"Le juro, señor Vasile, que a los 46 años, he entendido por qué se suicida una niña de doce"

La durísima carta de Lucía Etxebarría a Vasile provoca la ira en ‘Sálvame’: «He sido una puta ocho días, señor Vasile, y estoy a punto de contar la verdad»

En 'Sálvame' vuelven a criticarla y a reírse de ella y piden que no vuelva a la TV

La guerra entre T5 y Lucía Etxebarría no sólo no ha terminado, sino que parece que va para largo. La escritora sigue mandando mensajes incendiarios contra la cadena y los de ‘Sálvame’ los recogen como agua de mayo para rellenar la escaleta. ¿Debería la autora dejarlo estar o hace bien denunciando lo que ella considera que es un acoso y derribo hacia su persona?

Lo que está claro es que, en este enfrentamiento, Telecinco tiene las de ganar. Cuanto más se hable de los malos que son, más excusas van a tener ellos para crear contenidos y hacer audiencia. Es innegable que el conflicto de Lucía Etxebarría les ha salido muy rentable. Durante los ocho días que duró la escritora en el ‘Campamento de verano’, el reality vivió sus momentos de mayor éxito. La ganadora del Planeta es la enemiga ‘favorita’ de la cadena mientras que ella no ayuda demasiado a que las aguas se calmen

Por un lado están los que piensan que Lucía es una «desequilibrada» a la que le gusta el papel de víctima y que ha aprovechado la coyuntura para hacer publicidad de sus libros. Enfrente tenemos a los que ven T5 como el eje del mal y a Lucía como una heroína que no ha hecho más que denunciar un comportamiento agresivo que se tolera y se aplaude en dicha cadena.

El pasado 14 de septiembre de 2013, Lucía tenía previsto acudir al programa de Emma García ‘Abre los ojos…y mira’, pero horas antes de su aparición, la escritora se echó atrás alegando que seguía el consejo de su editorial y que no quería alimentar más el acoso.

La excusa de Etxebarría es comprensible. Desde hace meses se queja de que en ‘Sálvame’ se incita a que se la insulte (leer ciertos comentarios en su Twitter pone los pelos de punta). Los ataques son terribles e injustificables, pero también es verdad que Lucía no es la única que los recibe (Kiko Hernández, por ejemplo, tiene su propio y peligroso acosador). Además, ella dice que no quiere que se hable más del tema o que la pregunten por ello, pero no para de referirse al conflicto desde las redes sociales, lo que provoca que se la acuse de incoherente.

El plantón de Etxebarría sentó muy mal a T5 sobre todo porque el nuevo programa de los sábados es un fracaso, por lo que los ataques se agravaron. Como respuesta, Lucía escribió en Facebook, el 15 de septiembre de 2013, una carta brutal contra el Consejero Delegado de Mediaset, Paolo Vasile, al que considera responsable último de sus desgracias:

Una niña de 12 años se suicidó en Florida tras ser acosada por Internet por más de una decena de niñas durante año y medio, según diversos medios americanos. Un alguacil declaró el jueves que está investigando si puede presentar cargos bajo una nueva ley del Estado que cubre el ciberacoso.

Esta niña no es la única.

Según el estudio «Juventud y Violencia», de la Fundación Pfizer, el 11,6% de los adolescentes españoles de entre 12 y 18 años ha sufrido maltrato psicológico a través de la Red y un 8,1% lo ha sufrido a través del móvil.

Le juro, señor Vasile, que en los dos últimos meses he hecho un inimaginable ejercicio de empatía. A los 46 años, he entendido por qué se suicida una niña de doce.

Bloquear y reportar de momento no sirve de nada. Los perfiles proliferan como setas. Reportas uno, nace otro.

Esta banalización y normalización de la violencia tiene consecuencias. Hace que muchos perciban como normal, legítimo y recompensable, la violencia, la mentira, la manipulación y la amenaza. Y crea un clima de crispación. No es inocente, y trae consecuencias. Todos los psicólogos y psiquiatras con los que hablo me dicen que en consulta tratan cada vez más a víctimas de acoso y violencia. Y que este acoso y violencia está incitado y legitimado como práctica desde medios de comunicación.

Pero es que este acoso y violencia ni siquiera reporta tanta audiencia. Los programas de más audiencia ( Aguila Roja, El Hormiguero, Vivo Cantando, La Que Se Avecina…) son blancos. Yo solo encuentro dos explicaciones posibles a esta obsesión por hacer programas violentos: O bien conviene en momentos como éste que la gente se pelee entre sí por tonterías y no ataque hacia donde de verdad debe atacar. O bien la otra explicación es que los psicópatas solo entienden a los que hablan su propio lenguaje y solo benefician a los que comparten sus motivos y crean conflicto con ellos.

No podemos banalizar una práctica tan perversa como la violencia verbal, las amenazas o la manipulación. y no podemos tomarlo como un juego. Mucho menos, incitarlo. En este clima social hay responsables, que tienen nombres y apellidos. El responsable de mi caso no se llama Kiko, ni Mila, ni Mónica. Se llama, en todo caso, Paolo Vasile, Que es quien paga a estas marionetas que trabajan para él.

Nada querido señor Vasile, cuando alguien no tiene nada que perder, lo tiene todo por ganar. Usted cree que no voy a denunciar porque los pleitos pueden durar tres años y porque no tengo dinero para pagar las tasas. Pero recuerde que usted me hizo firmar un contrato abusivo en el que se incluía una cláusula de confidencialidad. Si me la salto, será usted el que quiera denunciarme. Y estoy a punto de saltármela, y contar la verdad. Así de simple. Sí, me puede llevar usted a juicio. Dentro de tres años. Puede usted arruinarme. Claro. Sí. No volveré a trabajar en la vida en un medio de comunicación. Es posible. Pero tampoco iba a trabajar ahora, si usted está arruinando mi reputación.

Sí, usted me pagó, al principio. Yo a usted nunca llegué a verle .Pero es usted el que paga, mueve y decide. Y cuando me intenté ir, no me dejó usted marchar. Usted y otros muchos me decían que si había entrado no podía salir. Entré en ello por dinero, como una puta. Pero una puta puede decidir que quiere dejar de practicar la prostitución, que quiere vivir una nueva vida. Y en ese caso su chulo no tiene derecho a decir que como fue puta una vez, por desesperación, tiene que serlo el resto de su existencia. Sí, he sido puta durante ocho días, señor Vasile. No más.

¿Sabe, señor Vasile? Me sentía como Luke cuando su padre le dijo aquello de » Dominaremos la galaxia como madre e hijo». Usted me ofreció pasarme al Lado Oscuro de la Fuerza. Permanecí en su Estrella de la Muerte ocho días justos. Vi lo que había allí. Intenté volver con las Fuerzas Rebeldes. Y parece que usted ha iniciado una guerra. Puede que yo me arruine, que jamás vuelva a trabajar, que me deje usted sin reputación. Puede que me tenga que ir a vivir a un pueblo perdido de Cuenca. Pero como no tengo coche, como no me gusta la ropa cara (y es que ni siquiera me sienta bien), como sé cocinar y como practico el senderismo, sobreviviría bien. No tengo miedo. Ya no tiene usted poder sobre mí. Me ofrezca lo que me ofrezca por volver, me amenace con lo que me amenace. Ya no tiene usted poder sobre mí.

Un día después, en ‘Sálvame’ se vengaron de lo lindo con un vídeo en el que resaltaban la falta de educación de Etxebarría por el plantón a Emma García y constantemente hacían referencia a que Lucía se cree muy lista y muy culta y que toma a los demás como a tontos.

 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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