Extermina a los virus de ciertas superficies en entornos cerrados

Cómo la tecnología ultravioleta puede protegernos del coronavirus

Un grupo de investigadores de la Universidad de Columbia está analizando cómo la tecnología ultravioleta puede ser una manera efectiva para combatir el virus SARS CoV-2. Las lámparas emiten de manera continua luz ultravioleta lejana, capaz de matar virus y bacterias sin dañar la piel humana

Cómo la tecnología ultravioleta puede protegernos del coronavirus

El nuevo y sigiloso coronavirus tiene a cientos de investigadores de todo el mundo buscando una solución para combatirlo.

Su principal búsqueda se enfoca en la elaboración de una vacuna eficaz y segura contra el SARS CoV-2 y en frenar los contagios entre la población analizando cómo se propaga el coronavirus.

El primero de los enfoques llevará al desarrollo de una vacuna, sin duda, pero tardará muchos meses en llegar, según los propios especialistas. Al segundo respecto, los científicos están analizando cómo el uso de ciertos tipos de luz, con una longitud de onda determinada, muy específica y distinta a la de las típicas lámparas de ultravioleta actuales, podría ayudar a eliminar los virus de ciertas superficies y, así, reducir la propagación del virus, sobre todo en lugares públicos y cerrados.

Así es como, a través de un comunicado de prensa, en la Universidad de Columbia han informado del desarrollo de una técnica que elimina los virus en el aire gracias a luz ultravioleta de longitud de onda corta, lo que podría ser un arma potente y prometedora para reducir la propagación de la COVID-19 en lugares públicos cerrados.

Cómo desinfecta la tecnología ultravioleta

La luz ultravioleta, es también conocida como luz UV, es invisible para el ojo humanos. Aunque es adyacente a la luz visible en el espectro electromagnético, sus longitudes de onda son demasiado cortas para que nuestros ojos puedan registrarlas y detectarlas.

Los rayos UV también son de alta energía, por lo cual si bien no podemos verlos, sin duda sentimos sus efectos. Por ejemplo, la luz ultravioleta generada por el sol es lo que genera un bronceado o una quemadura, y también puede provocar cáncer de piel.

La luz ultravioleta puede penetrar en las células de los patógenos y dañar el ADN o el ARN que contienen su código genético, explicó Jim Malley, ingeniero ambiental de la Universidad de New Hampshire.

También hay alguna evidencia de que la radiación UV puede dañar los aminoácidos y las proteínas que protegen el virus o le permiten unirse e infectar una célula huésped.

Hace más de un siglo que se emplea en la desinfección de artículos con UV, según Ron Hofmann, ingeniero ambiental de la Universidad de Toronto.

Los dispositivos UV modernos vienen en una variedad de formas y tamaños. Algunos son de dimensión similar a los teléfonos celulares; otros pueden ser tan grandes como un Cadillac Escalade, o múltiples Escalades estacionados uno detrás de otro, como es el caso de los sistemas utilizados para desinfectar el agua potable en Los Ángeles y Nueva York, expuso Malley.

Muchas máquinas UV de tamaño mediano -aproximadamente como un gran cubo de basura- se usan en hospitales para desinfectar las habitaciones de los pacientes luego de su alta médica.

De qué se trata la investigación de la Universidad de Columbia

La tecnología, desarrollada por el Centro de Investigación Radiológica de dicha universidad, utiliza lámparas muy específicas que emiten dosis continuas y bajas de una longitud de onda particular de luz ultravioleta lejana, conocida como UVC lejana, que puede matar virus y bacterias sin dañar la piel humana, los ojos y otros tejidos, como es el problema con la luz ultravioleta convencional.

Cabe destacar que los rayos UV dañan la piel y los ojos, y ni siquiera sabrá que ello está sucediendo hasta que sea demasiado tarde. Y la luz UVC, que generalmente se usa en dispositivos comerciales, es la más perjudicial del grupo.

Sin embargo, los experimentos de este equipo de especialistas han demostrado que la UVC lejana es efectiva para erradicar dos tipos de coronavirus estacionales en el aire (aquellos que causan tos y resfriados).

Los científicos están analizando si funcionaría en la lucha contra el SARS CoV-2, para lo que han contado con la ayuda de Thomas Briese y W. Ian Lipkin, científicos del Centro de Infección e Inmunidad.

Al mismo tiempo, el investigador principal y director del centro, David Brenner, ha dicho que «la luz UVC lejana se puede usar de manera segura en espacios públicos, y matar a los patógenos en el aire antes de que podamos respirarlos». Así pues, usado en ciertos lugares públicos, esta tecnología podría limitar la propagación de los virus y así evitar futuras epidemias y pandemias.

Actualmente ya existen diferentes empresas fabricando lámparas que emitan este tipo de luz, a pesar de que todavía no ha sido aprobada definitivamente por la Administración de Drogas y Alimentos y la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, en un proceso que dura varios meses, según afirma el comunicado de la propia Universidad de Columbia.

El precio de estas lámparas oscila entre los 500 y los 1000 dólares, pero los precios previsiblemente caerán cuando se produzcan a gran escala, según la opinión de algunos especialistas.

Está claro que este tipo de lámparas de luz ultravioleta lejana no terminarán con el coronavirus SARS CoV-2, pero sí pueden ser un aliado perfecto para evitar la propagación.

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Autor

Yéssica Salazar

Licenciada en Comunicación Social, mención Periodismo. Con Máster en Gerencia y Tecnologías de la Información. Con infinito amor por el periodismo y los medios audiovisuales que me han permitido conocer nuevos senderos, diferentes y desconocidos.

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