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La Reina Letizia y los 'indepes' catalanes. EP

Levanta la liebre y aportando todo tipo de detalles, la periodista Sara Tejada este 9 de marzo de 2019 en Informalia (La Reina Letizia, más roja que nunca, arrasa en la víspera de la huelga feminista del 8-M).

El tema se las trae, porque los ataques contra la Reina de España se intensifican desde que se inició el procés ('Vogue' cae rendida ante los pies de la Reina Letizia: "Es una pionera").

Muchas de las fake news que circulan tienen su origen en un grupo concreto de periodistas con nombres y apellidos que suman fuerzas en una trama destinada a colar en algunos medios mensajes que puedan desprestigiar a la Corona.

El propósito es dañarla por su flanco más débil, el de la Reina.

Para muchos, la Monarquía española es la clave de bóveda de nuestra democracia, el fino hilván que aún sustenta la unidad de España. Los políticos independentistas lo saben, así como algunos profesionales catalanes de la información.

Según revela Sara Tejada una especie de club secreto en contra de Letizia opera en de forma orquestada en este sentido.

Su misión es desprestigiarla. Y está formado por periodistas que, cuando se reúnen, no representan a sus medios, pero a veces logran colar en el circo mediático algunas de estas informaciones.

Dicen en Informalia que ellos no pueden afirmar de forma tajante que hayan urdido una trama conspiratoria consistente contra la Reina de España, pero subrayan que los malandrines logran efectos nocivos para la imagen de la Corona.

Se podrían encontrar similitudes entre este grupo de personas, entre quienes se incluyen empresarios catalanes, y hasta nobles, como los que conspiraron en el siglo XVIII contra Felipe V, el antepasado de nuestro actual Rey.

Estos periodistas, que pusieron en común por última vez sus planes hace semanas, mientras degustaban una calçotada no representaban ni a sus medios ni a toda la sociedad catalana.

Según recoge el historiador Henry Kamen en su biografía de Felipe V, cuando se suspendieron los fueros, Felipe de Orleans, tío del Rey, negó que toda la nobleza estuviera en contra del monarca. Y el arzobispo y virrey de Valencia y Aragón defendió que gran número de ciudades habían sido fidelísimas a la causa borbónica.

La liberta de expresión es sagrada pero la conjura en torno a la sabrosa calçotada regada con excelentes vinos y espumosos catalanes ha dado sus frutos. Un medio como el Nacional.cat dedica tantas o más líneas a Letizia que cualquier revista del corazón.

Éstos son algunos de los titulares publicados:

  • "La ira de Letizia: obliga a su sobrina adolescente a callar por contrato" 
  • Las razones de Letizia para no ir a Catalunya: "No va ni atada con cadenas" 
  • Degradan a la vigoréxica Letizia a 'it girl': "Quiere ser Paula Echevarría" 
  • Letizia pasa de todo y hunde su imagen ofendiendo a animalistas vestida de visón".

Lo mismo ocurre con Diartio Gol, editado por una sociedad limitada, domiciliada en Cataluña en la que al parece manda , que se ocupa más de los trapos de Letizia y de las noticias negativas relacionadas con Casa Real que de las noticias del Real Madrid.

Parece un digital de prensa rosa. Sus titulares son incluso mucho más agresivos que los de El Nacional.cat. Ignoramos si alguno de sus trabajadores estuvo en la famosa reunión anti-leti, pero parecen claramente imbuidos por el espíritu y las consignas que salieron de aquel encuentro.

Las revistas del corazón son, por tradición, monárquicas, y en ocasiones genuflexivas más que amables, con la corona, pero una de ellas, la única con sede en Barcelona, Lecturas, ha dejado de estar tan apegada a Zarzuela.

La revista catalana ya solo es monárquica con los magos de Oriente. Desde hace un año la única portada de Letizia fue la relacionada con el rifirrafe de las dos reinas.

Eso sí, le dedicaron a Letizia una ventana de portada microscópica en la que estaba muy poco favorecida cuando su ex marido publicó su famoso libro.

Al contrario de publicaciones del mismo ámbito como Love, Diez Minutos, Hola y Semana, Lecturas, la única catalana, suele recoger noticias negativas relacionadas con la Monarquía, pero no tantas positivas.

El caso más flagrante fue uno publicado en portada t referido con la hermana del Rey: concretamente, el divorcio de la Infanta Cristina. Se trataba de un blog de Pilar Eyre, casi una opinión. Sin embargo, fue llevada a portada, como tema principal de la revista.

Los inmediatos desmentidos de los abogados de los Urdangarin no fueron llevados a portada. Pilar Eyre sí dío la cara: fue incluso a defender su tesis a varias televisiones. La Infanta doña Pilar, su tocaya, entró en directo en varios programas, como Espejo Público, o el programa de Toñi Moreno, en Telecinco, para desmentir.

Y lo mimo hizo Miquel Roca, más catalán que la butifarra, el abogado de la Infanta Cristina. Sin embargo, Lecturas no llevó a portada el desmentido y dejó para la eternidad y sin tocar el divorcio publicado, y las dudas sobre la estabilidad matrimonial de la pareja.

Algo parecido ocurrió con el supuesto affaire que adjudicó la columnista a Kitín de Bulgaria y Letizia.

Contó que tuvieron un idilio que duró dos meses. Y añadía que fue el aventurero quien los presentó, algo fácilmente desmentible por parte de cualquier trabajador de los informativos de TVE.

Para muestra otro botón: el debut como princesa de Leonor, una noticia histórica, fue recogido en portada por todas las revistas del corazón menos por la única que es catalana.

Todas le dedicaron espacio en su portada. Pero la revista catalana, que publica reportajes de la realeza internacional, se decantó en esa semana clave por Isa Pantoja, Mila Ximénez y Carmen Borrego. Ese fue su glamouroso trío de reinas.

No se trata de censurar informaciones contra la monarquía o de silenciar noticias verdaderas que no sean del agrado de la Corona. Pero cuando solo se publican negativas, y desde medios catalanes, de forma reiterada, se confirma la teoría de la conjura catalanista contra Letizia.

Los casos de TV-3 son mucho más evidentes, aunque en estos movimientos no incluyamos los vídeos de la autonómica de Torra y Puigdemont llevados con humor, como la muy célebre imitación de Polonia sobre la rivalidad entre la reina Letizia y su suegra, la reina Sofía, a la que, en la versión de Tv-3, la mujer de Felipe VI se refiere como "tu abuela, la bruja griega".