Dos empleados de Joaquín Torres, detenidos por intentar recuperar un chalet ‘okupado’ del mediático arquitecto

Dos empleados de Joaquín Torres, detenidos por intentar recuperar un chalet 'okupado' del mediático arquitecto
Joaquín Torres, conocido como el arquitecto de los famosos y pareja de Raúl Prieto, director del programa de Telecinco ‘Viva la vida’,  lleva tres años padeciendo un auténtico calvario a consecuencia de la situación que atraviesa su chalet en Pozuelo de Alarcón (Madrid) valorado en un millón y medio de euros, Una pareja de ‘okupas’ consiguió entrar en su inmueble y Torres aún no ha conseguido recuperar su casa.

Se trata de una finca propiedad de Torres en la que el arquitecto tenía construida una casa piloto que enseñaba a sus clientes. Hace dos años, un español y una marroquí saltaron la puerta de entrada y se colaron dentro de la vivienda. Un día, el mediático  arquitecto quiso abrir y se encontró con que no podía entrar en su casa y le echaban con cajas destempladas.
Todos las cerraduras estaban rotas y la puerta estaba encadenada. No pudo acceder ni a los jardines. La pareja de okupas había tomado posesión de la propiedad del arquitecto y hecho su morada por lo que, a nivel legal, Torres no podía hacer nada. La única opción que la legislación española permite al propietario es interponer una demanda y esperar como mínimo un año (periodo estimado en el que se resuelve la orden de ejecución) a que llegue la sentencia que los obliga a abandonar el inmueble.
En el informe emitido por el Juzgado de Instrucción Número 4 de Pozuelo de Alarcón, los funcionarios daban fe de que no residía nadie en la propiedad. Según ha transmitido uno de los empleados del despacho de Joaquín Torres, el arquitecto había interpuesto una denuncia por un delito de usurpación ya que «le aconsejaron sus abogados que así iría más rápido el proceso». Si demandaba por okupación «se iba a alargar mucho les dijeron los juristas».

De este modo, dos de los trabajadores se dirigieron con el documento en la mano para entrar al inmueble. «El informe judicial confirmaba que no había nadie dentro y, por lo tanto, podíamos entrar», admite el empleado de la agencia de arquitectura a al diario Libre Mercado.
El expediente, al que ha tenido acceso el medio citado anteriormente, indica efectivamente, que dos funcionarios habían comprobado que previamente que allí no había nadie. Se les aconsejó llamar antes al timbre. Así lo hicieron y nadie les abrió la puerta. Acto seguido entraron y . comprobaron que el lujoso chalet estaba arrasado, patas arriba, irreconocible.
«Un desastre todo. Cuando estábamos limpiando y cambiando las cerraduras de toda la casa llegó una mujer gritando, era la okupa. Llamamos a la policía local. Ellos a la Nacional. Cuando llegaron los agentes nos obligaron a darles las llaves a la pareja de okupas, el juego nuevo que abría las cerraduras recién puestas y las antiguas. Ellos alegaron que era su casa porque llevaban dos años ahí por lo que era su vivienda y no la de Joaquín. Nos llevaron a comisaria y mi compañero durmió en el calabozo», confirma el trabajador.
Joaquín Torres define esta situación de «surrealista» e «incomprensible». Sus trabajadores fueron acusados de «allanamiento de morada y acoso». «Han dormido en el calabozo por intentar recuperar lo que es mío», explicaba con estupor el arquitecto de las celebridades.
De momento, Joaquín Torres está esperando un nuevo juicio para que se dictamine la orden de desalojo. El español y la marroquí okupas seguirán en el chalet del arquitecto hasta que se resuelva la orden judicial.
Autor

Fernando Veloz

Economista, comunicador, experto en televisión y creador de formatos y contenidos.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído