El ex dirigente del PSOE, Joaquín Leguina ha reflexionado sobre el 41º Congreso Federal del PSOE en el que el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, se dio un baño de masas con sus fieles seguidores pese a todos los escándalos que le rodean.
Fiel a su estilo crítico, el expresidente de la Comunidad de Madrid sintetiza el esperpento socialista montado este fin de semana en Sevilla como una “vergüenza”.
“He sentido vergüenza ajena. Quién puede creerse eso de que España está dividida en derecha y extrema derecha en un lado y los buenos por otro lado, hombre por favor”.
Incide en que no tiene ningún tipo de conexión con la directiva del partido socialista que se dedica a aplaudir al presidente de Gobierno pese a todos los disparates que realice para congraciarse con él. También resalta la falta de autocrítica y el tono autoritario y personalista del evento, que obvió todos los casos de corrupción e incluso, hubo espacio para reivindicar los malos manejos, como con el caso de los expresidentes andaluces Chaves y Griñán.
“Yo me reconozco en muchos socialistas pero con la dirección de este partido no me reconozco, es evidente”.
En cuanto a los escándalos de corrupción que enfangan al partido socialista, considera que los escándalos son tantos y tan evidentes que no puede usarse la excusa de la persecución o del lawfare.
“Está rodeado de desastres, clarísimamente. No solo su esposa, no solo su hermano. Ábalos estaba rodeado de gente impresentable y ¿quién apoyaba a Ábalos y en quién se apoyaba Sánchez?”
En este sentido, ha criticado el espaldarazo de Sánchez al secretario de organización del PSOE, Santos Cerdán, que también se ha visto salpicado por la trama de corrupción conocida como caso Koldo
“No me llama la atención, me pone de los nervios. Santos Cerdán es un personaje sin ninguna categoría política. Es el amigo de Sánchez que lo ha puesto de nada más y nada menos, secretario de organización. Un partido que tiene a este personaje en ese puesto, ¿ya me dirás a dónde va?”.
También ha atizado la “barbaridad” soltada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero en la que aseguraba que el Partido Popular es golpista.
“Es una barbaridad como tantas que salen de la boca de esta señora. Una de las obligaciones del Partido Popular es hacer oposición. ¿Qué quiere, que también se pongan de rodillas?Echarle la basura encima me parece miserable y políticamente divisorio”.