Lo que pasó en ‘Cantora: la herencia envenenada’ fue de vergüenza ajena

Las mentiras de Kiko Rivera que nadie dice: acusa a su madre de lo mismo que hace él

Paquirrín asegura que Isabel Pantoja se mueve sólo por dinero pero él también

Las mentiras de Kiko Rivera que nadie dice: acusa a su madre de lo mismo que hace él

La guerra entre los Pantoja no se sostiene. Nadie habla así de una madre en público a no ser que sea por dinero.

¿Por qué Kiko Rivera hizo mal en ‘Cantora: la herencia envenenada’?

El especial ‘Cantora: la herencia envenenada’, emitido el viernes 13 de noviembre de 2020 no fue un éxito de audiencia, fue un pelotazo. Una bomba televisiva que no sólo le regaló a Telecino una audiencia masiva sino semanas y semanas de contenido futuro.

Kiko Rivera, como estrella invitada (le han debido de pagar lo que no está escrito) acudió para, según él, averiguar si su madre le había mentido, hace más de 30 años, con la herencia de su padre, Paquirri, y si en realidad, tiene más parte de Cantora (la finca familiar) de la que él creía.

Sobra decir que aunque agradecemos a los Pantoja su exposición social y el morbo que ofrecen al mundo, sus guerras no son creíbles precisamente porque se hacen de manera pública.

Si yo discuto con un familiar, algo que siempre es muy doloroso, no lo llevo a la televisión para lucrarme. Ganar dinero a costa de mi dolor y del de mis seres queridos lo ensucia todo.

Qué enfermizas tienen que ser unas relaciones familiares cuando uno va a la televisión para hablar mal de otro y no se llaman por teléfono, en privado, para intentar solucionar el conflicto.

Es por esto que todo lo que lleva ocurriendo con los Pantoja es difícil de creer. ¿Qué es lo que no había vendido nunca ese clan? Una guerra madre e hijo. Es lo que les faltaba, lo demás estaba ya muy visto. Pues ya lo tenemos.

Y no es que dudemos de que todo lo que dijo el DJ el viernes sea mentira, es que no es sano que lo haga de esa manera, quemando a su madre en la plaza pública. Es la bajeza moral más evidente, la mercantilización de la intimidad más incómoda.

Kiko acusó a su madre de, entre otras cosas, ser adicta al dinero. Él también lo es. No necesita a Jorge Javier Vázquez y a sus secuaces como portavoces o escuderos para enfrentarse a la Pantoja. Paquirriín apareció ahí (por cierto, podría acicalarse un poco mejor ya que sale en la tele) por dinero. Punto.

Pantoja y su ‘pequeño del alma’ son exactamente iguales. O al menos es lo que aparentan. Aquí no hay buenos contra malos. Pero Telecinco, lo único que hace es alimentar a la bestia de la avaricia y al morbo de los espectadores.

Y ojo, un servidor se lo pasó estupendamente viendo el programa. Era como ver un accidente. Te sientes culpable pero no puedes dejar de mirar.

Así fueron las puñaladas de Kiko a su madre en ‘Cantora: la herencia envenenada’

El conflicto, a la luz de lo que apareció en Telecinco, se remonta a 1986, cuando Kiko tenía solo dos años de edad.

Lo detalló  el hijo de Isabel Pantoja, quien llevó al especial ‘Cantora: la herencia envenenada’ una carpeta llena de documentos que han cambiado por completo la imagen que hasta ahora teníamos de la tonadillera y que se firmaron en aquel año.

Al inicio del especial, se pudo ver a un Kiko Rivera muy seguro de lo que iba a contar a continuación.

Me siento fatal, esto es muy difícil.  Me parece lamentable venir aquí a hablar de la herencia de mi padre.

Me siento engañado. Esto es demoledor.

En esos documentos quedó reflejado que Isabel Pantoja creó una entidad, ‘Cantora S.A.’, con la que se pidió una hipoteca de 50 millones de la época pese a que en ese momento la finca Cantora «no era de nadie» porque, aunque Paquirri dejó la finca a su hijo Kiko, la repartición de la herencia aún no se había hecho efectiva:

Mi madre en ese momento estaba pidiendo dinero poniendo como aval un bien que no era suyo, algo que moralmente es muy reprobable hacérselo a un hijo.

Sin embargo, las pretensiones económicas de Isabel Pantoja no cesaban ahí. Al parecer dos años después, en 1988, la cantante, siempre en boca de su hijo, pide 35 millones más de pesetas poniendo como aval de nuevo la finca de la discordia, una finca que por aquel momento era una agrupación de nueve fincas menores.

Avanzamos hasta 2002. Kiko Rivera confesó  con gran pesar que cuando él tenía 18 años su madre vuelve a rehipotecar Cantora por un valor de 2 millones 700 mil euros, pero esta vez con una nueva entidad y con el apoyo de su tío Agustín y del abogado Ramón Calderón, la persona que supuestamente tenía que velar por los intereses de Kiko Rivera tal y como dejó escrito Paquirri antes de morir:

Mi madre me ha tenido hipotecado desde que tengo dos años (…) Aunque yo no soy deudor, mi madre ha estado beneficiándose de un bien que era mío, una finca que cuando mi padre murió era un conjunto de 9 fincas y de las que ahora solo hay 6, ¿dónde están las otras tres?

Pero lo más bestia llegó cuando Rivera aseguró que en agosto de 2020 entró en una habitación de Cantora que se suponía cerrada y allí vio las cosas de su padre (traje de luces, joyas, recuerdos…), las mismas que Pantoja dijo que le habían robado la misma noche en la que murió el diestro.

Es decir, que Isabel ha mentido durante más de 30 años para que los hijos de su difunto Marido. Fran Rivera y Cayetano Rivera, no tuvieran nada de su padre. Muy loco todo. Y muy poco creíble.

 

 

 

 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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