La chica con Covid a las que sus compañeras quieren echar del piso

El caso de Elena Cañizares y la hipocresía social: ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos

La joven se ha convertido en un fenómeno mediático al que han utilizado

El caso de Elena Cañizares y la hipocresía social: ni los buenos son tan buenos ni los malos son tan malos

La pandemia nos ha hecho peores. De eso no cabe duda. Para ejemplo, el caso de Elena Cañizares. Heroína social utilizada por los medios y las marcas para beneficio propio.

El caso de Elena Cañizares

No se habla de otra cosa en Twitter desde la noche del 22 al 23 de noviembre de 2020. Elena Cañizares, una joven estudiante de enfermería y originaria de Almagro y que comparte piso en Ciudad Real con tres chicas más.

Elena dio positivo en coronavirus y, como es lógico, informó a sus compañeras de piso, anunciando que debía de mantener cuarentena en su cuarto, sin salir y llevando todas las medidas de seguridad necesarias (mascarilla, desinfección y distancia) cada vez que tuviera que ir al cuarto de baño.

Sorprendentemente, sus compañeras, que estaban fuera guardando cuarentena, se negaron a convivir con una enferma cuando les tocase regresar a casa. El egoísmo no quedaba ahí: Le pedían a Elena que se fuera a vivir a casa de sus padres (mayores y con patologías previas) para que la cuidasen puesto que ellas no estaban dispuestas ni a hacerle la comida.

Elena denunció los hechos en un hilo en Twitter en el que llegó a publicar las conversaciones de WhatsApp con sus compañeras de piso en las que se puede leer y escuchar cómo estas le  exigen que coja un coche, que se vaya a su casa y que ellas están muy ocupadas con sus estudios y con el gimnasio como para cuidar de ella. De  hecho la tachan de egoísta, olvidándose, primero, que cuando alguien está contagiado no puede desplazarse a ningún sitio.

Entre otras cosas, las compañeras de Elena le dijeron lo siguiente:

Sí te puedes desplazar. Conozco a 80.000 personas que se han contagiado y se han desplazado, así que no te escudes en eso. Estás siendo egoísta y sólo estás mirando por los tuyos, no estás mirando en que hay otras tres personas, que ese piso es igual tuyo que suyo y que porque tú te quedas allí no vamos a poder ir las demás

Elena tienes coche. Te coges tu coche y te vas. Coges tus cosas, tu coche y te vas a tu casa y no propagas nada. Propagas lo mismo que si te quedas en el piso e infectas todo el piso. Exactamente lo mismo.

Estás siendo egoísta y solo estás mirando por los tuyos, pero no está pensado que hay otras tres personas que ese piso es igual suyo que tuyo

¿Pero entonces prefieres que lo cojamos nosotras a ellos? Ya vemos lo que te importamos

Si damos negativo, te tienes que ir, aunque sea tu piso. Somos tres contra una. Es que no estamos de acuerdo. Esto va un poco por votación, ya está. Estás poniendo en riesgo nuestra salud. No hay más. Te estás encerrando en algo que no tiene sentido.

El hilo de Elena Cañizares se hizo viral en cuestión de segundos. Twitter fue un hervidero de apoyo a la joven y de linchamiento a las compañeras.

Elena, estrella televisiva y heroína nacional

Las televisiones tardaron pocas horas en explotar el asunto. Esa misma mañana, Elena participó, desde su casa, en ‘La hora de La1’, ‘Las cosas claras’, ‘El programa de Ana Rosa’ y ‘Espejo público’.

Ella pedía que, por favor, no se metieran más con sus compañeras de piso. E incluso llegó a expresar que se sentía “acosada”. Dio igual, la locura estaba en marcha.

En Antena3, por ejemplo, llegaron a hacer un gráfico con la casa de las muchachas, colocando unas figuritas para representar cómo podrían convivir con una persona con Covid para no contagiarse.  Es decir, un Cluedo en tiempos de pandemia.

Y lo más llamativo es que han sido varias las marcas o los famosos que han querido ganar puntos a costa de Elena.

Por ejemplo, varias empresas le han ofrecido a la chica un piso en el que vivir, incluso regalándole un año de alquiler. También hay escritores que le han mandados sus libros, equipos de futbol que le han rendido homenaje o empresas de gominolas que le han enviado sus productos. Eso sí, previo anuncio oficial

La hipocresía social

Primero: Aprovecharse de una chica en estas circunstancias para ganar dinero es capitalista pero amoral. Las marcas no quieren rescatar a Elena Cañizares, quieren hacerse publicidad.

Segundo: Elena ha sufrido desprecio y acoso. Sus compañeras han demostrado un egoísmo y una falta de empatía sin igual. Escuchas sus audios y pone los pelos de punta. Pero lo que han hecho con ella es lo mismo que lo han hecho las redes con las ‘villanas en cuestión’.

No digo que la actitud de las compañeras de piso de la joven no sea condenada, aunque  sí  debería ser perdonada. Hay mucha gente así pero es muy fácil defender a la víctima en redes sociales mientras que en tu casa haces quién sabe el qué.

Mi solidaridad y empatía están con Elena, eso sin duda, pero seguir, machacar y humillar a las otras tres para sentirte mejor contigo mismo (o para ganar puntos como empresa) es como para hacérselo mirar.

Elena Cañizares ha sido flor de un día, el típico fenómeno viral que nos hace sentir más ‘generosos’ un rato y luego se nos olvida. Cuidadito con las redes sociales. Ninguna de sus revoluciones llega a algún sitio. Esa es la trampa.

 

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Autor

Sergio Espí

Sergio Espí, guionista y crítico de televisión de Periodista Digital, responsable de la sección 3segundos.

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