Esther, una dependienta de Alicante de 32 años, que se declara liberal y confiada, llegaba al restaurante de las citas a ciegas de ‘First Dates’ con las cosas muy claras y con ganas de tener una pareja diferente a las que ha tenido hasta este momento.
La comensal quiere una relación liberal, sin celos y en la que pueda estar con más hombres. Esther ha sido muy clara durante su presentación y ha dejado claro que Tinder se ha convertido en parte fundamental de su vida: «No hay Dios, no hay Buda, no hay nada porque mi religión es Tinder».
Esther: «Mi religión es Tinder» #FirstDates22O https://t.co/x6IbzaH1tz pic.twitter.com/IzG4o6fqQo
— First dates (@firstdates_tv) October 22, 2019
Por su parte Carlos, su cita a ciegas, cuenta que tiene pareja hace cuatro años, pero practican el poliamor y llegaba al programa que presenta Carlos Sobera con ganas de conocer a una chica que comparta sus gustos.
Esther y él han encajado como una maquinaria de precisión desde el principio de la cita y su conversación se ha animado tanto que ambos se han excitado mucho, hasta tal punto que ella decidía irse al baño para utilizar un juguete sexual.
Si una cita puede tomar un rumbo diferente… Creednos, que lo hará ? #FirstDates22O https://t.co/x6IbzaH1tz pic.twitter.com/LDoSEYEOrl
— First dates (@firstdates_tv) October 22, 2019
Aunque primero le daba el mando a distancia de su ‘juguetito’ a su mejor amigo, que también se encontraba en el restaurante del amor buscando pareja, más tarde se lo ha entregado a Carlos, que lo ha utilizado mientras ambos se comían el postre.
La cita más vibrante de #FirstDates22O ? https://t.co/B2vwtbcfVn pic.twitter.com/bkGnQJeU78
— Cuatro (@cuatro) October 22, 2019
A punto estuvimos de recordar la famosa escena del orgasmo de Meg Ryan en ‘Cuando Harry encontró a Sally’

