Un absoluto disparate.
Así ha definido la periodista Pilar Rahola los decretos Maricarmen sobre la vivienda de Pedro Sánchez publicados en el BOE y que están pendientes de su aprobación mañana en el Congreso.
Ve inviable que ambos sean aprobados, aunque estima que en política todo puede cambiar.
«El segundo es un rotundo y definitivo. El primero, si me preguntas a día de hoy, ahora, en esta hora, yo creo que también cae, al menos por parte de Junts. Esto, Ana Rosa, es un absoluto disparate».
Ha resaltado que el problema de la vivienda es «enorme» y un tema «endémico, estructural y que lleva muchísimos años». Recordó que, según el Banco de España, hay un déficit de falta de construcción de más de 750.000 pisos.
Y afeó que el Gobierno no haya hecho nada en estos ocho años, especialmente en los cuatro primeros, en los que Sánchez gobernó con Podemos.
«Estos tipos han gobernado cuatro años las izquierdas puras. Ellos solitos, los del 15M, sin resolver nada, ni plantear nada, ni crear un pacto de Estado, ni plantear todos los elementos que inciden en el problema. Después han gobernado estos años. Tampoco han hecho absolutamente nada».
Por todo esto, ve con desconfianza este movimiento, que ha surgido en un momento particularmente llamativo, casi al final de la legislatura y con el Gobierno de Sánchez rodeado por la corrupción y con la situación en Ceuta fuera de control.
«De golpe, en medio de una crisis con Ceuta, en medio de las enormes crisis que tiene, el tipo se saca de la manga, corriendo, un Consejo de Ministros extraordinario y dos decretos precipitados. Son tan precipitados que, mirados con lupa, contienen errores de datos, se equivocan con la cita de alguna sentencia, las soluciones son auténticos paripés».
En cuanto al primer decreto, considera que tiene «más opciones» de ser aprobado en el pleno de mañana, pero que «está tan mal hecho y hay tantos agujeros» que es «muy preocupante», en especial por la desprotección del inquilino ante una okupación.
Pero se mostró todavía más dura con el segundo:
«El segundo decreto es un disparate. Es convertir casi, te diría, en delincuente al propietario y obligarle a cargar con todo el peso de las ocupaciones. Es una locura que es inviable por cualquier lugar. Casi es puro comunismo».
También atizó a Pedro Sánchez porque, cuando llegó al poder, el tema de la vivienda estaba en el puesto número 16 entre las preocupaciones de los españoles y ahora es el más grave: «Algo habrá hecho mal en ocho años».
Considera que Moncloa y Ferraz están usando el tema como juego político electoral. Y compara lo que hemos visto esta semana con lo que ha pasado en Ceuta durante los últimos dos meses:
«200, 300 personas en Sol, ahora son más, han motivado rápidamente… No sabemos quién los organiza, quién los lleva, quién paga los gastos, pero hay unas personas que protestan con todo el derecho y espero que con permisos en Sol. Y montan un cirio por el tema… Y rápidamente dos decretos, un Consejo extraordinario, pero 20.000, 30.000, 40.000 personas perdidas por Ceuta, ni un solo Consejo extraordinario. Ningún decreto de emergencia, nada de nada. Si esto no es ideológico…».
Por último, atizó a la izquierda por convertir un tema complejo y multidisciplinar como es el de la vivienda en un eslogan que pretenden resolver «con un papelito».
Bofetón a Rufián
El portavoz de ERC se pronunció en X (antes Twitter) sobre la ‘extraña’ visita de Arnaldo Otegi a Waterloo para reunirse con el líder de Junts y prófugo de la justicia, Carles Puigdemont.
«Lo que diga Rufián es el premio de cada día para el PSOE. Rufián es el… No sé cómo te diría, es el chico de los recados del PSOE».
Se burló al señalar que «cada mañana» se levantan a ver qué insulto nuevo ha propinado a Junts, aunque no lo toman en serio. Y lanzó un dardo tremendo al afirmar que ni siquiera en ERC le prestan atención.
«Lo que diga Rufián, cero patatero, no importa nada. Yo creo que no importa ni a su partido, imagínate».