Jorge Javier Vázquez confiesa que vota a la izquierda pero prefiere el trato que le dan los votantes de derechas, mucho más educados y amables

Jorge Javier Vázquez confiesa que vota a la izquierda pero prefiere el trato que le dan los votantes de derechas, mucho más educados y amables

Jorge Javier Vázquez ha vuelto a utilizar su blog en la revista Lecturas para publicar un post hablando de política y las distintas tendencias ideológicas

Tras hablar en la introducción de su hermana, a la que su padre llamaba «la progre» e incluso a su tía Mari Carmen cuando en las reuniones familiares se pronunciaba sobre algún tema social o político: «Es que tú eres muy progre» le decía el padre de Vázquez.

A continuación el de Badalona cuenta los tintes anticlericales que tenía su familia paterna ya que no se fiaban de los curas, y se manifestaban claramente republicanos.

Ahora Vázquez comenta que el termino progre «ha vuelto a la palestra –que diría un concursante de reality». Y se utiliza también de manera despectiva, añadiendo que «lo empleen los dinosaurios, lo entiendo, pero cuando veo que gente de mi edad lo usa para sus artículos de la misma manera que lo hacía mi padre es como para cortarse las venas. En detalles como ese te das cuenta de que en 40 años hemos avanzado muy poco. Se suspira con nostalgia por un pasado en el que imperaba un orden aburrido y una moral tan estricta como hipócrita».

El presentador de ‘Sálvame se declara «votante de izquierdas», pero la elitista urbanización en la que vive, La Florida, en la carretera de la Coruña en Madrid, el voto es de derechas es mayoritario. Curiosamente asegura que

«Cuando paseo a los perros, mis vecinos me saludan con cordialidad y hay muchas señoras que paran sus coches para preguntarme con cariño cómo voy de salud. No soy de los suyos, pero no me siento juzgado, cosa que no me sucede con la gente a la que voto.«

Sobre la izquierda comenta que «Si la izquierda fuera inteligente, digo yo que intentaría que uno de los presentadores más populares de este país estuviera en sus actos, pero les pierde su proverbial y bochornosa superioridad moral, y se manejan en la España actual con coordenadas antiguas y muy pasadas de moda. Si alguna vez he aceptado alguna de sus invitaciones, he tenido que lidiar con miradas conmiserativas, como si me estuvieran perdonando la vida y aceptando como mal menor que un presentador como yo estuviera allí.»

Autor

Fernando Veloz

Economista, comunicador, experto en televisión y creador de formatos y contenidos.

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