Ay, si Goya levantara la cabeza…

Ay, si Goya levantara la cabeza...

Y luego les sorprende que nadie vaya al cine a ver películas españolas. La gala de los Goya fue aburrida, zafia y, en momentos, hasta vergonzante. Si ‘glamour’ es según la RAE «encanto sensual que fascina», lo de anoche batió todos los records del antiglamour: ni tuvo ningún encanto, ni nada sensual –«a ver si te depilas», le dijo la presidente de la Academia a Corbacho–, ni hubo fascinación alguna.

Ya el previo anterior al Telediario de Televisión Española fue de traca. Es la llamada ‘alfombra roja’. Y recibe ese nombre por el sencillo hecho de que las estrellas recorren una alfombra de ese color. Pero resulta que los organizadores de los Goya decidieron innovar y en lugar de alfombra roja pusieron una moqueta verde. Y encima los dos pánfilos periodistas que entrevistaban a los nominados no sabían más que hablar de glamour mientras la cámara mostraba un ambiente de convención de vendedores de colchones.

Empieza la gala y el pobre Corbacho, que será muy ingenioso y divertido el hombre en privado, lo primero que hace es llamar Belén Esteban a Belén Rueda. Y para arreglarlo suelta un: «Belén Rueda no ha estado guapa en su vida». A ese mal comienzo, no hizo sino que sumar agravios. Chistes sexuales soeces sobre actrices que le «gustaría tener debajo» –Emma Suárez no sabía dónde meterse–, trajes carnavalescos de vergüenza ajena. Vamos, lo mismo que el año pasado pero en versión cutre-doble.

Y como guinda final, un Alfredo Landa ‘volaó’ que dedicó un discurso tan incoherente en vivo a los presentes, que el realizador no se atrevió a reproducir a los espectadores de Televisión Española que veían la gala en semidiferido.

Bueno, no sigo porque me pongo enfermo.

‘LA SOLEDAD’, MEJOR PELÍCULA Y MEJOR DIRECTOR

Ni El orfanato, ni Las trece rosas ni siquiera Siete mesas de billar francés. Al final hubo sorpresa en la noche de los Goya y La soledad fue elegida como mejor película. Jaime Rosales también se llevó el premio como mejor director por su segunda película, que cuenta la historia de cinco mujeres que se enfrentan y luchan con la vida.

Rosales destacó el «hecho histórico de premiar a una película radical» como La Soledad que, además, ha hecho pleno al llevarse los tres galardones a los que optaba, ya que también consiguió el de mejor actor revelación para José Luis Torrijo.

Al final, sin necesidad de recortar los premios a los cortometrajes, se consiguió que la gala fuera corta. A penas dos horas y media para entregar todos los premios que quedaron repartidos: El orfanato ganó claramente con siete premios, incluyendo mejor guión original y mejor director novel. Juan Antonio Bayona confesó que la película «ha colmado todas sus expectativas» y que ya ha firmado con una productora estadounidense para hacer un remake que no dirigirá él.

Las Trece Rosas al final sólo se llevó cuatro: mejor fotografía, mejor música, vestuario y actor de reparto, para José Manuel Cervino por interpretar al padre de una de las fusiladas.

Siete mesas de billar francés se quedó con los dos premios a la interpretación femenina de Maribel Verdú y Amparo Baró, que no fue a recoger el premio, principal y de reparto respectivamente. Verdú, que recogió el galardón de un emocionado José Coronado, quiso agradecérselo a su compañera Blanca Portillo (que ya ha recogido dos premios por su interpretación). «A la quinta va la vencida» declaraba la actriz que pone con este premio el colofón a un año de éxitos, poco antes de viajar a Estados Unidos para rodar con Francis Ford Coppola y Javier Bardem.

El gran ausente de la gala fue Javier Bardem, que también se llevó el premio al que optaba como productor del documental Invisibles, en colaboración con Médicos sin Fronteras.

Alberto San Juan, Goya al mejor actor por ‘Bajo las estrellas’

Alberto San Juan ha recibido hoy el Goya a la mejor interpretación masculina protagonista por su trabajo en la película ‘Bajo las estrellas’, del debutante Félix Viscarret, durante la XXII edición de estos galardones, en la que se impuso a Álvaro de Luna, Alfredo Landa y Tristán Ulloa.

‘Es un honor compartir categoría con estos tres compañeros a los que admiro muchísimo’, dijo San Juan al recibir de manos de Ana Fernández un premio que, afirmó, no esperaba conseguir.

El actor madrileño, de 40 años, ha anunciado que se dispone a rodar ‘La vergüenza’ con el director David Planet.

San Juan ha logrado el Goya al mejor actor principal con esta adaptación de la novela de Fernando Aramburu ‘El trompetista del utopía’, producida por Fernando Trueba, en la que interpreta a un músico de jazz sin éxito que regresa a su pueblo para compartir las últimas horas con su padre moribundo.

Este es el primer galardón de la Academia de Cine para Alberto San Juan, quien ya optó a premio en 2003 como actor secundario por ‘El otro lado de la cama’, de Emilio Martínez Lázaro.

Además de su trabajo en cine y televisión, Alberto San Juan destaca en su faceta teatral, como integrante de la compañía Animalario, Premio Nacional de Teatro en 2005 y responsable de una de las ceremonias de entrega de los Goya más polémicas de su historia, en la encabezó el polémico alegato por el ‘No a la guerra’ del mundo del cine.

Emocionado, desbordado y sin palabras, Alfredo Landa recibe el Goya de Honor

Un emocionado Alfredo Landa, entre la ovación cerrada del público en pie y con un discurso entrecortado, ha recogido el Goya de Honor a toda una carrera de manos de José Sacristán y Miguel Rellán en la gala de entrega de los XXII premios Goya de la Academia de Cine.

Con un discurso de palabras entrecortadas, casi incomprensible y que el público interrumpía con aplausos para arroparle, el actor navarro ha insistido en que ‘se lo debe todo a su profesión’. ‘No sé cómo decir gracias. Es algo fuera de lo normal…, nada más y nada menos, que el Goya de Honor’, ha afirmado.

‘Ha sido para mi algo exultante’, añadió el actor navarro, quien fue recibido en el escenario por José Sacristán y Miguel Rellán. Los tres se fundieron en un fuerte abrazo.

‘Tengo tanto dentro… este Goya de Honor se lo debo a mi profesión que ha sido lo mejor de mi vida, lo que más aprecio’, ha comentado Alfredo Landa, quien dentro de un mes cumple 75 años, y que ha alcanzado a recordar a Pedro Masó como la persona que le abrió las puertas del cine.

El actor navarro quiso que subieran al escenario su esposa Maite y sus hijos, ‘lo que yo más quiero’, dijo. Entonces se despidió definitivamente con un ‘adiós y para siempre’, pues con este galardón honorífico, se retira del cine, después de cerca de 50 años de una carrera cinematográfica que se inició por todo lo alto con ‘Atraco a las tres’ en 1962.

Al final no hubo polémicas y la no asistencia de Garci evitó encontronazos de última hora, ya que el protagonista de ‘Los santos inocentes’ había advertido que no quería recoger el premio de manos del realizador, con el que ha trabajado en numerosas ocasiones y con el que hasta hace bien poco mantenía una gran amistad.

Con este Goya honorífico, ya son tres los galardones de la Academia de Cine recibidos a lo largo de su carrera tras los obtenidos como mejor actor por ‘El bosque animado’ (1987) y ‘La marrana’ (1992). Esta noche era también candidato por su trabajo en ‘Luz de domingo’.

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