Una granhermana en el calabozo

(PD).- Amor, la concursante transexual de «Gran Hermano» no olvidará en su vida las ocho horas que pasó en un calabozo después de haberse defendido de un acosador sexual en una discoteca.

Corralejo, Fuerteventura, 15 de septiembre. Amor, una de las concursantes más polémicas de Gran Hermano, que entró en GH9 para costearse su cambio de sexo, acudió como muchas otras noches a una discoteca de su isla natal. Allí vivió un acoso sexual y posterior pelea que acabó dos días más tarde con una larga estancia en un calabozo.

En ¿Dónde estás corazón?, la joven contó como un hombre le echó las manos a la parte donde la espalda pierde su casto nombre. «Lo agarró y le dí un bofetón», comentó a Jaime Cantizano y sus colaboradores. El acoso continuó y el hombre, que según Amor tiene antecedentes penales por acosar a extranjeras en las discotecas de Fuerteventura, y ella acabaron peleándose en el parking.

La granhermana se defendió de su agresor con tan mala fortuna que le partió el tabique nasal y tuvo que acudir una ambulancia.

Según contó Amor, en unas declaraciones algo atropelladas, dos días más tarde, durante una verbena, fue detenida por la guardia civil y, siempre según comentó en el programa, sufrió vejaciones en el cuartel. Tras pasar ocho horas en un «calabozo apestoso» la llevaron esposada ante una juez del Juzgado que linda con el cuartel.

Amor, que tiene a su hermano Sergio en prisión, dijo que lo del calabozo ha sido la peor experiencia de su vida y prefirió «denunciar» lo ocurrido en un plató de televisión a presentar una denuncia como es debido porque «eso no sirve para nada». «Me ficharon y se mofaron de mi diciendo que la foto sería para Interviú», se quejó Amor.

Incluso su madre, Mensi, le tiró de las orejas ante Cantizano, diciendo que es muy «alocada» además de demasiado confiada y que cualquier día le va a dar un disgusto grande.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído