Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a Madrid con una energía desbordante y un mensaje contundente: su viaje a México se complicó debido a un boicot que, según ella, fue orquestado desde el Gobierno de Claudia Sheinbaum, mientras que Pedro Sánchez la dejó desamparada en un entorno calificado como «peligro extremo». En una entrevista cargada de tensión con Nacho Abad en En boca de todos de Cuatro, la presidenta madrileña no ha escatimado en críticas hacia el Ejecutivo central.
El recorrido de Ayuso comenzó con grandes expectativas. Su objetivo era promover la cultura y el cine iberoamericano, con una agenda repleta de actividades: encuentros con empresarios, eventos en la Riviera Maya y la gala de los Premios Platino, evento que cuenta con el patrocinio de Madrid por un total de 500.000 euros. Sin embargo, las cosas no salieron como se planeaba. Protestas en las calles, cancelaciones y, para colmo, amenazas al hotel organizador del evento para que no le permitieran la entrada. «Tuve que buscar mi propia seguridad, el Gobierno no me ha protegido», afirmó Ayuso en el plató, explicando cómo el equipo de Sheinbaum atacaba su presencia a diario en los medios.

El dedo acusador apunta a La Moncloa
La situación no termina ahí para Ayuso, quien relaciona este abandono directamente con Sánchez, al que critica por no intervenir pese a ser ella «un representante del Estado español». Describe un país «sumido en el narcotráfico», donde existen estados bajo control del crimen organizado y cientos de políticos han sido asesinados desde la llegada al poder de Morena, el partido de Sheinbaum. «Nos han puesto en peligro a mí y a mi equipo», subraya, prometiendo pruebas sobre las coacciones que aún no ha presentado.
Desde México, se niega cualquier tipo de irregularidad. La Secretaría de Gobernación afirma que Ayuso recorrió el país «en total libertad». Por su parte, el Grupo Xcaret, responsables del hotel donde se celebraban los Platino, aclara que decidieron retirar la invitación para evitar politizar el evento y no por presiones gubernamentales.
Las tensiones podrían intensificarse. Las relaciones entre Madrid y La Moncloa están más frías que nunca, con Ayuso denunciando la «dejación» por parte de Sánchez.