Así se consiguieron las imágenes de Junqueras, Romeva y Forn en la cárcel

Un juez prohíbe a Periodista Digital y una docena de medios la difusión de imágenes de Junqueras y Romeva en prisión

Un equipo de expertos desvela cómo grabaron a los políticos en prisión y qué tecnología pudieron utilizar para ello

Un juez prohíbe a Periodista Digital y una docena de medios la difusión de imágenes de Junqueras y Romeva en prisión
Montaje en Twitter con Junqueras, Trapero, Puigdemont y Forcadell. TT

Con máxima urgencia, movilizando a la Guardia Civil y enviando una pareja de educados agentes en pleno domingo -mientras Rafa Nadal trituraba a Dominic Thiem en Roland Garros- al domicilio del director de Periodista Digital.

Un juez de primera instancia de Arganda del Rey (Madrid) se puso este 10 de junio de 2018 a despachar frenéticamente oficios a diestro y siniestro prohibiendo la difusión de las imágenes de Oriol Junqueras y Raül Romeva en la prisión de Estremera.

Con toda urgencia, porque no hacía ni 24 horas que el abogado de ambos golpistas había presentado una denuncia (El vídeo de Junqueras en la cárcel dando clases sobre Grecia y fregando como un cosaco… ¡que cabrea a Marta Rovira!).

El juez nos ordena la retirada de todas las imágenes publicadas, lo que hicimos de inmediato ‘por si acaso‘, por el tono del escrito no deja resquicio a la duda: «cesando así en la intromisión ilegítima en los derechos de los denunciantes».

La orden sólo afecta a las imágenes en las que aparecen Junqueras y Romeva y no en las que se ve a Joaquim Forn porque la denuncia la presentó el abogado de los dos primeros, Andreu Van den Eynde.

EL ORIGEN DE LAS IMÁGENES

El vídeo que emitió laSexta y el diario Ara en el que se puede ver el día a día en prisión de los ‘exconsellers’ Oriol Junqueras, Raul Romeva y Joaquim Forn ha sido una de las imágenes más polémicas de la semana.

Las reacciones a la charla de filosofía de Junqueras o a las imágenes de Forn dedicado a la escritura no se han hecho esperar, sobre todo en el círculo más próximo a los políticos, desde donde consideran que se han sobrepasado límites y surgen preguntas sobre cómo se consiguieron grabar esas imágenes.

Mientras algunos medios ya apuntan a que Interior investigará su procedencia, un equipo de expertos de Espiamos ha analizado el vídeo en cuestión y ha podido determinar cómo se obtuvo.

En primer lugar, según recoge Exclusiva Digital, las investigaciones de estos especialistas determinan que se utilizaron dos dispositivos diferentes para la grabación, puesto que las imágenes muestran la fecha y la hora en colores, formatos y posiciones diferentes. También se observa como las calidades de grabación entre ambos difieren.

En cuanto al tipo de dispositivos todo hace indicar que el video se grabó con un reloj espía de buena calidad y algún objeto de mano como un bolígrafo con cámara incorporada. Esta hipótesis tiene en cuenta el hecho de que la grabación se realiza desde la cadera del sujeto o como en otras imágenes, la cámara se encuentra a pocos centímetros del objetivo sin que este llegue a percatarse.

La calidad del video también da pistas: se observa como la grabación entre ambos dispositivos difiere pudiendo utilizarse aparatos que graban en 2K / 60 FPS, lo que permite imágenes tan rápidas y codificadas mediante H264.

Cabe añadir que relojes de este tipo resultan idóneos para este tipo de grabaciones encubiertas. En apariencia pasan totalmente desapercibidos, funcionan como cualquier otro reloj, detectan el movimiento y además de grabar pueden tomar imágenes.

Pero ¿Por qué no se detectó?
En el análisis también queda en el aire la duda de cómo pudieron introducirse estos objetos en un lugar con unas férreas medidas de seguridad como las de una prisión un objeto que desde esta compañía aseguran «es sencillo de detectar».

Según los expertos, este tipo de equipos de vigilancia son fácilmente rastreables mediante un equipo normal de rayos X, con el que se detectaría de un vistazo que el reloj tiene dos baterías o que el boligrafo dispone de una batería interna, algo tan inusual que debería levantar sospechas. Incluso el uso de un detector de lentes hubiera sido suficiente para prevenir la utilización de los aparatos de vigilancia encubierta, desde el más sencillo hasta el más sofisticado.

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Autor

Fernando Veloz

Economista, comunicador, experto en televisión y creador de formatos y contenidos.

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