Análisis del capítulo 2 de la tercera temporada del docu-reality de Cuatro

Nunca antes habíamos visto un capítulo de ‘¿QQCCMH?’ tan bestia: bragas, bisexuales, abandonos y el baile erótico más friki de la historia

Una de las candidatas de Fran, el ex-militar, tira la toalla por culpa de los celos.

Nunca antes habíamos visto un capítulo de '¿QQCCMH?' tan bestia: bragas, bisexuales, abandonos y el baile erótico más friki de la historia
Svetlana.

El segundo capítulo de la tercera temporada de ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo? no ha hecho sino reforzar la idea de que estamos ante la mejor etapa del docu-reality de Cuatro. Lo que vimos el 18 de septiembre de 2013 fue un sin parar. Hubo desde sorpresas, mentiras, bisexuales y broncas, hasta un abandono. Es cierto que este año se notan más ciertas fisuras que antes, pero se ha ganado en surrealismo y carcajadas.

Leti, pretendienta de Leo (el argentino), Andrea, candidata de Víctor ( el niño-hombre), Svetlana ( la que dice que tiene 33 años y tiene 24 más) o Pupi, la transformista que quiere conquistar el corazón de Roi, son ejemplos de que este año, ‘¿Quién quiere casarse con mi hijo? es más artificioso que nunca. Da la sensación de que se les ha ‘obligado’ a los tróspidos’ a mantener a sus pretendientas más frikis, aunque sientan la misma atracción por ellas (o por él) que por un disco de Chayo Mohedano. Da igual. Esto funciona. Eso es lo importante.

Mientras veía anoche el segundo capítulo de la segunda temporada de ‘¿QQCCMH?’, una amiga me llamó perpleja. Nunca antes había visto el programa y no daba crédito. Pero «¿esto es real?». me dijo. Es la pregunta del millón y uno nunca sabe qué contestar. Entonces recordé que hace un par de semanas, durante el FesTVal 2013 de Vitoria, coincidí con los responsables del reality (productores de ‘EyesWorks Cuatro Cabezas) y me comentaron que sí, que cuando vemos a una diciendo que quiere ser la «patrona de Ibiza» o a otra fingiendo ser la niña del Exorcista, que es que son así de frikis. No hay actor en el mundo que lo pueda hacer también. Cierto es que no me van a contar otra cosa que no sea esto. Existe el mito de que si en un reality todo está guionizado, se pierde credibilidad y audiencia. Mentira. No tiene por qué. Supongo, al final que, en este caso, hay un 50% de artificio y otra mitad de genialidad creativa (sobre todo en post-producción)

Pero basta ya del discursito de siempre. Pasemos a analizar lo mucho que dieron de sí los tróspidos durante su segunda jornada amorosa en esta tercera temporada.

LEO Y SILVIA: INCULTURA, TOPLESS SECRETO Y UN ECLIPSE COMO UNA CASA

 

 

La trama de Leo y su madre comenzó solucionando el cliffhanger de la semana pasada. Al argentino seductor, manipulador y pulpo, aún le quedaba una chica que expulsar y en medio de una discoteca, y después de liarse con una, decidió mandar para casa a Erika. Esta se mosqueó y le dijo

Si me hubiese puesto más escote quizá no me echas, ¿no?

Y va el otro y la contesta que es que no le gusta «su belleza interior». Hay que ver al personaje para entender la ironía de esta frase.

Al día siguiente, la prueba de las/los pretendientas/es fue citarse en grupo con la futura suegra para que ésta haga su propia evaluación. Las chicas de Leo, pues, quedaron con Silvia, que como es profesora, se las llevó a una escuela (muy cutre el sitio, por cierto). y allí quedó claro que en esta trama no importan ni la madre ni el hijo. Aquí la estrella no es otra que Leti, la Karmele Marchante/Lina Morgan, ex actriz porno y abonada al ‘Space’ de Ibiza. De hecho, es tan devota de la isla, que le imploró al alcalde de la misma que debería coronarla como Patrona oficial.Soy capaz de empadronarme allí para votar a favor.

El caso es que Silvia, la madre, les hizo un pseudo-examen de cultura general y, como era previsible, sólo una de ellas, María, supo cuál era la capital de Argentina, dónde estaba en el mapa y cuántas comunidades autónomas hay en España. Eso sí, Super Leti, no se avergüenza de su ignorancia y se justificó alegando que:

¿De qué sirve saber cuál es la capital de Argentina si luego no sabes hacerte la raya en el ojo?

En la siguiente escena, Leo se reunió con su madre para saber el veredicto de ésta y se escandalizó por el nivel de incultura de sus pretendientas. No sé, habría que verle a él en un examen de 1ª de primaria. El caso es que, en realidad, a él como que le trae sin cuidado la inteligencia, es decir, la ‘belleza interior’ y por ello puso a prueba a sus candidatas llevándoselas a a un campo de rugby, no sólo para entrenar, sino para ver los ‘atributos delanteros de las chicas’ mientras corrían.

Fue allí dónde quedó claro que a leo, al que más le gusta es Marta. En un momento dado, se la llevó a un aparte e intentó besarla, a lo que ella respondió con el tan conocido movimiento de la cobra. El argentino no podía estar más caliente pero hubo un giro de guión en esta historia.

En paralelo, Silvia, la madre,estaba metida en un clásico del programa: descubrir los secretos más ocultos de dos de las pretendientas de su hijo. Así, la argentina se decantó por abrir los sobres de María y de marta, las favoritas de Leo.

El secreto de María no era otro que el haber intentado robarle el novio a una amiga, mientras que el de marta fue más polémico. Al parecer, la chica

La madre lee el secreto de María. le ha intentado quitar el novio a una amiga topless para una revista alemana de tatuajes. A Silvia, esto último le pareció bien, mientras que a Leo, incomprensiblemente machista, le sentó como una patada en la espinilla.

A la hora de expulsar, el argentino le dijo a Marta que le había decepcionado mucho pero que no la echaba a la calle porque a su madre le caía bien. Dicho esto, la que sí se despidió fue María Simón, la pija rapera que, llorando, nos regaló una de las frases de la noche

Si mi vida de hoy fuera un cuadro sería la Matanza de Texas.

Es tan brutal el comentario que no hay chiste que uno pueda hacer para igualarlo.

 


FRAN y MARI CARMEN: BRAGAS, BISEXUALES Y LETIZIA ORTIZ.

 


Mi devoción por Mari Carmen es tal que me he puesto post-it por mi casa con muchas de sus frases (así de friki es uno) Lo de esta mujer no tienen nombre. Sin duda es el personaje revelación no sólo de concurso sino de la tele de este año. En este capítulo, la buena señora se llevó a las pretendientas de su hijo Fran a comprar bragas. Sí, sí, bragas (un bravo para el guionista). Y es que, según la mujer:

Me gustan las bragas. Las bragas me dan confianza.

El problema es que las chicas se decantaron más por los tangas y las bragas de «guarrilla» que por las de «cuello vuelto» que tanto le gustan a Mari Carmen. El clímax llegó cuando la suegra quiso ver cómo les quedan puestas y la única que se atrevió a entrar en el probador fue Houda, la marroquí.

¡Ay, cómo me gusta a mí la gente esa que come con las manos!

Dijo Mari Carmen, que veía en la africana como la mujer ideal para su hijo. Pues va a ser que no. Y es que Houda tiene un secreto.

Para saber qué opinaba su señora madre de sus pretendientas, Fran se llevó a Mª Carmen al teleférico de Madrid. La mujer estaba como un niño en Cortilandia.

Yo sólo había visto el teleférico en las películas de Pajares y en las de Esteso. Cuando he visto, desde ahí, desde lo alto, el Palacio Real, me he dicho: «Qué bonito, qué bien se lo ha montado la Letizia, le faltan unos kilillos pero me gusta mucho la Letizia.»

El caso es que, tras el teleférico, y una partida de Paintball aburridísima en la que Leo jugó con sus chicas, llegó el turno de los sobres con los secretos. Así, Marí Carmen descubrió que una hace llorar a su madre cuando discuten y que, atención, Houda no sólo come con las manos sino que es ¡bisexual!. Esta noticia dejó k.o a la buena de Mª Carmen:

Era mi favorita pero ya no la quiero para mi Fran. Las peras son peras y los plátanos son plátanos y que alguien me explica qué es un bisexual… Si un hijo es gay es gay, si una hija es buena, es buena. Un bisexual no sé lo que es.

Maravilloso. Sin palabras.

 

 

Como buen machito que dice que es, a Fran no sólo le importó un bledo la condición sexual de su pretendienta, sino que le gustaba más por ello.

El giro en esta trama llegó antes de que Fran pudiese expulsar a una de sus chicas. Cuando él y su madre llegaron al hotel, el soltero recibió una carta de Lis, la delgadita que en el primer programa se puso a llorar al ver a su ‘tróspido’ besando a Houda,:

Lamento tener que despedirme así, pero no puedo volver a verte. Me quedé mal después de saber que besaste a Houda. Vine aquí para que fueras mío y me di cuenta de que no voy a aguantar verte tontear con otras. Estoy segura de que era la mejor opción para tu vida, pero no creo que tú seas la mejor para la mía. La decisión está tomada y me vuelvo a Barcelona con mi familia

Lis se marchó y a Fran le dio exáctamente lo mismo. A nosotros también, la verdad.

ROI Y SU MADRE: MODERNOS Y ABURRIDOS

Roi y su madre, Belén, siguen viviendo en su mundo piruleta pintado por Andy Warhol. Ellos son tan modernos y tan de levantar la barbilla que uno no sabe si asesinarlos o aplaudirlos. Son tan frikis que hasta hacen que su perro beba de las copas en los bares. Debe ser que los cuenquitos con agua están out.

La trama de estos dos fue de lo más aburrido del segundo capítulo. Para empezar, Belén se llevó a bailar a los pretendientes de su hijo y tampoco pasó gran cosa. Luego, Roi quedó con todos la galería de arte de Topacio (la transexual que sale en ‘Mario y Alaska (MTV)). El colmo de la modernez más vacua.

Belén, por su parte, descubrió que Sergi (el niño del monopatín que parece que está ‘empanao’) quiere hacer una peli porno y que el gran secreto de Gaby era que había sido un tonelete hacía años. ¿Y?

Lo mejor llegó al final. Y es que Roi decidió expulsar a Edgar, el guapo intelectual, para asombro de su madre y escándalo de la audiencia. Yo lo siento mucho pero no me lo creo. Algo me dice que a Roi, en realidad no le gusta nadie y que echa por echar.

 


VÍCTOR Y MERCHE: TOMAR CUPCAKES MIENTRAS QUE EL TITANIC SE HUNDE

Me siento halagado pero a la vez confuso por tener tantas pretendientas. Yo siempre me he conformado con menos. Concha Velasco, por ejemplo, siempre ha sido mi ídolo.

Así comenzó Víctor el capítulo mientras que la Velasco, seguro que salía a la calle cargadita de metralletas. Y es que, el niño-hombre de esta edición está muy perdido.

En un primer momento, su madre, Merche, se llevó a las chicas a una clase de cupcakes y allí fue eclipsada por la gran Andrea, la choni que debería desbancar a la mismísima Belén Esteban. La rubia estaba indignada con eso de las magdalenas de diseño:

Entre tanto tallarín chino, tanto cupcake y tanta cosa extranjera, al final nos vamos a quedar sin comer una buena tortilla española ni una paella de Valencia. Me siento agobiada.

 

 

Luego, Víctor se llevó a sus chicas a un parque infantil con forma de barco y allí le preguntó a una de ellas, Zhendie. si había visto Titanic y fue decir esta palabra que la chica se puso a llorar como una histérica. Está claro que la muerte de Leo DiCaprio no nos afectó a todos por igual.

 

 

El conflicto llegó cuando Merche, la madre, descubrió que Ana, a los 14 años, huyó de casa y no regresó hasta que la encontró la policía, y que a Anisley, lo que le gusta es acostarse con ‘cincuentones’. Dramón. Víctor, al conocer este último dato, se puso a llorar al grito de:

¿Por qué la vida siempre me pone obstáculos si yo lo único que quiero es ser feliz?

Al final, el adicto a los cómics, expulsó a una de la que no se acordaba ni del nombre (Ana).

ALEXIS Y MARIANO: EL TERROR

La trama de Alexis y su padre, Mariano, se puede resumir en: dinero y el baile más grotesco de la historia.

Al comienzo del capítulo el padre se llevó a las pretendientas de su hijo de compras a una tiende semipija. El truco era saber si elegían el vestido más caro o no. Es decir, si eran unas cazafortunas o unas mujeres de bien. Al final, todas pertenecían al primer grupo. Todas menos María, quien se negó a que le regalasen el traje.

El impacto de la noche (y del mes) fue cuando, estando todas tomando el sol en una azotea de Madrid, Svetlana (la que dice que tiene 33 años cuando en realidad tiene 51) se levantó de repente, se agarró a una de las barras del chiringuito y se marcó un ‘pole dance’, digno de Anita Obregón. Pero para Alexis lo único que le espantaba de aquella escena era el horrendo bikini de la viuda. Y este chico dice que no es gay ¿verdad?

 

 

Mariano, por su parte, leyó el secreto de la Svetlana («Miente sobre su edad», eso ya lo sabíamos) y de Marta («Es rencorosa y vengativa»).

Y al final el soltero decidió no expulsar a ninguna pero advirtió:

Esta vez no he sido capaz de tomar la decisión pero, a lo mejor, el próximo día os vais dos u os vais todas.

 

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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