El repelente niño Urdaci

El repelente niño Urdaci

El martes 7 se estrenó Urdaci en Onda 6, del Grupo Vocento.

El programa, que se encargó de recordar que Vocento ha salido a bolsa con gran éxito, se llama Locos por Madrid. En el espacio acompañaron a Urdaci Alfonso Egea y Silvia salgado (chica de cara hierática que anunciada compungida asesinatos y robos en Sucedió en Madrid, de Telemadrid). Como invitados Andrés Dávila, Ramón Fernández de Mera y Miguel Ángel Fernández.

El tema de este miércoles: “¿Es Madrid una ciudad segura?”.

Es curioso como muchos adultos que nos rodean muestran a la primera de cambio una infantilidad que como poco nos sorprende y como mucho nos carga. Alfredo Urdaci, como demostró en su monólogo de arranque, es como ese crío al que le han dicho que ha tenido gracia y no para de repetir la gracieta hasta la extenuación, hasta el hartazgo, hasta que le tienes que dar un sopapo.

Pero a Urdáis no le podemos dar un sopapo porque es un tío mayor, serio, un profesional del medio con mucho CCOO detrás. Los mensajes a móvil del 13-M decían (con ingenio, hay que reconocerlo) aquello de “Urdaci, te quedan dos telediarios”.

A Urdaci, efectivamente, le quedaron dos telediarios, pero muchos, muchísimos monólogos de El club de la comedia, de El Show de Flo o de Benny Hill por delante. Como diría el drogata de mi la serie ‘Mujeres’: “ni puta la gracia”.

Es curioso lo fácil que es en este país cambiar de chaqueta y de registro sea cual sea tu pasado. Y no es una cuestión de perdón o de caridad, sino de ceguera, de blandura moral, de que en España VALE TODO. Vale plagiar libros y seguir vendiendo miles de ellos, vale ser condenado y seguir forrándose, vale manipular a millones de españoles y a los pocos meses divertirlos, entretenerlos.

Puede que en el fondo se trate de eso, que las noticias, la verdad y el periodismo vigilante cada día sean menos importantes en pos de que todos tenemos que entretenernos, pasarlo bien, divertirnos en la inmensa guardería del mundo, en El Club de la comedia global.

La maquiavélica jugada de Urdaci es que en Locos por Madrid empieza con un monólogo, tipo Eva Hache o Buenafuente, pero continua como un programa de información y debate al uso, normal, convencional… a ver si cuela, a ver si vuelve a aceptarse a Urdaci como el “comunicador” que fue. A mí no me cuela… pero estoy seguro de que va a colar.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído