vez más energía eléctrica utilizada para recargar los coches proviene de fuentes renovables. No obstante, se olvidan de que la extracción de los materiales para las baterías está creando nuevas crisis medioambientales, normalmente en países como Bolivia o México. Pero también en España, sólo hay que poner en google «Mina de litio en Cáceres» para conocer un poco más sobre el gran cráter a cielo abierto que quieren hacer empresas mineras a sólo 3 kilómetros de la ciudad patrimonio de la humanidad.

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