La que odia tanto la 'telebasura' se sentará en el 'Deluxe'

El canto del cisne de Lucía Etxebarría: abandona definitivamente ‘Campamento de verano’ no sin antes montar la escena más surrealista del año

La escritora se pone en modo 'Prison Break' e intenta escapar del reality a escondidas, ¿de qué planeta viene esta mujer?

El canto del cisne de Lucía Etxebarría: abandona definitivamente 'Campamento de verano' no sin antes montar la escena más surrealista del año

Lucía Etxebarría por fin tiró la toalla y el 25 de julio de 2013 abandonó ‘Campamento de verano’ (T5) para júbilo de todos sus compañeros, quienes la despidieron con insultos y cortes de mangas. La escritora llegó al plató muy asustada y por poco nos dio pena eso sí, de reconocer sus errores, nada de nada.

¿VÍCTIMA O CULPABLE?

Tras pasarnos una semana y media criticando la actitud prepotente y conflictiva de la ganadora del Premio Planeta, el pasado jueves 26 de julio de 2013, durante la segunda gala de ‘Campamento de Verano’ , la entendimos. Sí, entendimos a Lucía Etxebarría. No es que justifique un comportamiento digno de un culebrón mexicano de los 80. Lo que ocurre es que la escritora planteó un oportuno debate. Cuando uno se aficiona a la telerrealidad da por normales cosas que no lo son. Cualquiera de nosotros no aguantaría semejante prueba.

Me imagino ‘encarcelado’ física y económicamente junto a una jauría de personajes histriónicos que tienen como leiv-motiv la carnicería emocional, y me dan los siete males. Desde casa, uno se lo pasa pipa con el teatrillo. Cuanto más broncas haya, más nos atrae. Los malos concursantes son, de hecho, aquellos que no se pelean, que no dan juego. Pero ese comportamiento, esa agresividad, no debería tomarse como norma. Si en mi casa tuviese a alguien reventándome los tímpanos con insultos y vejaciones, me iría corriendo a denunciarlo.

Pero los realities no representan, o no deberían representar, la vida tal cuál es. Son versiones de una realidad maquillada para Halloween. Todo, desde las intenciones de los concursantes hasta la de los guionistas y realizadores, están preparados para rentabilizar costes, para manipularnos y entretenernos. Otra cosa es que nos creamos que esos modelos sociales son los que hay que seguir. Ahí es cuando hay que educar a nuestros hijos para tener eso tan pasado de moda que es la capacidad analizar y criticar lo que vemos.

Etxebarría no tiene televisión, no sabía en dónde se metía para saldar su deuda con Hacienda. Claro, ella, como icono gafapasta que es, no entendía de ese circo y obviamente, no estaba preparada para la ‘guerra’. El día de su abandono, la escritora usó su bien alimentada dialéctica para hacernos dudar y hacernos creer que lo de su calvario no ha sido culpa suya. Pero no, querida, si de diez personas, ni una sola te dirige la palabra y si lo hace es para insultarte, puede que el problema lo tengas tú.

Lucía, según ella misma, sólo ha cometido un error:

«Soy tonta porque me he metido en algo que no he sabido controlar»

Eso fue lo único que reconoció la escritora el día de su marcha. No admitió, sin embargo, que hubiese definido como ‘basura’ el programa un día antes de participar, ni que acusase a un compañero de masturbarse, ni que fuese provocando enfrentamientos entre ellos, ni que se pasase el día separándose moralmente del resto sólo porque ella tiene dos carreras y es muy culta.

Etxebarría no ha gestionado bien sus emociones. La situación le ha superado por completo y juzgarla sería una hipocresía. Todos somos humanos. El problema no son sus berrinches, sino su falta de humildad y su soberbia. Eso es lo que molesta y lo que la ha llevado a la catástrofe emocional en la que ha estado metida. Pero ojo, su desgracia la ha sufrido ella. Nosotros, reconozcámoslo, la hemos degustado con placer culpable.

LUCÍA HUYE DEL CAMPAMENTO Y SUS COMPAÑEROS LA MACHACAN

Pero antes de irse, la escritora ofreció su obligado canto del cisne, su último acto de inmortalidad televisiva. Tras cuatro amagos de abandono, Lucía optó por la salida más radical. Se puso en modo ‘Prison Break’, agarró a sus perros, sus dos camisetas (ya las podía haber dejado por allí) huyó a todo correr por el bosque. Sí, sí, como lo leen. La escritora se montó su peli de Van Damme en la cabeza, se creyó que estaba en ‘Los juegos del hambre’ y quiso irse de allí sin decir ni pío.

Una cosa es que la experiencia sea dura y otra es no saber dónde te metes. ¿A cuento de qué viene esa marcianada? Pero ¿por qué se empeña en hacer trágico lo simple? La huída se puede interpretar de dos maneras. Para empezar, este un ejemplo claro de que la escritora vive en una realidad paralela y que no está a gusto si no se siente atacada y/o perseguida. Además, el amago de fuga es una manera, voluntaria o involuntaria, de denunciar lo malo de es ese programa, de resaltar, ya no que es telebasura, sino que es peligroso.

Y visto lo visto, peligroso sí que es. Aquel 25 de julio de 2013, asistimos a una escena digna de una denuncia. Lucía estaba en su cabaña, enferma y al límite de sus fuerzas y mientras, sus compañeros la acosaron, la asediaron con insultos, gritos y golpes a las paredes. Me da igual lo chunga o insoportable que pueda ser esta señora, ese comportamiento es de una crueldad intolerable. ¿Por qué en’ GH14′ se expulsó a una chica por hacer una broma sobre ETA y aquí sólo castigan ligeramente a esta panda de energúmenos?. De verdad que tuve que quitar la TV para no ver el momento de la rabia que me daba (sí, ya sé que yo también soy muy drama-queen).

De hecho, cuando la dirección de ‘Campamento de Verano’ les comunicó a los exploradores que Lucía ya no estaba en sus filas, ellos lo celebraron con vítores y cortes de manga. Habían vencido al dragón sin saber que mañana mismo tendrán que elegir a otro para dar eso que llaman ‘juego’.

 

LUCÍA ETXEBARRÍA EN PLATÓ: SUS ÍNFULAS DE GRANDEZA Y TERROR DE KIKO HERNÁNDEZ

No fue hasta el final del programa cuando Lucía Etxebarría entró en el plató para ser entrevistada por Joaquín Prat y el resto de colaboradores. Antes que la llegada de la escritora, el temido Kiko Hernández nos dejó con la boca abierta al decir:

En todos los años que llevo comentando realities, nunca he tenido tanto miedo como ahora.

No era para menos. Etxebarría era un toro difícil de lidiar, no por histérica o agresiva, que no lo fue, sino por lista. podría darle la vuelta a todo y a todos con uno de sus berrinches tan bien argumentados.

La escritora se sentó en el plató junto a sus perros y esa fue la enésima muestra de que en el reality, Lucía ha gozado de un trato de favor. Lo increíble es que fue ella la que marcaba de lo que se podía hablar y de lo que no. Se negó, por ejemplo, a comentar el incidente de la ‘paja’ imaginaria. ¿Por qué? Ruego encarecidamente que alguien me lo explique. ¿Tan grave es?

Pero la novelista no sólo censuró temas sino que, como ya hemos comentado, echó balones fuera en todo momento. Esta es la conversación que mantuvo ella con el presentador y los colaboradores tal y como aparece en Telecinco.es:

Joaquín Prat: «¿Estás más tranquila, Lucía?»

Lucía Etxebarría: «No me encuentro bien. Me equivoqué al entrar allí. Cometí un error y los errores se pagan. Yo allí cobraba, por una semana, más que por un libro que tardo dos años en redactar. Algunos de mis compañeros viven sólo de la televisión. Yo no me di cuenta es de que había que crear espectáculo y de que la mitad de las broncas eran por eso. Y te vas aislando y te vas deprimiendo. Fui tonta porque me metí en algo que no podía controlar. Le debo disculpas a mi madre porque ella me dijo que no lo hiciera».

Joaquín Prat: «¿Pero no sabías cómo funcionaban los ‘realities’?»

Lucía Etxebarría: «Yo lo sabía porque tengo varios amigos que trabajan en este tipo de programas pero en casa ni siquiera tengo televisión. Pero es que cuando estás dentro es muy diferente, todo son gritos, insultos y descalificaciones».

Joaquín Prat: «Pero te han llamado manipuladora»

Lucía: «Si lo fuera, con la barbaridad que cobraba cada semana, me hubiera quedado».

Joaquín: «¿Te has aislado o te han aislado?»

Lucía: «Desde la primera bronca yo no me vi capaz de responder porque sabía que mi madre me estaba viendo y le prometí que no iba a gritar. Ellos no han tenido nunca una discusión calmada. Y yo me empecé a aislar».

Kiko H.: «¿Por qué has humillado a tus compañeros diciendo que tienes dos carreras?»

Lucía: «Mira, Modesto no tiene ninguna carrera y me ha enseñado mucho. Cuando me gritaban y ya llevaban diciéndome un rato que no tengo ni idea de nada, pues decía que yo tengo dos carreras, que es una cosa que parece que molesta bastante».

Mario, de GH: «¿Tienes algún problema con el contacto físico?»

Lucía: «Sí, tengo un problema con el contacto físico»

Kiko H.: «Te voy a hacer una pregunta personal. Hemos visto que te han dado muchos ataques de ansiedad, muchas subidas y muchas bajadas. ¿Estás psicológicamente bien?».

Lucía: «No sólo estoy bien psicológicamente, sino que me han hecho un test de idoneidad para adoptar a mi hija y he dado bien. He tenido subidas y bajadas porque yo estaba empeñada en que mi madre me viera bien y yo me pongo muy mal cuando me gritan. No a todo el mundo le pasa pero a mí, sí».

Kiko H.: «¿El sargento Alonso ha sido un gran apoyo para ti?»

Lucía: «Ha sido una balsa de aceite porque ha sido el único que me entendía cuando le hablaba. Si me preguntas si me atrae sexualmente pues…, a mí no me gustan los hombres depilados. Además, se pasaba el día hablando de su novia».

Belénro: «¿No vas a hacer autocrítica de lo que te ha pasado?»

Lucía: «No. No voy a entrar en el juego de que la culpa ha sido mía. No creo que haya hecho nada malo. No sabía cómo funcionaba este juego, pero en mi mundo, que podría ser el mundo de cualquiera, no el del Premio Planeta, si alguien te pone verde un día al día siguiente lo hace también».

Joaquín Prat: «¿Te llevas algo positivo?»

Lucía: «Pues que, a lo mejor, no había valorado lo suficiente a mi familia y a mis amigos».

Joaquín: «¿Volverías a entrar?».

Lucía: «Por supuesto que no».

No, Lucía es demasiado lista para volver al reality, por eso se presentará el viernes 26 de julio de 2013 en el Deluxe. ¿Qué vendrá después? ¿Desnudarse en Interviú?

 

 

 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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