Tras su ataque a la derecha, el presentador de ’Sálvame’ vuelve a ironizar sobre la imagen que se tiene de él

El ego desmedido de Jorge Javier Vázquez toca techo: “Es muy cansado ser líder de la izquierda”

En un texto irónico, el catalán ‘asegura’ que “Pablo Iglesias es muy de llamar mientras desayuno y eso me revienta”

El ego desmedido de Jorge Javier Vázquez toca techo: “Es muy cansado ser líder de la izquierda”

 

Desde que gritó en pleno directo que ‘Sálvame’ es un programa de “rojos y maricones”, Jorge Javier Vázquez ha sido machacado por la derecha patria y ensalzado por la izquierda como si fuese una especie de mesías. Hasta Gabriel Rufián le citó en el Congreso de los Diputados. Vázquez, muy graciosete él, ha escrito un texto totalmente irónico (y muy narcisista) como nuevo “líder comunista”. Pero entre broma y broma se le nota su rabia contra ciertas personas.

Jorge Javier, símbolo de la izquierda más rancia

Con la excusa del ‘Merlos Place’ (la pillada que le hicieron al periodista Alfonso Merlos en su casa con una chica que no era su novia oficial), Jorge Javier Vázquez aprovechó su tribuna en ‘Sálvame’ para atacar a la “derecha mediática” con frases como: “Si pasas una mala racha, no te folles a un facha”, o la más polémica de todas; “Este programa es de rojos y maricones”.

A Javier Vázquez se le va la cabeza enrabietado contra un colaborador por defender a Merlos 

El caso es que- cosas de la época moderna- muchos han visto en Vázquez la representación de la izquierda mediática (que dios nos pille confesados) y hasta el diputado de ERC, Gabriel Rufián, citó a Jorge Javier durante el Congreso de los Diputados del 6 de mayo de 2020 y lo hizo con estas palabras:

Aquí habitualmente cito a Marx y a Allende, hoy voy a citar a Jorge Javier Vázquez, que dijo el otro día aquello de ‘Qué pinta aquí Pablo Iglesias’. Pues qué pinta aquí este ataque a Esquerra.

El ego de Jorge Javier disfrazado de ironía

Vázquez, crecido, ha querido ironizar con el tema y al día siguiente escribió un post en su blog habitual de Lecturas en el que se autoproclamaba líder de la izquierda. Todo es una fantasía, claro está, pero dentro del el chiste se puede descubrir cierto resquemor, sobre todo cuando se refiere al premio Ondas que el dieron hace años:

Es muy cansado ser líder de izquierdas. Si os lo ofrecen, rechazadlo. Es mucho más llevadero ser una gran estrella de la televisión. Pero, en cuestión de horas y sin pretenderlo, me he convertido en un referente. Así que ahora tengo que apechugar con el cargo.

Cosas buenas: saber que los comunistas no me van a expropiar metros cuadrados de mi jardín. A los demás, sí; pero, a mí, no. Más cosas buenas: me van a dar otro Ondas. Y para reforzar mi imagen de líder me lo van a entregar Carles Francino y Àngels Barceló. Yo he pedido que a ellos se una también Emilio Gutiérrez Caba, que cuando me dieron el primero salió diciendo que no me lo merecía. He solicitado a la cédula correspondiente que a Gutiérrez Caba le paguen un buen caché, porque el mismo año que cargó contra mí lo vi anunciar por Navidad jamones en televisión y pensé: “Con lo buen actor que es y las cosas que se ve obligado a hacer porque en este país no consideramos a los artistas”.

El presentador también ironiza con la posibilidad de vengarse de los colaboradores que no tienen su ideología:

Siempre he sido un mecenas, qué le voy a hacer. Un mecenas esteta. Cosas malas de mi nuevo cargo: enterarme de la ideología de mis colaboradores –quien la tuviera– para represaliarlos. Y además sin que se note, cosa que lo hace más difícil todavía. Y dentro de lo malo tampoco es lo peor, porque siempre hay gente a la que le tienes muchas ganas y de esta manera se me ofrece la oportunidad de vengarme.

Y luego, por último, lo más surrealista del texto: Unos párrafos dedicados a Pablo Iglesias que, sinceramente, no tienen demasiada gracia ni agudeza:

A lo que más me ha costado acostumbrarme es a las llamadas de Pablo Iglesias, porque además las hace a horas intempestivas. Quien me conoce sabe que mientras desayuno no se me puede hablar, algo que P. no llegó a comprender nunca y fíjate que hasta puede que ese fuera el motivo de nuestra ruptura. Nunca lo sabré.

El caso es que el vicepresidente –Pablo, para mí– es muy de llamar mientras desayuno, a eso de las nueve y media. Y me revienta, pero ser líder tiene estas cosas. Intento hablar con él con una voz recia, porque le gusta que los camaradas nos levantemos a eso de las seis de la mañana. ¡Madre mía la que me va a liar cuando se entere de que después de desayunar me gusta volver a meterme en la cama y tontear con el Tinder mientras me tomo un café americano! Perdón, imperialista.

 

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído