Mónica Pont se ha suicidado mediáticamente en un tiempo récord. La actual concursante de ‘¡MQS!’ y colaboradora eventual de ‘Sálvame’ ha querido volver a la televisión a golpe de escándalos, pero su torpeza la delató el pasado 22 de marzo de 2013 en el ‘Deluxe’. Tal y como la describió el mismísimo Jorge Javier Vázquez, una simple «cuentista».
Un ‘bluff’. Así podemos definir lo que se prometía como un gran enfrentamiento. El de Lydia Lozano y su ex compañera de trampolín en ‘¡Mira quién salta!’ , Mónica Pont. Se nos vendió como un festival carnívoro en el que la Pont iba a desenmascarar a su contrincante, pero todo se quedó en la vulgar pataleta de una montajista. Pero tampoco es culpa de la que dice que es actriz. Los del ‘Deluxe’ lo sabían y les dió igual, para eso hay entrevistas previas. Son expertos en regalarnos los oídos con batallas campales que terminan en petardos mojados.
El gran error de Mónica ha sido su descaro. Su regreso a la vida pública ha sido tan rápido como cerril. Hace más de una década, que la rubia se hizo popular no sólo como modelo, sino como secundaria de aquel vehículo hacia la gloria de Lina Morgan que se llamaba ‘Hostal Royal Manzanares’ (TVE). Portadas, trabajos publicitarios y alguna que otra serie de bajo presupuesto es lo que le esperó a Pont, amén de unas relaciones sociales y sentimentales que la ‘encumbraron’ a la fama. Pero la actriz se casó, tuvo hijos, se divorció y poco se supo de ella. De vez en cuando, asomaba la cabeza como protagonista de la prensa rosa o para decir que su mala fortuna era culpa de una ‘mano negra’ que la había obligado al ostracismo televisivo (gran excusa para todos aquellos que carecen de talento).
Pero en noviembre de 2012, Mónica Pont se fue a llorar al ‘Deluxe’ pidiendo la custodia de su hijo y en esto entró su propio padre, quien desacreditó a la modelo demostrando una falta total de decencia ( a punto estuvo de pegarse con Kiko Matamoros). Como la rubia era de lágrima fácil y era propensa al escándalo, ‘Sálvame’ la llamó para que colaborase con ellos de vez en cuando. Luego llegó ‘¡Mira quién salta!’ y la Pont debió de pensar que, la única manera de sacarle rendimiento al concurso, era llevándose mal con sus compañeros.
Así, desde la primera gala de ‘¡MQS!’, la rubia dijo no estar cómoda con el resto de saltadores y que sentía que le estaban haciendo el vacío. Esto fue sólo la semilla de una serie de rumores y triquiñuelas que enfrentaron a Pont con su compañera (tanto en el concurso como en ‘Sálvame’) Lydia Lozano. La primera dijo de la segunda, que había puesto a parir a todos los del cortijo, mientras que la periodista gritaba:
Lo único que quieres es hacerte un Deluxe.
El deseo de la actriz catalana se cumplió el 22 de marzo de 2013 pero como manda el refranero; ‘ten cuidado con lo que deseas, que se puede hacer realidad’…
MÓNICA PONT FRENTE A JORGE JAVIER VÁZQUEZ: «TE PORTASTE COMO UNA TREPA»
Repetimos que el cara a cara entre Pont y Lozano fue el timo de la estampita, pero la invitada de aquella noche tenía otra cuenta pendiente y fue, de hecho, la única que regaló algo de morbo al espectador. hablamos de lo que, dos días antes, dijo el presentador Jorge Javier Vázquez ‘Sálvame’:
Yo creo que va a ser muy ‘mete-mierda’ Mónica Pont. Yo creo que la que va a dinamitar absolutamente todo (en ‘Mira quién salta!’) es Mónica Pont. Voy a contar algo que jamás pensé que iba a contar: Hace años yo trabajaba para, entre otras revistas, ‘Teleindiscreta. En aquella época Mónica Pont trabajaba en ‘Hostal Royal Manzanares’ y le hice varias entrevistas a Mónica Pont y ella iba muy de coleguilla porque como llegó a Madrid, me llamaba por teléfono y demás. Pero ella, de repente, después de ser amigos y de llamarme un montón de veces, se hace amiga de, incluso, amigos del príncipe, y a partir de ahí, me la encuentro en sitios y ni me mira. Y ahora trabaja aquí y cuando viene a contarnos sus dramas yo no sé ni cómo mirarla. Para mí, Mónica Pont es una cuentista. No me creo nada.
Ya en el ‘Deluxe’, Jorge Javier jugó a hacerse el ‘cobarde’ y Pont a hacerse la ‘humilde’. La invitada llegó besando al público y a todos los colaboradores excepto a Lydia Lozano, quién fingió hablar por teléfono cuando Mónica pasó por su lado.
La rubia se fue a un aparte con el presentador y, muy nerviosa y con el libro de él en la mano, comenzó a decir que estaba muy ‘decepcionada’ con él, que no entendía cómo había dicho tales cosas de ella puesto que, ambos nunca tuvieron «una relación de amistad, sólo profesional» cuando se conocieron:
Aunque tenga una apariencia, soy una persona super humilde y siento mucho si tú has pensado que iba de sobrada.
Vázquez lo admitió, pero no se lo puso tan fácil a la invitada:
Fue un cambio de actitud y no sólo conmigo (…) Tu llegas a Madrid y empiezas a trabajar en ‘Hostal Royal Manzanares’ y poco a poco te empiezas a hacer amiga de luis María Anso y de personas de otro nivel y haces borrón y cuenta nueva con las personas que habías conocido antes.
Mónica Pont, no tenía argumentos para defenderse y tiró del clásico:
Yo no me acuerdo.
Jorge Javier la acorraló diciendo:
Éramos muchas las personas que teníamos relación contigo y de la noche a la mañana diste un salto en tu círculo de amistades y todo lo demás se borró. Y no fue un hecho puntual. Tú de distanciaste de un montón de gente. Tampoco eramos amigos, hablábamos por teléfono pero Mónica, tú ahí actuaste como una trepa.
Ella respiró hondo y preguntó:
¿ A qué le llamas tú trepa?
Jorge Javier Vázquez: Bueno, a escalar posiciones y olvidarte de lo anterior.
M.Pont: Escalar posiciones lo hacemos todos.
J.J.V: Por mi parte, a mí ni me pisaste ni nada. Pero me acuerdo de un sitio en el que apareciste en un festival benéfico en Guadalajara acompañando a Pedro Ruiz y miraste a los que estábamos allí como si fuésemos estatuas de sal. Fuiste tú la que decidiste romper con tu pasado más reciente.
M.P. Yo subí gracias a mi trabajo, a mi esfuerzo y a mi profesionalidad.
J.J.V: Yo no he dicho otra cosa.
M.P: No, pero lo de trepa puede sonar mal.
J.J.V: Pero creo que sí que en aquella época te comportaste como una trepa.
Y atención a la defensa que hizo la invitada de su comportamiento:
En esta profesión tienes que ser trepa porque sino te comen. Tienes que tener muy claro lo que quieres.
J.J.V.: Lo que no se puede hacer es olvidar. Y tú olvidaste a mucha gente que te echó muchos cables.
M.P: Y ahí están.
J.J.V.: No, no, no hay ninguno. De los de tu llegada a Madrid ninguno.
M.P.: ¿Y qué sabrás tú?
J.J.V.: Lo sé porque yo sí que hablo con ellos. (…)Además, eras una mujer que mostraba muchísima fascinación por todo lo que era el lujo.
Pont se agarró al peloteo y al libro autobiográfico del presentador para y decir frases tan tópicas como «yo, como tú, llegué a Madrid y asustada y siempre intento recuperar a esa niña de mi interior»… En fin, que nos quisieron hacer creer que Mónica es un desagradecida y una «trepa» mientras que Jorge Javier es ‘humilde’ y siempre se acuerda de los suyos.
MÓNICA CONTRA LYDIA LOZANO
Y la supuesta ‘gran guerra’ llegó pero terminó pronto. Los responsables del ‘Deluxe’ se dieron cuenta que el espectáculo de Mónica Pont contra Lydia Lozano no tenía mucho recorrido y lo despacharon pronto.
El primer tema a debatir fue saber quién había sido el ‘topo’ de ‘¡Mira quién salta!’ , es decir, qué concursante había pasado información a los medios sobre los entresijos personales que habían ocurrido durante las grabaciones.
Mónica acusó directamente a Lozano de ser la ‘topo’, la otra lo negó para luego llegar a la conclusión de que había cosas -como la supuesta relación entre Escassi y Sonia Ferrer- que eran de dominio público.
Y en cuanto a el jinete y la presentadora, Pont insinuó que la pareja podría haber hecho un trío ( junto a la ex Miss Mónica Hidalgo) pero sólo dio palos de ciego:
Yo no he visto que Álvaro (Muñoz Escassi) y Sonia Ferrer tengan una relación pero estaban todo el día juntos.
Luego, Pont acusó a Lozano de haber criticado mucho a sus compañeros de ‘Sálvame’ (¡qué novedad!) y, lo más ‘grave’:
Yo no sé si alguna noche le puso los cuernos a Charly (marido de Lozano).
Y otra vez, las ‘víctimas’ de fraude fuimos los espectadores. Esperemos que, por lo menos, Mónica Pont no vuelva a tomarnos el pelo de esta manera.
