Tirando a dar

Tirando a dar

Telecinco estrenó este domingo una entretenida serie sobre el mundo laboral. ‘Tirando a dar’ se presentó ágil, fresca y divertida, aunque venía cargada de una polémica que no le hizo una justa publicidad.

Las compañias de seguros intentaron parar el rodaje por miedo a que «se diera una mala imagen de ellas».

Las tramas de la comedia se pueden extrapolar perfectamente a cuaquier empresa y de cualquier sector. Su riqueza está en la elaboración de unos guiones locos, atrevidos y críticos, con unos personajes estereotipados (quizá demasiado) pero que presentan tipos de personas que vemos todos los días.

Tuvimos de todo, el empleado que quiere medrar en la empresa, los horarios funcionariales de personas a las que no les apasiona nada su trabajo, el jefe gracioso y tontorrón que siempre acaba pringando, el peloteo, el magreo, el machismo, el sexismo, y lo politicamente modélico: contar con un gay en la oficina. (Ver personajes al final del post)

He de reconocer que me acerqué a Telecinco con reticencia. Son muchas las series que se han estrenado desde el bombazo de la farmacia y pocas las que ha favorecido mi pequeño ELECTRODUENDE. Sin embargo y pese a la cadena que la emite, demasiada publicidad para un metraje tan corto, ‘Tirando a dar’ necesita hacerse un hueco en la dificil y cada vez más fea parrilla televisiva.

Al terminar la serie me paseé por Antena 3 y decubrí cómo las privadas ya comienzan a competir con Cuatro. A la hora de «Iker Mitaño», la cadena de Planeta programó un reportaje producido por elmundotv para poner los pelos de punta. El espacio se completó con un debate sobre el exorcismo. Y aquello sí que fue tirando a dar…

El protagonista fue el cura Fortea, quien sin pelos en la lengua afirmó al inicio: «Al no haber podido parar la emisión de este reportaje he venido al plató sólo para aclarar lo que aquí se diga».

Los del Mundo no avisaron al exorcista que llevaban una cámara oculta y Antena 3 le echó geta y, contra su voluntad, invitó al sacerdote.

Teresa Viejo intentó como pudo conducir una lapidación televisiva hacia el exorcista. Gustavo Bueno, hijo (Crónicas Marcianas) tiró a dar en repetidas ocasiones contra el clérigo. Lástima de desniveles de respeto entre los invitados. Pese a lo que dijo la presentadora al acabar el espacio: «Hemos aprendido mucho». Lo cierto es que el público a penas se enteró de nada.

Personajes de ‘Tirando a dar’

Amador (Fernando Guillén Cuervo). «El jefe incompetente». Director de la oficina. Lema: «Just do it» (y se cree que se le ha ocurrido a él). Tras su fachada de jefe «enrollado» y campechano se oculta una incapacidad absoluta.

Jaime (Álex Angulo). «El pelota resentido». Director de RR.HH.. Lema: «El trabajo os hará libres». Es afable, paternalista y un tanto pesado. Por sus iniciativas absurdas para motivar a los empleados le consideran un «pringado».

Víctor (Pablo Puyol). «El jeta con recursos». Director financiero. Lema: «¡Es bueno ser rey!». Soltero vocacional, tiene un amplio historial de conquistas gracias a la cuenta bancaria de papá. Utiliza a Blanca para suplir sus carencias.

Blanca (Toni Acosta). «Doña Perfecta» y «chica para todo». Lema: «Si te lo propones todo es posible… creo». Es idealista, ambiciosa y eficiente. Quiere hacerse con un puesto de responsabilidad, pero de momento tiene que solventar los problemas a su jefe inmediato, Víctor.

Lidia (Carla Hidalgo). «La pragmática». Comercial. Lema: «Usa tus armas de mujer». Sabe que es guapa y lo utiliza a su favor. Es directa, divertida, bromista y desinhibida. A veces se le va la mano con bromas de mal gusto pero piensa «que a una chica guapa se le perdona todo».

El señor Presidente (Jaime Blanch). Presidente de la compañía. Lema: «Para llegar a la cima hay que dejar atrás al pelotón». Un hombre en la cumbre, un veterano que lo ha visto todo y no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones sin escrúpulos. Su punto débil: «Las tías buenas en general».

María Jesús, Chus (Gloria Muñoz). «La amargueitor». Secretaria de Dirección. Lema: «Sonríe, mañana será peor». Alterada, histérica y con tendencias suicidas. Muy trabajadora, vive obsesionada con conciliar la vida familiar con la profesional. Está separada de Rafa.

Alejo (Víctor Clavijo). «El escaqueado». Responsable de impagos y enlace sindical. Lema: «Deja para mañana lo que puedan hacer otros». Mantiene una actitud de marxista convencido pero en el fondo sólo defiende sus intereses. Tiene una gran creatividad para inventar excusas que le hagan salir de la oficina.

Rebeca (Marián Álvarez). «Las dos caras». Recepcionista y responsable del suministro del material. Lema: «Una sonrisa puede cambiar el mundo». Parece ingenua y cándida, pero en realidad es una mujer de armas tomar. Es muy estricta con el material de oficina.

Randy (Pablo Martín). «El guaperas border line». Camarero del bar de abajo. Lema: «La vida es como una ola… pero no me preguntes por qué». Deportista, orgulloso de su cuerpo y mentalmente límite. Vive de sus ligues saltando de casa en casa para ahorrarse el alquiler. A pesar de sus trabas intelectuales, lleva un «rollo» místico-metafísico-surfer con el que no engaña a nadie.

Paco (Enrique Arce). «El triunfador». Director de la oficina rival. Lema: «Es bueno ser perfecto». Es un ejecutivo del siglo XXI. Es tan perfecto que podría resultar odioso, de no ser porque desborda encanto por los cuatro costados.

Enrique (Julián Villagrán). «El colgado». Perito. Lema: «Todos tenemos algo que ocultar». Un romántico de otra época, identificado con valores como el honor y el deber. Tiene un exceso de imaginación que le hace ver conspiraciones y delitos donde no los hay.

Violeta (Cecilia Freire). «La rara». Auxiliar de contabilidad. Lema: «No quiero líos». Su vida privada es un misterio para el resto de sus compañeros. Es tímida, evita las situaciones incómodas y no sabe decir que no.

Tito (Juanma Lara). «El troglodita». Contable. Lema: «Cuando apruebe la oposición, va a trabajar Rita». Acosa a todas. Mantiene una actitud de permanente agobio para que los jefes piensen que es un trabajador ejemplar, aunque en realidad es un completo inútil.

Rafa (Ramón Aguirre). «El fantasma». Comercial. Lema: «Ahora o nunca». Vive pensando en dar un pelotazo, forrarse, ligar con jovencitas y comprarse un deportivo. Está obsesionado con su físico y lucha constantemente contra la gravedad y las canas.

Chema (Manolo Solo). «El problemas». Abogado. Lema: «Ahorro, luego existo». Es pesimista y tacaño. Vive asfixiado por la hipoteca y la subida de los precios. Sus compañeros están convencidos de que es gay, cosa que le desespera.

Hugo (Andreu Castro). «El sobrado». Informático. Lema: «Ser el ‘puto’ amo». Es cotilla, un poco violento y muy seguro de sí mismo. Su máxima aspiración es salir en la tele.

Úrsula (Nuria Mencía). «La trepa». Subdirectora de Cuentas. Lema: «Voy a por todas». Falsa y agresiva-pasiva. Eterna aspirante al puesto de directora financiera. No soporta las debilidades femeninas.

Camilo (Tomás Pozzi). «El filósofo». Auxiliar de Mantenimiento. Lema (con perfecto acento argentino): «Tenemos la obligación de desarrollarnos como seres humanos, en todos los aspectos». Es muy, muy bajito. Coqueto, adulador, ligón, su forma de relacionarse con las mujeres es la del eterno seductor.

Angelines (Carmen Esteban). «Cachonda mental con un puntito picante». Limpiadora. Lema: «Para lo que me queda en el convento…». Es alegre y muy desinhibida. Dice todo lo que se le pasa por la cabeza.

Santiago (Eduardo Velasco). «El MacGiver paranóico». Jefe de Mantenimiento. Lema: «Sólo hay una manera de hacer las cosas: bien». Recto, muy profesional y un poco paranoico. Siempre está a la defensiva. Seco y parco en palabras.

Adolfo (Luis Bermejo). «El médico». Médico concertado. Lema: «¿Hipócrates? Lo siento, no leo a los clásicos». Poco ético, cínico y aprensivo. Trabaja con el material arcaico de su padre porque todos sus gastos están destinados al juego.

MALOS TIEMPOS PARA LAS SERIES

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