China ha pasado de producir 20 millones de mascarillas diarias a 116 millones y la está vendiendo a precio de oro

La gorra-mascarilla: la solución casera para quitarnos de encima a los especuladores chinos

Esto es un tiutorial en toda regla, pero antes de que te pongas a la faena, unos datos y algo de contexto.

Durante años, la fábrica Guangzhou Xingshi Equipments se dedicó a la producción de pañales y toallitas sanitarias.

Pero a finales de enero, respondiendo a la llamada del Gobierno chino para hacer frente al coronavirus –petición acompañada de subsidios, préstamos sin interés y reducción de impuestos–, comenzó a fabricar las necesitadas mascarillas.

En poco más de un mes han sido capaces de transformar su línea de producción hasta convertirla en una de las más rápidas del mundo: elaboran unas mil unidades por minuto; 1,2 millones al día.

No ha sido la única. A lo largo y ancho del país, decenas de firmas tomaron una decisión similar en plena crisis.

Entre ellas se encuentran tecnológicas como Foxconn, la encargada de ensamblar los iPhone de Apple, que se marcó el objetivo de producir dos millones de unidades al día; los fabricantes de teléfonos inteligentes Xiaomi y Oppo; la automotriz General Motors, que a través de su filial conjunta SAIC-GM-Wuling anunció la puesta en marcha de 14 líneas de producción con las que elaborar 1,7 millones de mascarillas diarias, y la marca de coches eléctricos BYD, cuya planta de Shenzhen fabrica cinco millones de unidades diarias y 300.000 botellas de gel desinfectante.

Y los chinos, que fueron originalmente los creadores de la peste, se están forrando, cobrando por adelantado y a base de exportar al cada día más aterrorizado Occidente cargamentos de mascarillas a precios astronómicos.

Y ni así ha conseguido el Gobierno socialcomunista de España que lleguen en cantidad suficiente a nuestro país, donde hay decenas de hospitales en los que el personal sanitario carece de material de protección suficiente y policías, militares, limpiadores y hasta funcionarios no tienen ni una simple mascarilla que echarse a la cara.

Su lo peor está por llegar, como dice el inepto Pedro Sánchez ¿por qué el sistema se ha quedado sin suministros tan pronto?

¿Ha faltado previsión? ¿Por qué no se compró y almacenó material al inicio de la crisis?

El Ministerio de Sanidad repite que “se trata de un problema a nivel mundial”  y mira al tendido.

La realidad es que todo indica que Sánchez y su equipo, distraídos con las manifestaciones feministas del 8M y obsesionados con agradar a los golpistas catalanes presos, no se centraron nunca en el problema y adoptaron las decisiones pensando en la crisis de la gripe A en 2009: Entonces se acusó a las autoridades de sobreactuar y de hacer acopio de vacunas y fármacos que luego no sirvieron para nada.

Y como lo que querían era ganar puntos para las elecciones, ni hicieron nada.

España se encuentra en Estado de Alarma, de forma que únicamente podemos salir de casa en casos muy concretos, como ir a hacer la compra o a trabajar.

Ahora bien, cuando lo hacemos muchos de nosotros llevamos guantes y mascarilla para protegernos ante el COVID-19.

Sin embargo, encontrar estos artículos es ahora mismo una misión prácticamente imposible. Así que surge la pregunta: ¿las mascarillas caseras son efectivas?

Hay especialistas empeñados en transmitir que no deberíamos utilizar material que no haya sido fabricado siguiendo la normativa vigente, pero basta ver este vídeo, que dura poco más de un minuto, para concluir que hay soluciones caseras estupendas y gente mucho más lista encerrada en casa, que los irresponsable que tenemos en los ministerios.

 

Recibe nuestras noticias en tu correo

Los vídeos más vistos

Lo más leído