Preocupante normalización de acoso laboral en el programa de Telecinco

Caso Lydia Lozano: ‘Sálvame’ acosa a la periodista durante semanas para terminar sacando toda la verdad sobre su marido, Charly

La colaboradora vuelve a hundirse y desvela datos sobre su matrimonio

Caso Lydia Lozano: ‘Sálvame’ acosa a la periodista durante semanas para terminar sacando toda la verdad sobre su marido, Charly

En ‘Sálvame’ llevan casi dos semanas debatiendo sobre si Lydia Lozano es una buena periodista o no. La audiencia ha seguido la trama con muchísimo interés pero ya no da para más. Por eso, el 24 de febrero de 2020, la periodista cerró su polémica con una entrevista en la que habló de un tema tabú para ella: su marido, Charly.

La nueva metedura de pata de Lydia Lozano

El 5 de febrero de 2020, el día en en ‘Sálvame’ se anunció de manera oficial la participación de Rocío Flores en ‘SV’, Lydia Lozano aseguró que Rocío Carrasco había hablado con su hija en una conversación que “no era del todo amigable y cercana”.

Antonio David , padre de Rocío Flores y colaborador de ‘Sálvame’, que estaba ese día en el plató, saltó furioso contra Lozano.

Lozano insistía en que si lo pregunta es por algo y daba un paso más asegurando que, en esa conversación, Rocío Carrasco habría pedido a su hija que su padre parara en sus declaraciones.

Y aunque la propia Rocío Flores desmintió en Lydia ne directo, a la periodista le dio igual ya que seguía insistiendo en que su información era cierta. Pues va a ser que no.

Días después se demostró que todo era mentira. Que José María Franco, ex chófer de Rocío Jurado, era la fuente de Lydia Lozano y que la había mentido. La historia de la periodista y su falta de profesionalidad se repetía.

Fue en 2005 cuando la periodista soltó en antena que Ylenia Carrisi, hija de los cantantes Romina y Albano y desaparecida en 1994 en Nueva Orleans, seguía viva. Una información falsa que le costó muy cara a la colaboradora.

La normalización del acoso: Todo por la audiencia

El sábado 15 de febrero de 2020, Lydia se sometió a la prueba del polígrafo en el ‘Deluxe’. Allí, la colaboradora fue humillada y desenmascarada. Nadie se cree ya lo que dice y lo increíble es que, a estas alturas, siga habiendo un debate sobre esto. Lydia no es periodista, es personaje.

Pero aunque todo lo que diga se ponga en duda, ¿por qué el público sigue adorándola? Porque nos gustan las víctimas. Porque el papel de Lydia en ‘Sálvame’ es el de saco de boxeo. Ella sólo sabe defenderse llorando y gritando, y al público le hace gracia.

Desde ese momento, Sálvame’ vio un filón en el caso de Lydia Lozano. Todos los días, durante dos semanas, le dedicaban a la periodista el grueso del programa. Hasta invitaron a periodistas especializados en televisión para dar su opinión sobre el asunto además de inventarse una especie de juicio inquisidor en el que antiguos compañeros de Lozano acudían al plató para llamarla “trepa”, “mentirosa” o “vaga”.

Lo peor fue ver a Lozano llevando las portadas con exclusivas suyas de hace años, intentando demostrar así su profesionalidad. La periodista, desesperada, tiraba sus pruebas al suelo, y de rodillas, llorando, decía que no podía más.

Casi todos sus compañeros se pusieron de su parte. Es la típica estrategia del acoso. Primero la machacan y luego se alían con ella. No necesitaban hacer más leña del árbol caído, para eso tenían a Antonio Montero (el que más ha criticado a Lydia desde el principio) y a todos los que invitaron para insultarla.

Y todo esto se resume en una frase que un día dijo Kiko Hernández en directo:

Lydia será todo lo que se quiera pero llevamos días haciendo un 22 % de audiencia.

Pues eso…

¿Has visto la leche que se pega Lydia Lozano en ‘Sálvame’?

¿Por qué aguantar todo eso?

Lo que ha sufrido Lydia Lozano en ‘Sálvame’ se llama acoso laboral. Tanto el programa como la audiencia lo justifican con el ya manido ‘pues si no lo gusta, que se vaya’. ¿Se le dice eso a un trabajador común o a una mujer maltratada? Perdón por el populismo barato pero esto es un programa en directo, no pueden normalizarse comportamientos así como si pasara nada.

La falta de profesionalidad de Lydia Lozano o sus ansias de protagonismo no son relevantes. Aquí el problema es la utilización del acoso como reclamo, como show. Es verdaderamente preocupante.

Lydia habla sobre su marido

El lunes 24 de febrero de 2020, el ‘Caso Lydia Lozano’ dio sus últimos coletazos y como guinda, Jorge Javier Vázquez, el presentador, se llevó a la colaboradora a una sala aparte para  interrogarla sobre lo ocurrido pero con un objetivo muy claro.

Jorge Javier, lo que quería era que Lydia le hablase de su marido, Charly, siempre ajeno a las cámaras y del que ella no suele hablar. Al final, la periodista, llorando (otra vez) confesó intimidades de su matrimonio:

Dice que no sabe cómo soy tan fuerte, que no sabe de dónde lo saco

Charly es mi apoyo fundamental. Siempre lo es, le admiro y por eso le quiero, siempre me ha dado mi sitio, mi libertad.

Me dice que si quiero seguir, que siga.

Las grandes discusiones que he tenido con él las he tenido por ‘Sálvame’

Soy muy intensa, no duermo, no paro, llego hecha polvo y quiero irme a tomar algo con él, ya estoy preparando el viaje de verano… convivir conmigo es difícil

Un último apunte: Llaman la atención frases como “siempre me ha apoyado”, “siempre me ha dado mi sitio, mi libertad” resulta chocantes si se pronuncian como excepción. ¿No se supone que eso es lo que tiene que hacer una persona que te quiere?

 

 

Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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