El nuevo reality se estrena con un flojo 13% en T5

‘Ex, ¿qué harías por tus hijos?’: Aburrimiento, morbo y una Emma García que no encaja en el prime-time

Demasiados personajes, tramas, pruebas y normas que no llegan a cuajar

'Ex, ¿qué harías por tus hijos?': Aburrimiento, morbo y una Emma García que no encaja en el prime-time

El 26 de junio de 2014, Telecinco estrenó su nuevo reality ‘Ex, ¿qué harías por tus hijos’, un producto confuso, aburrido y demasiado solemne que viene a ser una mezcla entre ‘GH’, ‘Supervivientes’, ‘Confianza Ciega’, ‘De buena Ley’ y ‘Mujeres y hombres y viceversa’. Es decir, la quintaesencia de la telerrealidad más sórdida.Y esta mezcla, que podría ser jugosa, se queda seca ante un ritmo tedioso y una Emma García, que debería haberse quedado sentada en sus eternas escaleras y continuar con sus tronistas. Conclusión: sólo el 13% de la audiencia siguió el arranque de la que era la gran apuesta de T5 para el verano.

Diez parejas de divorciados, una playa, convivencia, pruebas físicas, peleas, celos, reconciliaciones, morbo y un premio de 100.000 euros, no para los ganadores sino para sus hijos. Si eres un amante (como yo) de los realities, a priori, estos elementos no pintan mal. Pero si una buena idea no se desarrolla adecuadamente, no sirve de nada.

El 13% de share que registró ‘Ex, ¿qué harías por tus hijos’ el día de su estreno no nos sorprende. En realidad, no. El reality era la gran esperanza de T5 para compensar el desastre de la Roja en el Mundial de Brasil pero no les ha dado resultado. De momento.

Desde las primera promos, ‘Ex, ¿qué harías por tus hijos?’ daba pereza. Se nos vendía algo muy serio, muy engolado. Parejas de divorciados ponían cara de intensidad mientras hablaban de cuernos, celos y tragedias al tiempo que una voz inquietante advertía que todo iba a ser muy ‘duro’ y muy trágico. Y, para colmo, el rostro amenazante y duro de Emma García sobre un fondo negro nos invitaba a ver el programa. Sinceramente, ni una noche loca con Paloma Cuevas y su marido apetecería menos.

Y es que ya no estamos en los noventa, en la época en la que el morbo, cuanto más intenso era, mejor. Ahora se lleva el tono divertido, el color, la luz, la risa. Drama sí, pero maquillado de fiesta.

Para empezar el concurso es confuso en su dinámica. Hay demasiadas personas y componentes. Los realities tienen que partir de una idea base muy sencilla y complicarlos sobre la marcha. Aquí no.

Tras ver la primera gala seguí sin enterarme del mecanismo del programa, por lo que he tenido que echarle un vistazo a la web de la cadena para que me quede todo claro:

Fuerteventura es el escenario en el que competirán las diez exparejas participantes del programa. Cada semana, estos valientes se enfrentarán a espectaculares retos al aire libre que pondrán a prueba su conocimiento mutuo y su capacidad de compenetración, ya que para alzarse con la victoria tendrán que aparcar sus diferencias, trabajar en equipo y hacer gala de una cooperación permanente.

Cada entrega de ‘Ex, ¿qué harías por tus hijos?’ incluye tres pruebas diferentes: de cada una de las dos primeras, saldrá una pareja nominada y otra inmune; y de la tercera, sólo una pareja será nominada. Serán los propios concursantes, a través de sus voto en pareja, los que decidan qué compañeros no podrán seguir luchando por los 100.000 euros del premio.

En este programa, como en la vida misma y como en muchos matrimonios, también existen las segundas oportunidades. En la última prueba de cada semana, una de las dos parejas nominadas puede salvarse y conoceremos a otros perdedores, que entrarán en la lista de los nominados.

¿Ha quedado claro? No es ingeniería técnica pero sigo sin verlo. Repetimos, no es necesario marear tanto la perdiz para vender algo que podría ser muy simple.

Otro problema de ‘Ex, ¿qué harías por tus hijos?’ es que ya está grabado, lo que excluye cualquier participación del espectador y le resta la naturalidad del directo. Una pena.

De una productora tan experta en realities como es Zeppeling me esperaba más espectáculo y más sentido del ritmo. También es verdad que anoche fue el arranque y por tanto se gastó mucho tiempo en la presentación de los personajes.

Es verdad que los momentos en los que la sparejas contaban sus dramas no eran malos. Muchas de sus historias eran interesantes y podías sentirse identificado pero los testimonios ralentizaban el conjunto.

Y de Emma García, qué decir. Pues nada, que como ya sabíamos, no encaja en el prime time. Es demasiado rígida. No conoce la palabra naturalidad, habla a los invitados sin adornos pero con destellos agresivos. Reconozcámoslo; esta mujer no cae bien ante la cámara. Su papel en ‘MyHyV’ es correcto pero simplemente porque está rodeada de una jauría sinsentido.

Emma García no es la mejor elección para presentar un programa tan supuestamente serio como porque ella es, precisamente, demasiado seria. Sobrecarga el tono intenso del conjunto.

En fin, que el programa no ha empezado bien. Eso es incuestionable. ¿Mejorará? Lo dudo, pero hay que ver el segundo programa (cuando ya esté todo un poco más asentado) para juzgar.

 

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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