Tecnología
Televisión

Los televisores se han vuelto imprescindibles en nuestras vidas, es cierto. Entretenimiento, cine, deportes, documentales; hay una amplia variedad de programación y canales que ofertan al espectador múltiples opciones donde elegir. Echar la vista atrás en el tiempo con detenimiento nos permite analizar cómo ha evolucionado nuestro entorno en las últimas décadas, sobre todo en el aspecto tecnológico. Lejos quedan aquellos momentos en los que un televisor era un objeto de lujo en cualquier hogar, pues a día de hoy raro es que no haya uno de estos aparatos en prácticamente todas las casas de España.

Debido a la dictadura franquista y los bloqueos económicos que sufría el país, los adelantos en tecnología solían tardar un poco más de tiempo en llegar, sin embargo los televisores fueron una excepción.

Aunque el primer televisor llegó a nuestro país en 1939, de la mano del ingeniero Vicente Guiñau, no fue hasta 1956 cuando comenzó a emitirse la primera señal de televisión, concretamente el 28 de octubre de ese mismo año, reconocido como el nacimiento de Televisión Española. La verdad es que la puesta a la venta de los primeros televisores fue lenta, pues eran demasiado caros -alrededor de las 30 mil pesetas- y no era fácil encontrar dónde adquirirlos, ya que tenían que ser importados desde el extranjero.

La primera emisión destacable fue la retransmisión de un partido de fútbol, Real Madrid-FC Barcelona en 1959, y pudo verse también en Zaragoza. La venta de televisores se disparó en Barcelona y la retransmisión fue todo un éxito. Posteriormente, las emisiones de la cadena pública comenzaron a incluir programas de entretenimiento para toda la familia, y la adquisición de televisores se disparó a mediados de los años 60 en el resto de España.

Cuando se comienzan a fabricar los primeros televisores en nuestro país, justo en esa década, es el momento en el que se comienzan a abaratar los precios y el televisor se vuelve un bien más accesible para la ciudadanía. La oferta televisiva se duplica al nacer la Segunda cadena en Televisión Española, y las familias comienzan a pasar cada vez más tiempo delante del televisor.

Estos primeros aparatos emitían las imágenes en blanco y negro, y la señal solía ser bastante débil, debido a la poca potencia de las antenas de emisión. Sea como fuere, los primeros televisores contaban con antenas metálicas que se colocaban sobre el aparato y se movían en la dirección adecuada para poder sintonizar los canales. Para lograrlo también se movía una rueda de sintonización y llevaba algo de tiempo captar la señal.

Cuando comenzaron a llegar los televisores a color, también se introdujeron las antenas de parrilla que se colocaban en los alféizares de las ventanas o en las azoteas de los edificios. Este adelanto permitió una mejor recepción de la señal. Uno de los primeros televisores en color en venderse en España fueron de la marca Zenith, con un estilo minimalista podía ponerse sobre una mesa de salón debido a su pequeño tamaño.

En contraste con la actualidad, todos los televisores que se fabricaron hasta finales de los años 70 carecían de un mando a distancia, y para cambiar de canal había que levantarse del sofá e ir hasta el aparato para pulsar el botón adecuado; un fastidio en muchas ocasiones. En todo caso, con dos canales había poco donde elegir, al contrario de lo que nos sucede a día de hoy, con la amplia oferta televisiva que tenemos en casa.

Durante los años 80 el televisor comienza a dar otro salto tecnológico y los aparatos mejoran sus prestaciones. Aumenta la calidad de la imagen y del sonido, además de aportar el deseado mando a distancia, que hizo que levantarse para cambiar de canal fuera un mal recuerdo. Las pantallas también aumentaron de tamaño y comenzaron a venderse aparatos de veinte a treinta pulgadas, televisores que podían llegar a pesar hasta treinta kilos.

Con la llegada de los años 90, la oferta televisiva aumentó, y la demanda de los usuarios también. El público compraba televisores cada vez mejores, y comenzaron a aparecer los llamados "televisores de pantalla plana", que mejoraban la calidad de imagen todavía más. También se aumentó el tamaño de las pantallas, hasta llegar a las cincuenta pulgadas. Por supuesto, su coste era desorbitado y su peso también.

En el nuevo milenio, la aparición del televisor de pantalla de plasma fue una revolución a la que pocas personas se sustrajeron. Su éxito de ventas fue equiparado al de los primeros televisores que se vendieron en los años 60, y la mejora de la imagen y el sonido fueron sustanciales. En comparación con sus primos más antiguos, los televisores de plasma incluían la posibilidad de instalar aparatos de sonido envolvente 5.1, lo que los convertía en pequeños cines en casa. En su caso, su precio cuando salieron a la venta era considerable, pero no inasumible, hasta que fueron reduciendo su coste y prácticamente llegaron a todos los hogares el país.

Sin embargo, el televisor de plasma se vio relegado con rapidez por un hermano nuevo y que acabó por reinventar el mundo de los televisores: la tecnología LED (Light Emiting Diode). Al sustituir la pantalla de plasma por este nuevo concepto, la calidad mejoró aún más en cuanto a la imagen se refiere, y la posibilidad de ver la televisión como si estuviéramos dentro de la pantalla fue mejorando con las cualidades que llegaron después, resolución HD (High Definition) o Full HD.

Hoy por hoy, los fabricantes de televisores son conscientes de que el público demanda una buena relación calidad-precio en sus televisores, y no son ajenos a ello. De hecho, podemos elegir entre diferentes modelos y marcas de televisor, con más o menos resolución y con más o menos prestaciones. Desde los más modernos televisores inteligentes, hasta un simple televisor para poner en el dormitorio o en la cocina. Con precios muy accesibles, difícilmente puede uno sustraerse a la tentación de tener uno de estos televisores en casa.

Está claro que un tipo de televisor muy demandado es el que se conoce como SmartTV, que ofrecen muchas opciones, como conexión a internet o disfrutar de programas en streaming a través de diferentes plataformas digitales. Existen modelos muy baratos en este sentido, y también los hay con la más alta resolución, como las que llevan tecnología OLED (Organic Light Emiting Diode) incorporada. Puedes elegirlos de pantalla plana o curva, e incluso ya puedes comprar un televisor que quede adherido a la pared con simple mecanismo de sujeción.