Estreno de la segunda temporada de la serie de A3

‘Bajo Sospecha’ se quita de encima a Blanca Romero y vuelve con un capitulazo

Menos drama y más intriga, claves de la nueva temporada

El 12 de enero de 2016 regresó ‘Bajo Sospecha’ a Antena3, serie que ya fue un éxito en su primera temporada pero que nos dejó con un sabor decepcionante. En esta nueva tanda de capítulos, se ha dado un giro radical al tono y a la trama, centrándose más en la intriga y haciendo que el producto sea mucho más entretenido.

La primera temporada de ‘Bajo Sospecha’ tenía varios problemas: El primero, Blanca Romero. Actriz de talento limitado que defendía, para más inri, un personaje horroroso y muy poco agradecido.

La trama de la primera temporada era una especie de drama familiar empeñado en ser un thriller que pretendía ser muy adulto pero se quedaba en poco en tierra de nadie, sobre todo después de un final absolutamente anticlimático.

Pero desde Bambú Producciones, han dado un giro en la mesa y han decidido no andarse por las ramas. Con el primer episodio de la segunda temporada de ‘Bajo Sospecha’ ya podemos intuir que se han dejado de historias y han ido a lo que tienen que ir: a entretener.

La desaparición de una enfermera y el asesinato de otra, hacen que Víctor (Yon González) se tenga que infiltrar en el hospital en el que trabajaban ambas. Este es el punto de partida de una trama muy loca y muy poco creíble pero que aún así funciona. ¿Por qué? Porque, por lo menos en el primer capítulo, entretiene un montón.

¿Y qué ha pasado con Blanca Romero? Pues que se la ventilan con una simple frase de: «No, en esta ocasión no te puede acompañar». Punto. Así se hace. Es más, al prota le sale un curioso compañero de viaje- un policía francés también infiltrado, y la química entre ambos es muchísimo mayor que la que tenían González y Romero. Así de simple.

Lo mejor que han podido hacer en esta segunda temporada es recuperar a Vicente Romero como Vidal. Este personaje es oro puro, el contrapunto humorístico (que no payaso) de la trama, que aunque la justificación para su vuelta sea un poco ridícula, aplaudimos su regreso.

Y luego tenemos un reparto plagado de actores famosos, que no por ello buenos: Olivia Molina, Concha Velasco, Luisa Martín, Gonzalo de Castro, María Botto, José Luís García Pérez… Sinceramente, ninguno está para tirar cohetes.

Concha Velasco está correcta pero sigue haciendo el mismo papel que en los últimos diez años, es decir, matriarca medio buena y medio malvada. Olivia Molina, cada día más parecida a su madre, está bien pero limitadilla. Luisa Martín, otra que siempre hace lo mismo y Yon González, que sigue siendo muy guapo pero no sabe vocalizar.

Los peores, sin embargo, son los policías ‘franceses’. Me gusta que existan como personajes, pero los actores que los interpretan (Mar Sodupe y Hugo Becker) podrían mejorar, y mucho.

La trama, como decíamos, se aleja del drama de la primera temporada. Aquí, apenas hay análisis de personajes. No. Todo es acción, acción y giros. Hay menos humanidad y credibilidad pero mucho más entretenimiento.

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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