La hija de Rocío Jurado 'engañó' a la audiencia y en mitad de su entrevista anunció su fichaje

Tras 10 años en paro, Rociíto es la nueva ‘muda’ de ‘Hable con ellas’, ¿qué opinará su prima Chayo Mohedano?

Rocío Carrasco: "Siento que me lanzo al vacío, pero quiero demostrar que puedo trabajar"

Tras 10 años en paro, Rociíto es la nueva 'muda' de 'Hable con ellas', ¿qué opinará su prima Chayo Mohedano?
Rociíto Carrasco

Diez años de paro y aislamiento no han impedido que Rocío Carrasco, más conocida como Rociíto, haya conseguido trabajo de la noche a la mañana. Y menudo trabajo. Desde el pasado 14 de julio de 2014, la hija de la ‘más grande’ es la quinta presentadora de ‘Hable con ellas’.

A partir de aquí surgen muchas preguntas: Primero, teniendo en cuenta que hace años un juez dictaminó que ella no era un personaje público, ¿si la critico ahora me puede denunciar? Segundo, ¿hablará más que su antecesora, Natalia Millán? Y lo más importante, ¿qué opinará de todo esto su prima, la estrella de los bares del Imserso en Benidorm, Chayo Mohedano?

Antes de seguir hay que rendirse a la evidencia: ‘Hable con ellas’ es muy grande. Es como una atracción de feria que no puedes dejar de mirar. Es todo tan absurdo, tan grotesco y tan mal organizado que, sin embargo, funciona. Lllamémosle morbo, placer culpable o lo que sea, pero el caso es que cada semana nos dejan con la boca abierta. Literal.

Tras la estampida de José Luis Moreno, el abandono de Natalia Millán, las broncas de Montañez y un sinfín de descalabros, anoche, día 14 de julio de 2014, el late night de Telecinco dio otro salto al vacío.

Ese día se nos había vendido como el regreso televisivo de Rocío Carrasco, la hija de Rocío Jurado y Pedro Carrasco que hace diez años abandonó la vida pública para cuidar de su familia. Lo que iba a suceder esa noche era previsible de antemano. Ya sabemos que Sandra Barneda, Yolanda Ramos, Beatriz Montañez y Alyson Arkham no son muy diestras a la hora de entrevistar. Era lógico, pues, dar por hecho que aquello iba a ser una charla-masaje en la que Rociíto habría pactado las preguntas.

Al principio fue eso: un buen rato de paños calientes en los que se repasó la trayectoria televisiva de la hija de Rocío Jurado (eso ya era una pista) y en el que se recordó a la más grande. Y a Rosa Benito (su tía), a sus hermanos (José Fer y Gloria Camila) y al viudo de su madre, ni se les nombró. Era como un casting en directo, pero con la diferencia de que el veredicto ya estaba decidido de antemano.

Y sí, de pronto, Rociíto se levantó y dijo que tenía algo importante que decir. Las otras pusieron cara de póker y pasaron a publicidad. A la vuelta, en Twitter ya se daba por hecho la noticia.

He vuelto para quedarme. Soy la quinta de ‘Hable con ellas’

Dijo Rociíto muy nerviosa mientras que el resto de presentadoras juraba y perjuraba que no sabían nada. Y de repente, globos rosas. Así, sin más.

Rocío Carrasco, pues, sustituye a la actriz Natalia Millán , quien hace un par de semanas abandonó el barco alegando, oficialmente, que tenía otros compromisos laborales (al parecer es cierto, pero también es verdad que no estaba cómoda allí sentada sin abrir la boca).

¿BUENA ELECCIÓN?

Primero de todo, decir que Rociíto es muy lista y que sabe negociar. Cuando pensábamos que sólo iba a dar una entrevista, ya nos parecía muy raro todo. Hay que tener en cuenta que tras el accidente y posterior encarcelación de Ortega Cano, de la separación de sus tíos y de los líos legales de sus hermanos, a Rocío Carrasco le han ofrecido de todo para sentarse a hablar en un plató y nunca lo ha hecho.

El problema es que Rociíto debe de creer que ella ha vuelto para trabajar y punto, que su valor como presentadora habla por sí sólo. Pues va a ser que no, querida. Para empezar porque Rocío Carrasco ha heredado la misma falta de naturalidad que su madre, tía, prima, padrastro y madrastra (la gran Raquel Mosquera). Vale vamos a darle tiempo, pero anoche, por ejemplo, en cuanto ya fue una más de ‘ellas’, no dijo ni pío. Debe ser que se ha tomado demasiado al pie de la letra lo de sustituir a Natalia Millán.

Que se prepare Rocío Carrasco. Si está ahí es porque en ‘Sálvame’ no van a hablar con ella, pero sí de ella. Mucho. Muchísimo. En T5 ya no te contratan por tu valor profesional, sino por el contenido que puedes aportar en otros programas que no son el tuyo. Sí, es una faena para los miles de periodistas en paro, pero es lo que hay.

Dicho todo esto, decir que, desde un punto de vista empresarial, el fichaje de Rociíto es un acierto incuestionable. Va dar morbo, audiencia y va a potenciar el resto de la parrilla de la casa. Y como ‘Hable con ellas’ es un show que casi se enorgullece del mal hacer de sus presentadoras, si Rocío Carrasco no da la talla, casi mejor.

Pero hay algo que nos quita el sueño: ¿Qué pasa con Chayo Mohedano? ¿Estará sufriendo? Seguro que pronto la veremos en la portada de alguna revista diciendo que se alegra muchísimo de la suerte de su prima. ¿Habrá que creerla? Esto es un poco como la parábola del hijo pródigo: Chayo lleva décadas queriendo ser una estrella de la música y un icono de la televisión. La pobre no ha tenido suerte. Hasta su queridísima María Teresa Campos se la quitó de encima no hace mucho en ‘Qué Tiempo Tan Feliz!’.

Y para colmo, ahora llega Rociíto y se lleva el gato al agua sin el mayor esfuerzo. Querida Chayo, no sufras: siempre ha habido clases. Sigue intentándolo.

 

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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