A Carmen Machi le satura ya ser Aída

(PD).- Tras nueve años metiéndose en la piel de Aída, la actriz Carmen Machi ha anunciado que no sólo abandona el personaje, sino que incluso dejará para siempre la televisión, medio en el que debutó en 1999 dando vida a la limpiadora con la ha conseguido el éxito popular.

El anuncio lo hizo ayer durante la presentación en Barcelona de la obra La tortuga de Darwin, con la que estará de gira por España hasta finales de este año. Precisamente, será en esas fechas cuando Machi se despida de la pequeña pantalla. La pieza teatral, de Juan Mayorga, está dirigida por Ernesto Caballero y trata sobre la tortuga gigante que Darwin trajo a Europa desde las Islas Galápagos.

Carmen Machi se convierte en la obra en una mujer-tortuga, emblema de todos los temores y recelos que suscita en las sociedades actuales todo aquello que es extraño y diferente.

Punto de inflexión

Con este papel, la actriz, formada en el Teatro de la Abadía, reconoce que ha vivido «un antes y un después» en su vida profesional al poder descubrir, según resalta, «el porqué» de la profesión de actor.

Esta reflexión es la que la ha llevado a tomarla decisión de dejarla pequeña pantalla. La actriz afirmó ayer que, pese a que Aída y el medio televisivo le ha dado la fama, ella no la necesita: «Hay mucho más, está el teatro y el cine. No estoy cansada de la televisión, quien está cansada es ella de mí», señaló.

Machi ha tomado la decisión con la vista puesta en sus próximos proyectos como la aparición en la película de Javier Rebollo La mujer sin piano, y el nuevo montaje teatral dirigido por Gerardo Vera, del Centro Dramático Nacional, creado a partir de un texto de Antón Chejov.

LAS SERIES

‘7 vidas’.

En 1999, Machi encarnó por primera vez a Aída, que al principio sólo era un personaje muy secundario que trabajaba como limpiadora en el bar que servía de centro de ‘7 vidas’. Con el paso de las temporadas, fue ganando peso para anticipar el lanzamiento de su propia serie.

‘Aída’.

En 2005, Aída deja el centro de Madrid para volver a su barrio tras enterarse de que su padre le ha dejado en herencia su piso. De este modo empieza una de los programas más vistos de los últimos años. Un humor un tanto cafre y con toques de costumbrismo son la base de la serie.

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