Montalvo vuelve a ganar aunque hizo trampas

‘Campamento de verano’ vuelve a reírse de la audiencia con final absurdo y despelote

Sonia Monroy se quita la ropa en plató y Mónica Pont confirma que va a demandar a Lucía Etxebarría

'Campamento de verano' vuelve a reírse de la audiencia con final absurdo y despelote
Sonia Monroy.

Con ‘Campamento de verano’ Telecinco ha dinamitado el concepto de concurso. No sólo no hay normas, sino que se aplaude la violación de las mismas. El reality más polémico del verano se despidió definitivamente el jueves 12 de 2013 con una nueva final (la anterior fue invalidada) que volvió a ganar José Montalvo, con un repaso a lo que ha dado de sí el programa, con un despelote innecesario de Sonia Monroy, con una Mónica Pont indignada con Lucía Etxebarría y con broncas, muchas broncas.

Todo concurso necesita de unas normas que sirven no sólo para que los participantes sepan qué hacer, sino para que el público no se pierda. Obviamente, estas leyes pueden ser flexibles siempre con el objetivo de sorprender al personal. Un reality no debería tomarse demasiado en serio pero, como cualquier producto, necesita de una coherencia mínima para que pueda funcionar.

En ‘Campamento de verano’, lo que ha dominado ha sido la dictadura de ‘lo tomas o lo dejas’. Si alguien se quejaba de que se le estaba tomando el pelo como espectador, o de que lo que veía era totalmente ofensivo, le podían acusar de amargo, de aguafiestas o incluso de formar parte de movimientos tan rancios como Hazte Oír.

Esto es como cuando Jorge Javier Vázquez (‘Sálvame’) dice en la TV que «no hay límites» e insinúa que si no piensas como él eres un antigüo (por no decir que un facha). Entendemos que la televisión privada no está ahí para educar sino para ganar dinero. También es comprensible que nunca llueve a gusto de todos y que lo que ofende a unos, a otros les hace gracia. Pero lo que sí es casi objetivo es si un programa es bueno o malo, si está cuidado o hecho de mala manera. ‘Campamento de verano’ pertenece a este último grupo.

 

 

El salvavidas de T5 para el verano de 2013 nació de la nada, de un día para otro y ha basado su escueto éxito en la sangre moral. ‘Campamento de verano’ nos ha regalado grandes titulares –los que vivimos de comentar la tele le debemos mucho– y nos ha dejado, en ocasiones, boquiabiertos. Pero también es verdad que ahí no ha existido pauta alguna, que el espectador se perdía entre tanta anarquía narrativa y tanto cambio de rumbo.

MONTALVO, DOBLE GANADOR

El lunes 9 de septiembre de 2013 se emitió la final y la ganó José Montalvo, alias ‘El padrino’, después de vencer en una prueba eliminatoria y de que el público le votase. Pero al día siguiente se supo que el ex Mister España había hecho trampas en dicha prueba (que consistía en meterse en una pisicina de barro y encontrar fichas con letras para formar la palabra ‘Finalista’) y se anunció que el jueves 12 de ese mismo mes, durante lo que se preveía como el último debate del concurso, se celebraría una nueva final puesto que Montalvo sería destronado como vencedor.

Pues bien, llegó el jueves y descubrimos que no sólo el modelo hizo trampas en la prueba, sino que sus compañeros finalistas, Noemí Merino y Jeyko, hicieron lo mismo. Por lo tanto, borrón y cuenta nueva. Los tres volvían a la casilla inicial y se quedaban a merced del público, que tenía una hora exacta para votar por su favorito.

Durante esos 60 minutos, la tensión fue máxima. Los tres finalistas se enzarzaron en una amarga discusión en la que, tanto Noemí Merino como Jeyko sí reconocieron, a su manera y con excusas, haber hecho trampas aunque Montalvo lo puso en duda:

A mí me dijeron unas normas al empezar la prueba y se me fueron dando unas reglas según avanzaba la prueba. Por lo cual, no puedo estar de acuerdo con todo de lo que se me acusa.

Lo curioso es que aquí Montalvo tenía razón. ‘Campamento de verano’, en su totalidad, ha funcionado así. Lo que vale hoy, mañana no vale. Por lo tanto, no es de extrañar que pasen este tipo de cosas.

Luego, Jeyko acusó a Noemí de egoísta y más tarde mentó a la madre de Montalvo, por lo que el modelo dejó su cara de seta por un rato y se enfureció como nunca.

Pero en España debe ser que tenemos mucho sentido del humor y, finalmente, el público volvió a votar a José Montalvo como ganador del programa. ¿Por qué? A ver, como concursante, el ex Mister ha sido un mueble durante todo el concurso pero es del perfil de otros ‘triunfadores’ como Pepe Herrero (GH), es decir, manipulador y estratega. Lo que pasa es que nos hemos aburrido con él y de qué manera. Quiero creer, sin embargo, que los espectadores no se han tomado en serio lo que nunca lo ha sido y le han demostrado al programa que la identidad de vencedor poco importa y que este ha sido un producto absolutamente olvidable.

UN JURADO QUE NO JUZGA Y UN DESPELOTE GRATUITO

 

 

Ese jueves también se hizo un resúmen de lo que había dado de sí el reality y volvimos a comprobar que, efectivamente, eso ha sido un cachondeo. Por ejemplo: Hay que recordar que en un principio, las expulsiones las decidía un jurado de ‘expertos’ formado por Kiko Hernández, Belén Rodríguez y Jimmy G. Arnau. Durante el resumen de sus mejores momentos, fuimos testigos de que su juicio era absolutamente variable y gratuito y de que dependía del estado de ánimo de cada uno de ellos o de rencillas personales.

El Debate final de ‘Campamento de verano’ siguió la estela del programa: mucho ruido, mucho ego, y mucho ‘hago lo que me da la gana’. Pongo un ejemplo: Cansada de que se metan con ella por su físico y por su edad, Sonia Monroy, la misma que quiere que se la tome en serio como actriz, se levantó la falda y se quedó en bragas . ¿Qué provocó? Que en plató se rieran de ella (y en casa también).

CONTRA LUCÍA ETXEBARRÍA

 

 

De todo, lo más interesante fue cuando se habló de Lucía Etxebarría. Algo me dice que el programa le guarda cierto rencor a la escritora que tiró la toalla durante la primera semana de concurso alegando que sufría acoso. Bien, tras ver un vídeo con los mejores momentos de la ganadora del premio Planeta y de que el presentador, Joaquín Prat, se riera un poco de ella, Mónica Pont soltó la’ bomba’,

Según la colaboradora de ‘Sálvame’, Etxebarría ha colgado en su Facebook personal la sentencia de divorcio de la actriz y de su exmarido. Lo que más le preocupaba Mónica es que en esta publicación se vea el nombre de su hijo.

Mónica, muy seria, le mandó un mensaje a su ‘enemiga’:

Lucía, acabo de enterarme que has colgado mi sentencia de divorcio en tu Facebook y además has hablado de mí. Te voy a decir una cosa, ni yo te he dado permiso, ni mi exmarido creo que te la haya pasado. No sé de dónde la habrás sacado, pero se habla de un menor en ella. Si antes Joaquín ha preguntado si alguien va a demandarte, la semana que viene vas a recibir noticias mías.

Podrá tener un Premio Planeta y haber escrito muchos libros, pero le falta sensibilidad e inteligencia emocional.

 

 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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