El estreno la nueva serie de Antena3 consigue un estupendo 25,5% de share y debilita a ‘La Voz’ (20,2%) y a ‘Isabel’ (14,8%)

Virtudes y un defecto muy ‘grave’ de ‘El tiempo entre costuras’, la serie que nos hace sentir orgullosos de nuestra TV

Maravillosa Adriana Ugarte, un guión que le planta cara a la novela y una realización de cine

Virtudes y un defecto muy 'grave' de 'El tiempo entre costuras', la serie que nos hace sentir orgullosos de nuestra TV

Nunca se ha visto en España una serie en abierto de producción propia como ‘El tiempo entre costuras’. Antena3 se vistió de largo el lunes 21 de octubre de 2013 con esta superproducción internacional en la que todo, desde las locaciones, vestuario, interpretaciones, ambientación…, está al servicio de las emociones y de un guión que respeta el espíritu de la celebrada novela homónima de María Dueñas, pero que respira por sí mismo. El resultado: un 25,5% de cuota de pantalla y más de cinco millones de espectadores en su estreno. Pero ojo, no todo el monte es orégano.

Madrugada del lunes 21 al martes 22 de octubre de 2013. Recibo una llamada . Me asusto. Es mi madre. Me asusto más. Está llorando. Busco el trankimazin y me visto para salir corriendo. Ha tenido que ocurrir una desgracia terrible. En realidad sí. Sira Quiroga ha sufrido un aborto en un autobús marroquí después de que su amante la desplumara y la abandonara a su suerte en un país extranjero. Mi madre, muy drama queen ella, no ha podido resistir el llanto y ha querido compartirlo conmigo a costa de que casi me da un ictus. Sí, le ha gustado mucho ‘El tiempo entre costuras’. No era fácil. Le había entusiasmado la novela y no es de la que ven las adaptaciones de los libros que le apasionan.

La nueva serie de Antena3 es con las que uno llora a gusto y sin complejos. Cuando la vi durante el FesTVal 2013 de Vitoria,el cine casi se viene abajo con los aplausos, y, al salir, muchos éramos lo que teníamos los ojos húmedos. Yo lloré por dos cosas. Por la historia, claro está (a intenso no me gana nadie) y por la perplejidad de ver algo de tanta calidad en nuestro país. Un país acomplejado ante lo que viene de fuera y en el que productos mediocres son motivo de celebración (‘El barco’, por decir alguno, aunque la lista sea larga).

EL GUIÓN: EL RETO DE SUPERAR LA NOVELA

También es verdad que ‘El tiempo entre costuras’, la serie, respira a gusto sobre la base una novela que han leído más de 2 millones de personas.A eso se le llama presión. Pero, y aquí es cuando viene el sacrilegio, el texto original es cuestionable. Sí, ya es hora de salir del armario a los que ‘El tiempo entre costuras’, el libro, no les convenció del todo. Si bien tiene una primera parte absolutamente impecable, emotiva, trepidante y cuajada de personajes únicos, en cuanto la protagonista, Sira Quiroga, sale de Marruecos y vuelve a España (tras la Guerra Civil) la trama decae en una sucesión de datos repetitivos y de situaciones en las que el peligro brilla por su ausencia.

Boomerang TV ha tomado y respetado el manuscrito pero el audiovisual es un un lenguaje diferente y la serie lo aprovecha al máximo. Para empezar, se han tenido que alargar escenas y situaciones amén de crear 13 capítulos de contenidos . Lo mejor es que se han mejorados algunos pasajes del original. Por ejemplo, el final de piloto; aquel en el que no hay ni una sola línea de diálogo y en el que la protagonista recorre en silencio las calles de Tánger tras sufrir la humillación y el abandono de la persona que más quiere.

Lo peor del guión estoy convencido de que se trata de una imposición de parte de la autora de la novela, María Dueñas. Hablo de la voz en off repetitiva e incordiosa que dirige la primera mitad del capítulo. Entiendo que los pensamientos de la protagonista tuviesen su relevancia en el libro pero en la serie no hacen falta. No necesito que me expliquen lo que estoy viendo.

LOS ACTORES: LO MEJOR Y LO PEOR

Decir todo lo que estoy pensando ahora mismo sobre Adriana Ugarte sería quedar como un pelota inconsciente y un cursi y no soy ni su amigo, ni su hermano, ni su vecino, ni su representante. Sólo mencionar que ‘El tiempo entre costuras’ es la confirmación de que esta muchacha es la mejor actriz joven del momento , de esta generación y de muchas anteriores.

Ugarte consigue dotar a Sira de una entidad y de una riqueza de matices que en la novela se intuían pero no se apreciaban. Sólo hay que ver el mencionado final del primer capítulo para exigir que alguien se invente un premio sólo para esta chica.

Además, he de decir que la actriz, de trato, es encantadora. Durante el FesTVal de Vitoria fue sin duda la que más y mejor atendió a la prensa. Incluso rompió a llorar ante todos nosotros sin pudor ni pretenciosidad alguna.

El resto del casting es acertado y brillante; desde la madre (potentísima Elvira Mínguez), al novio calzonazos y cornudo ( el siempre soberbio Raúl Arévalo), pasando por el malvado depredador sexual, Ramiro. Ojo, aquí llega el gran ‘pero’ de la serie.

Para el papel del amante se necesitaba a un hombre con un lado sexual tan fuerte capaz de hacer que todas las mujeres de este país entendieran que la protagonista se echase el mundo por montera para seguir a semejante macho (por cierto, se echa de menos una escena de cama en condiciones, al fin y al cabo, en eso se basa esa relación). Físicamente, el actor elegido para dar vida a Ramiro no puede ser mejor. El cubano Rubén Cortada es de esos hombres que dejan sin aliento. Nuestro Christian Grey particular. El problema es que como intérprete es mediocre. Bueno, en realidad no lo sé.¿Por qué? Porque no sé cómo habla. Su doblaje es tan horrendo y llamativo que casi, sólo casi, se carga el conjunto. Tranquilos, no le vamos a ver demasiado. Hasta aquí puedo leer.

RITMO, MÚSICA, PRODUCCIÓN: ESTO ES CINE

Cuando vi ‘El tiempo entre costuras’ también me preocupé. Tuve miedo de que el público no respondiera adecuadamente a un producto que se aleja de lo que comúnmente relacionamos como televisión. La calidad y el ritmo son de cine ( ese hermano mayor audiovisual que en nuestro país tampoco es que haya demostrado gran cosa) y eso no significa garantía de éxito.

El público español, para bien y para mal, exige productos más de andar por casa, pensados para esa panacea con la que todos los productores de TV sueñan (y que no existe en realidad) y que no es otra que la señora de Cuenca. De hecho, el espectador de la series de ‘clase A’ (las americanas, por ejemplo) es aquel que se las baja de internet y que no ve la tele.

A la mente me viene un producto como ‘Vientos de Agua’ (T5), que fracasó estrepitosamente cuando se emitió pero que sin embargo fue un éxito de ventas rotundo al editarse en DVD. ¿Correrá la misma suerte ‘El tiempo entre costuras’? A la vista está que no. Más de cinco millones de espectadores nos dicen que la señora de Cuenca no es la única que ve la tele en este país. Y yo que me alegro.

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

Lo más leído