La actualidad política está que arde, nunca mejor dicho, teniendo en cuenta que estamos en pleno mes de julio y con un festival de escándalos socialistas que no cesan.
En el programa ‘Código 10’ de Cuatro, la noche del 7 de julio de 2026, se vivió uno de los momentos más tensos de la temporada. La ex presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y la diputada del PP Ana Vázquez protagonizaron un fuerte cara a cara que obligó a intervenir al presentador Nacho Abad.
Todo comenzó cuando, antes de mostrar unas fotografías comprometedoras que afectan directamente a un hombre de máxima confianza de Pedro Sánchez, Nacho Abad y David Alemán pidieron a ambas colaboradoras que reaccionaran sin conocer el contenido exacto. Las imágenes en cuestión son de José Tomé, expresidente de la Diputación de Lugo y alcalde de Monforte, imputado por presunto acoso sexual, junto con José Ramón Besteiro, secretario general del PSOE de Galicia.
«Tendrían que dimitir hoy mismo»
Al desvelarse el contenido, la polémica estalló. Ana Vázquez no se mordió la lengua: “Qué vergüenza… qué bochorno. Siendo el faro moral Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, del PSOE, el feminismo y la dignidad se han caído por la ventana. Tendrían que dimitir, hoy mismo”.
Susana Díaz respondió de inmediato acusando a su compañera de “impostura”. “La impostura hay que cuidarla. Cuando uno en su casa no da ejemplo… la vara de medir tiene que ser la misma en tu casa y en la de enfrente”, señaló.
La socialista exigió coherencia a Vázquez: “Quiero verte la misma vehemencia cuando le afecta al tuyo, que no te la veo nunca”. La tensión subió de tono rápidamente. Ana Vázquez estalló: “Ahórrate estos consejitos de mamá, al menos conmigo. Quiero que me respetes”.
Susana Díaz replicó con ironía: “Soy mamá de niños nacidos…”. Vázquez insistió en que “esta foto es suficiente para que los dos dimitan hoy mismo”, mientras Díaz le pedía que “no se venga arriba”.
Nacho Abad tuvo que reconducir el debate ante el cruce de reproches que se prolongó durante varios minutos, con ambas políticas defendiéndose desde sus respectivos bandos y acusándose mutuamente de aplicar dobles raseros.
