La Starliner de Boeing prueba con éxito sus sistemas de emergencia para una futura misión a la EEI

Los representantes de ese programa aseguran que esta aeronave proporcionaría seguridad a la tripulación en caso de una situación de emergencia, según recoge rt y comparte Paula Dumas para Periodista Digital.

La nave espacial Starliner CST-100 de Boeing completó la prueba de su sistema de aborto de lanzamiento en la base de White Sands (Nuevo México, EE.UU.) este 4 de noviembre, un evento que duró menos de dos minutos y la NASA transmitió en directo.

El objetivo de esta prueba era demostrar la capacidad de la aeronave para proteger a los astronautas mientras los aleja de la plataforma de lanzamiento en el caso de que tenga lugar una emergencia antes del despegue.

Durante este ensayo, la cápsula sin tripulación de Starliner subió alrededor de 130.000 metros y activó el mecanismo para separar el módulo de astronautas. Durante el descenso se abrieron dos de los tres paracaídas y el módulo aterrizó sin problemas.

La agencia aeronáutica de EE.UU. estimó que la prueba fue «un hito de seguridad crucial» y aseguró que está «un paso más cerca de los vuelos con tripulación», según tuiteó la cuenta oficial de este proyecto.

«Pruebas como esta son cruciales» para «asegurarnos de que los sistemas sean lo más seguros posible» y «estamos encantados con los resultados preliminares», pero tendrán que investigar los datos y «analizar si todo funcionó» como esperaban, declaró la responsable del Programa de Tripulación Comercial de la NASA, Kathy Lueders.

Por su parte, John Mulholland, vicepresidente del programa de tripulación comercial de Boeing, aseguró que la prueba demostró que la nave proporcionaría seguridad a la tripulación en caso de una falla que estima muy improbable.

Además, Mulholland anunció que el equipo está «centrado en el próximo desafío: el vuelo no tripulado de Starliner» con vistas a demostrar la capacidad de Boeing para llevar de manera segura a los tripulantes «desde y hacia la estación espacial».

Se prevé que esa misión no tripulada, denominada Prueba de Vuelo Orbital, se lance a bordo de un cohete Atlas V desde la base de Cabo Cañaveral (Florida, EE.UU.) el próximo 17 de diciembre y su primer vuelo tripulado tendría lugar a mediados de 2020.

La construcción de la nave Starliner CST-100 de Boeing, así como la de la nave espacial Dragon 2 —también conocida como Dragon Crew— de SpaceX permitirá que los lanzamientos de las misiones tripuladas a la Estación Espacial Internacional (EEI) se realicen desde territorio estadounidense por primera vez desde 2011.

Después del cierre del proyecto del Transbordador Espacial ese año, EE.UU. el acceso independiente al espacio y los astronautas estadounidenses solo han volado al espacio gracias a las naves Soyuz de Rusia.

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