PD asiste al rodaje de 'El tiempo entre costuras' de A3 en Tánger

La ficción española busca su encaje entre costuras

Basada el el best-seller internacional de María Dueñas, la ficción está protagonizada por Adriana Ugarte y Tristán Ulloa

Antena3 quiere consagrarse como quimera de la ficción patria y para ello nada mejor que aliarse con un best-seller, con actores de moda y con el emblema de ‘Lo nunca visto en televisión’. Periodista Digital viajó a Tánger para asistir al rodaje de ‘El tiempo entre Costuras’, adaptación en 11 capítulos de la novela con la que la novel María Dueñas ya ha encandilado a un millón de lectores. Autora e interpretes hablaron de retos, supreproducciones, nostalgia, choques culturales y karaokes.

‘PAPELONES’ Y APUESTAS SEGURAS

Junto a bañadores de lentejuelas, pieles quemadas, niños jugando en la piscina y un buffete repleto de delicias locales y de una curiosa imitación de la paella, hay un grupo de actores que aguanta el calor como puede. Van enfundados con las gasas propias de los años treinta y se mueven con poses delicadas. Fecha: 28 de junio de 2011 Lugar: Hotel Milazh, en pleno corazón de Tánger (Marruecos). Propósito: Dar vida y forma a ‘El tiempo entre costuras’, último fenómeno literario español y ahora, serie de lujo en Antena3.

Me recogen a las 7 de la mañana y enseguida me transforman en esto.

Lo dice la actriz Adriana Ugarte, protagonista estrella de la ficción. Por «esto» se refiere a un discreto y elegante conjunto de blusa de seda y falda de tubo, cabello ondulado y zapatos de tacón ancho, es decir, la han trasmutado en Sira Quiroga. La que fue ‘La Señora’ en TVE, vuelve a ser reina del melodrama de época pero ahora con todo un «papelón», tal y como ella misma lo define:

Sira es una superviviente, una persona muy trabajadora y luchadora que va a vivir un momento de soledad profunda en Marruecos (…) Entiendo que para un productor era un riesgo darle el papel a una actriz tan reconocida por un papel anterior como era el de Victoria ( personaje principal de ‘La Señora’). Pero este es un personaje diferente. Más vulnerable y frágil.

Ugarte es la última del plantel de actores en hablar con los periodistas. Acaba de terminar de rodar y parece cansada. Ella, a diferencia del resto del equipo, se hospeda en el mismo hotel Milazh, un reducto urbano que ejemplifica lo que es el Tánger del 2011: lugar lujoso pero oscuro del que se dislumbran tiempos mejores, de paredes descolchadas, letreros de neón y tiendas de baratijas kitsch.

¡Qué bien, hoy ponen Karaoke! ¡Por fin!

Quien dice esto, con un júbilo casi infantil, es Hanna New, hermosa ( y desconocida) actriz inglesa que aquí interpreta a Rosalinda Fox, la que fue amante de Juan Luis Beigbeder, Alto Comisario de Marruecos durante la Guerra Civil y posterior ministro de Franco.

Cuando me dieron el papel investigué mucho sobre Rosalinda y la adoré. Era optimista y fuerte aunque su situación fuese mala. Efectívamente, ella es el motor de la historia.

Confiesa una Hanna New aún virgen en eso que llaman dar entrevistas pero que promete hacerse una experta. Es encantadora. Junto a ella y a Ugarte, también desfilan ante nosotros los actores Elvira Mínguez ( ‘Dolores’, madre de la protagonista), Peter Vives (Marcus Logan, objeto amoroso de Sira Quiroga) Francesc Garrido (‘Comisario Vázquez’) y la pequeña del clan Flores, Alba Flores (aquí como Jamila).

Todos coinciden en los diversos lugares comunes típicos de estos eventos: que si el rodaje está siendo «fantástico», que si hay muy «buen rollo» entre todos los compañeros, que si es lo mejor que se ha hecho nunca… no sabemos si es pura propaganda o no pero desde fuera sí que se percibe cierta hermandad, una conciencia de que se está creando algo importante.

Producida por Ida y Vuelta ( ‘Los protegidos’, ‘Los misterios de Laura’, ‘Física o Química’ o ‘El secreto de puente viejo’), ‘El tiempo entre costuras’ pretende ser un referente para la pequeña pantalla. El reto impresiona. Era de esperar que una novela como la que nos ocupa tuviese una adaptación cinematográfica de lujo pero en una época en la que obras como ‘Juego de tronos’ (versión de la cadena HBO de los libros de Gerorge G. Martin) está causando estragos internacionales, no parece tan peregrino que Antena3 viese en la creación de María Dueñas un serie para prime-time.

Es una apuesta presumiblemente cara ( sus responsables se niegan a dar cifras) y para ‘celebrarla’, Antena3 ha enviado a un grupo de periodistas a Tánger para que hablemos de ella, para que vivamos el rodaje y seamos testigos del riesgo. La visita está perféctamente programada. En poco más de 24 horas hay tiempo para callejear con un guía, comprar en el zoco, experimentar lo que es el ‘regateo’, para entrevistas, pasear en camellos y hacerse una leve idea de dónde estás.

Tánger es una mezcla entre la Costa del Sol de comienzos de los 80 y el barrio de Lavapiés de Madrid. Para un profano llama la atención que en los bares y en sus terrazas no haya mujeres, sólo interminables filas de hombres que fuman. En las discotecas más punteras, las paredes están decoradas con las fotos del rey Mohamed VI y los niños, vestidos con harapos ( y colocados estratégicamente en lugares turísticos), sonríen a la cámara a cambio de un par de euros.

MARÍA DUEÑAS, UNA EXTRAÑA ENTRE NOSOTROS

Los actores sólo se prodigan dos horas y media y se acuestan pronto. Hay que madrugar. Ya llevan cinco semanas rodando en Marruecos. Les queda Madrid y Lisboa. El final se prevee para diciembre de 2011. El estreno, para los primeros meses del año siguiente. Una vez pasado el aguetreo de ‘las estrellas’, comienzan los rumores. La autora del libro, la madre de toda esa odisea está entre nosotros pero pocos la identificamos.

María Dueñas es una más del grupo de turistas. Siempre rodeada de un séquito de editoras y productoras, esta profesora de Filología Inglesa es más pequeña cuando se la ve en persona que en la foto que adorna la solapa de su libro. Es elegante, accesible y habla casi en susurros. Es la primera vez que visita el rodaje, que conoce a los actores y está «encantada». Parece consciente del hecho de que todo eso se ha montado por ella pero no alardea. Se mantiene en un segundo plano.

Editada en 2009, ‘El tiempo entre costuras’ (Temas de hoy) es un fenómeno editorial comparable al que vivió Carlos Ruiz Zafón en 2002 con ‘La sombra del viento’. Y no es para menos. La obra de María Dueñas (Puertollano, Ciudad Real, 1964) es un retorno a ‘folletín rosa’. Con una calidad literaria destacable, está cuajada de traiciones, amores, alianzas, espionaje, lujo, pasajes exóticos, cierto humor y muchas emociones. Lo dicho, un best-seller.

Mejor no desmarañar demasiado la trama para aquellos que aún no la conozcan. Tan sólo decirles a los fanáticos de la novela que pueden estar tranquilos. Las imágenes que ya ha difundido Antena3 como adelanto parecen exquisitas y en cuanto a la trama, todo el mundo está de acuerdo en que la serie «se ha mantenido fiel» al original pero con matices, tales como la recuperación de ciertos personajes a los que se les ha dado un «final radical».

Si algo destaca del libro, es la aproximación histórica de una época mil veces tratada por la literatura y el cine pero vista desde un lugar distinto, el Marruecos de los años treinta.

Confiesa Dueñas en una entrevista en exclusiva a Periodista Digital:

Elegí Marruecos por que mi madre nació aquí. Me inspiré en los recuerdos de mi abuela y en mi propia infancia. Si no se ha tratado mucho en la literatura ese periodo de tiempo en este país es, creo yo, por desconocimiento de lo que pasó realmente.

Esta profesora de Filología Inglesa ha dejado su puesto en la Universidad de Murcia y ha pedido una excedencia de dos años para dedicarse de lleno a la literatura. En 2012 saldrá su segunda novela. Una trama con «menos aventuras pero igual cantidad emociones» que su debut.

Después de charlar con los actores, el grupo se desplaza a una novelescay agradecida cena organizada en la playa. Hay tres carpas, una alfombra roja y una banda de música local. Tras el cuscús y la ensalada de frutas, asistimos -entre la admiración y la vergüenza ajena- al espectáculo de ver a un hombre (vestido de chándal) bailar con una bandeja repleta de vasos de cristal sobre la cabeza. ¿Este es es el nuevo Marruecos, un país exhibicionista, muy tradicional, desencantado y dedicado a impresionar al turista ?

El Marruecos de ahora y el que describe la novela es muy distinto, Al menos en las ciudades que yo describo, que eran ciudades con mucha presencia extrajera, eso significaba que había muchas empresas instaladas aquí y riqueza. Eso ahora se ha perdido .Ahora, esas ciudades son cien por cien marroquíes. Últimamente sí que veo inquietud pero también un sentimiento de optimismo.

Aclara la escritora.

Sólo queda una pregunta por hacer. Una aclarición más bien. Realmente ¿Cuánto ha vendido ‘El tiempo entre costuras’? Queremos cifras exáctas pero no las conseguimos.

Hoy por hoy, poco más de un millón de ejemplares sólo en España. Se ha vendido a 26 países y en Italia, por ejemplo, está funcionando muy bien. Estamos esperando a lanzarla en octubre al mercado anglosajón.

Lo dice una de las editoras de Planeta. A su lado está María Dueñas quien, al escuchar estas exorbitantes cifras, no puede más que agachar la cabeza y sonreír tímidamente, con la expresión de alguien que está satisfecho pero que es suficientemente humilde (o prudente) como para no demostrarlo.

 

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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