De los primeros 10.700 alumnos investigados que supuestamente realizaron los cursos de formación de la patronal madrileña, ni uno solo estuvo en curso alguno. La policía acusa a los implicados de blanquear el dinero de esos cursos. Su presunto cabecilla, Alfonso Tezanos, quedó en libertad con cargos y negó «ser un chorizo».