Periodista Digital en el FesTVal de Vitoria 2019

TVE arranca temporada con lo que mejor sabe hacer: gastar el dinero de todos en aburrirnos

Presentación de 'Malaka', nueva serie de la pública que, si bien puede presumir de grandes virtudes, padece del peor de los defectos.

Carla Calvo y Sergio Espí

Arranca del FesTVal de Vitoria 2019, el certamen de televisión más importante en España.

El 2 de septiembre de 2019, como cada año,  TVE inauguró el festival con la gran apuesta de la temporada y esta ocasión lo hizo con ‘Malaka’, una serie que no deja indiferente.

De nuevo, el FesTVal de Vitoria nos recibe para presentarnos las grandes novedades televisivas del nuevo curso. Es el sitio en el que hay que estar si quieres enterarte de todo lo que se cuece en la pequeña pantalla. Y un año más, TVE ha arrancado el certamen presentando sus platos fuertes. En 2018 lo hizo con ‘El Continental’ (la peor serie jamás emitida en nuestro país. Perdón, después de ‘Dreamland’ (Mediaset)), pero, en este 2019, lo ha hecho con ‘Malaka’, una ficción mejor (no era difícil) pero con la que cuesta conectar.

Imagen promocional de 'Malaka' der TVE

El asesinato de una joven. Una familia poderosa con muchos secretos. Tráfico de drogas como telón de fondo y una pareja de policías que se llevan a matar en un principio. Esta trama -la misma de otras ocho mil series- es la base de ‘Malaka’, thriller producido por RTVE en colaboración con Globomedia (The Mediapro Estudio).

Primero: gracias al FestVal y al ente público por mostrar a la prensa los dos primeros capítulos de la serie antes de la rueda de prensa. Esto es algo que casi nunca sucede y es de agradecer el poder enfrentarse a una entrevista sabiendo de lo que se habla. Dicho esto, viene lo malo.

A ver, principalmente, ‘Malaka’ es una serie aburrida. Se confunde costumbrismo con desidia, silencio con falta de tensión, realismo con fatalidad. A priori, nada de lo que nos cuentan es novedoso. Se supone que el riesgo es el tono pero claro, ya hemos visto ‘The Killing’ o ‘True Detective’ (por no decir mil ejemplos más). Pones a personajes mal humorados con mucho que callar y ya te crees muy serio. Pues no.

El hiperrealismo no está reñido con el entretenimiento. Aprecio sinceramente el intento de los creadores de ‘Malaka’, Daniel Corpas y Samuel Pizano, por acercarnos a la Málaga menos turística, esa más fea pero más interesante. Eso está muy bien pero no hace falta tirarse minutos eternos mostrando la fauna urbana andaluza sin llegar a ningún sitio.

Protagonistas de 'Malaka' )TVE), durante el FesTVal 2019

El piloto de ‘Malaka’ es soporífero. Y ya es hora de que creadores, productoras y guionistas sepan que es en primer capítulo en el que hay que darlo T-O-D-O. Yo veo cinco minutos de eso en cualquier plataforma y paso a otra cosa, imagínense si la ven en un canal generalista.

Malaka‘ va de menos a más, es cierto. El segundo episodio mejora porque empiezan los conflictos. Lo siento, no me vale. Esto es tele, no cine. Y cuando, en la rueda de prensa, nos venden que esta es una serie muy arriesgada, un servidor no puede más que preguntarse por qué. ¿El riesgo es hacer que todo parezca muy sucio y que todos estén muy amargados? Hombre no. Si me vendes la misma historia de siempre, no. Si me vas a contar algo que ya sé, al menos hazlo divertido.

Veo ‘Malaka‘, engolando la voz para parecer muy hiperrealista y me doy cuenta de que ‘Paquita Salas’, por ejemplo, es muchísimo más costumbrista y más disfrutable.

Aprecio el esfuerzo del diseño de producción y, sobre todo, el de los actores (Maggie Civantos y Salva Reina se han coronado como dos de los GRANDES  de este país) pero ‘Malaka’ está mal concebida. Aquí no se sabe lo que es la elipsis, el montaje es perezoso y gratuito. A estas alturas, cuando tienes tanto que ver, este tipo de series sólo me ayudan a dormir.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído