Los padres de Santana estaban en la cárcel y él se crió en un centro de menores

Brutal momento del tronista Santana en el que cuenta su trágica vida y se derrumba ante su ex-educador en ‘Hay una cosa que te quiero decir’

El tronista de 'Mujeres y Hombres y Viceversa' rompe a llorar al ver a Rafa, el trabajador social que le ayudó a "ver la luz"

Brutal momento del tronista Santana en el que cuenta su trágica vida y se derrumba ante su ex-educador en 'Hay una cosa que te quiero decir’
Alberto Santana.

Padres en la cárcel, miseria, rebeldía y centros de menores, así fue la infancia de Alberto Santana, el tronista de ‘Mujeres y hombres y viceversa’ que el 27 de noviembre de 2012, dejó de lado su actitud de chulo de playa y nos emocionó a todos en ‘Hay una cosa que te quiero decir’ cuando acudió a darle las gracias a Rafael, el educador social que le ayudó en la adolescencia.

Alberto Santana es uno de los actuales tronistas (hombres que son seducidos por varias pretendientes) de ‘Mujeres y hombres y Viceversa’ y como tal, se comporta como el arquetipo del que se sabe muy guapo, con ecos machistas y con formas más bien poco pulidas.

Pero el martes 27 de noviembre de 2012, el canario demostró al mundo entero que un tronista puede tener su corazoncito. Santana apareció en el programa ‘Hay Una Cosa que Te quiero decir’ (T5) para mandarle un mensaje a una de las personas más importantes de su vida: Rafa, un trabajador social con el que coincidió en el centro de menores de La Montañeta cuando el tronista era prácticamente un crío.

Nada más hacer acto de presencia en el plató, Jorge Javier Vázquez bromeó con el físico del muchacho (le preguntó si podía tocarle puesto que en ‘MYHYV’ todos le manosean el torso) y acto seguido, el presentador relató la dramática historia del tronista.

Cuando Santana tenía cinco años, sus padres (que casi eran adolescentes) tuvieron problemas con la justicia e ingresaron en prisión. Santana tenía una hermana de la que le separan forzosamente puesto que ella se va a vivir con otro familiar. Él se quedó con su abuela e iba a ver a sus padres todas las semanas al centro penitenciario.

El actual tronista aún recuerda cómo, al ir a ver a su madre a la cárcel, su padre le gritaba por la ventana desde otro módulo para que su hijo , al menos, le dedicase una sonrisa. Además, la abuela de Santana era muy estricta por lo que él se rebeló. Cuando tenía 11 años, su madre quedó en libertad y se fue a vivir con él y con la abuela pero esto no hace más que agravar el carácter díscolo del joven, quien no dejaba de delinquir y de meterse en peleas.

A los 14 años, Alberto Santana ingresó en un centro de menores de Gran Canaria pero tras pelearse con el portero de su instituto, el adolescente es internado en otro centro de menores perO de régimen cerrado. A los 16 años le trasladaron a otro albergue, La Montañeta y es allí donde conoce a su ‘hermano mayor’ Rafa, un educador que le trata con afecto y respeto.

Pero tras un accidente de tráfico que obliga a Santana a regresar con su madre para guardar reposo, el chico perdió contacto con su querido educador. Tras varios incidentes más, una huida fallida a Madrid , a los 20 años, el joven regresó a la capital para trabajar como monitor de gimnasio además de participar en el conocido dating-show de Telecinco.

Santana había acudido a ‘Hay una cosa que te quiero decir’ para agradecerle a Rafa toda su ayuda y el momento fue, sin duda, uno de los más emocionantes vistos hasta la fecha en el programa.

Cuando el educador entró en el plató y vio que quién le había enviado el mensaje era actual tronista, dijo:

¡Menos mal! ¡Mi hijito!

Santana no podía contener el llanto y sólo acertó a decir:

Rafita, cuando nadie confiaba en mí y lo veía todo negro y nadie me daba apoyo o cariño…. Apareciste tú y me inculcaste unos valores y una forma de ser. Te veía como un ejemplo a seguir y lo sigues siendo. y gracias a tí me cambió la vida y te tengo que agradecer que la persona que soy es gracias a tí. Eres la única persona que me ha ayudado. te estoy agradecido.

Tras escuchar el mensaje, Rafa, todo un ejemplo de humildad, dijo:

Yo lo único que he hecho con Alberto fue lo mismo que hacemos en el centro con todos los menores. Lo único es que unos ponen más de su parte o tienen unas cualidades. Yo conocí a Alberto en una situación muy difícil para los dos. Yo llevaba poco tiempo el centro de la Montañeta. Fue una atracción recíproca porque a mí siempre me ha gustado el tema del culturismo y los músculos y es más fácil acercarte así a un chico porque hay una atracción mutua. Compartimos experiencias. Madrugábamos bastante para ir a un gimnasio cercano.

Santana añadió que, efectivamente, que Rafa se ganó su confianza cuando comenzaron a ir juntos al gimnasio. El tronista también habló de las dramáticas visitas a sus padres en la cárcel y de cómo nunca ha pasado unas Navidades con su familia. Y su educador terminó diciendo:

Santana tiene muchas cualidades, tanto exteriores como interiores. Le echo de menos pero me alegro de que ya no esté allí. Me siento orgulloso de él como de ningún niño que haya pasado por La Montañeta nunca.

Y finalmente, los dos cerraron el encuentro con un emotivo abrazo.

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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