Prensa

Pánico entre los periodistas ante los contínuos robos que sufren en las ruedas de prensa

Entre los afectados se encuentra un equipo de nuestros compañeros de Exclusiva Digital

Pánico entre los periodistas ante los contínuos robos que sufren en las ruedas de prensa
Periodistas y reporteros en rueda de prensa

Es habitual que allí donde se celebra una rueda de prensa, presentación de programa, o hay una cobertura informativa importante, los periodistas, reporteros y camarógrafos montamos auténticos ‘campamentos’ provisionales donde hay una ingente cantidad de material electrónico de gran valor. Puestos de trabajo, ordenadores, cables, equipos de sonido, trípodes, cámaras de vídeo, cámaras fotográficas…

Según recoge ECD, el movimiento de un lado para otro que suele caracterizar este tipo de concentraciones provoca que muchas veces todo o parte de este material quede sin vigilancia por parte de los profesionales. Pero habitualmente nunca pasaba nada. Todo el mundo se conoce, todo suele estar etiquetado y nunca había problemas más allá de alguna confusión esporádica. Pero esto hace ya meses que no es así.

El pasado mes de mayo, a un equipo de Exclusiva Digital les robaban, en un recinto cerrado durante la presentación de una serie de televisión, el macuto donde llevaban su equipo de grabación: Una cámara de vídeo, micros inhalámbricos, focos, receptores, auriculares, tarjetas de memoria. Todo valorado en casi 6.000 euros. Obviamente se interpuso la correspondiente denuncia en la comisaría de Policía de la calle Huertas de Madrid, pero el pasotismo que mostraron los agentes fue vergonzoso.

«Ahora ya a no dejamos ni el trípode sin vigilar». Así resume la situación actual un camara que cubre eventos de actualidad en Madrid para una televisión nacional.

ECD publica varios ejemplos más. A un cámara de Televisión Española le robaron recientemente un maletín con cables, equipos y micrófonos en una sala donde se estaba realizando una rueda de prensa. El maletín desapareció sin que nadie viese nada.

Poco después le tocó a una periodista de un medio escrito. Según publica también ECD, se encontraba cubriendo una rueda de prensa en un conocido complejo empresarial del centro de la capital cuando se ausentó un momento de su puesto. Al volver, el ordenador portátil con el que estaba trabajando había desaparecido. En esta ocasión tampoco nadie vio nada.

Nadie sospecha de otro compañero. Lo que se teme, explican fuentes que han vivido de cerca alguno de estos episodios, es que existe una o varias «bandas de ladrones» especializadas que han encontrado un importante nicho de ‘mercado’ con el material de trabajo de los periodistas.

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Autor

Fernando Veloz

Economista, comunicador, experto en televisión y creador de formatos y contenidos.

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