Por Ana Villarrubia Mendiola.

Aunque el TDAH no conlleva necesariamente el diagnóstico de dificultades de aprendizaje, sí que es habitual que, por todas las manifestaciones cognitivas y conductuales que déficit de atención conlleva, el niño acabe por presentar problemas en el aprendizaje. Como tales, es necesario atenderlos pues su relevancia es clave en el proceso de desarrollo del niño.

Cuando hablamos de dificultades de aprendizaje nos referimos a un grupo diverso de déficits que repercuten negativamente sobre le proceso de aprendizaje del niño y, por tanto, sobre la adquisición o el nivel de destreza del niño en diversas áreas: lectura, escritura, lenguaje oral, razonamiento a varios niveles, habilidades para el análisis de información o para el cálculo matemático, entre otras.

Para comprender en mayor profundidad a qué hacen alusión estas dificultades es necesario comprender cómo se desarrolla el proceso de aprendizaje.

Este proceso consta de cuatro parte que podemos diferenciar de la siguiente manera:

  1. Procesamiento y almacenamiento de la información a nivel cerebral: Implica percibir la información (que entra en nuestro cerebro desde nuestros órganos sensitivos) para poder operar con ella.
  2. Organización y comprensión de esa información: Implica su puesta en relación con otros conocimientos previamente adquiridos, se trata de darle sentido a esa información.
  3. Almacenamiento de la información: La información debidamente procesada y entendida ha de ser grabada de algún modo en el disco duro de nuestro cerebro, es decir, ha de dejar una huella almacenada para poder ser recuperada cuando la situación así lo requiera.
  4. Recuperación de la información: Implica la búsqueda y obtención de la información almacenada ante la necesidad de su uso para la resolución de un problema, del tipo que sea.

Parece lógico entender que estos cuatro procesos secuenciados son imprescindibles para que efectivamente podamos hablar de un proceso de aprendizaje como tal. Sin recepción no habría comprensión posible, sin comprensión y organización difícilmente puede haber un almacenamiento eficaz y sin todo ello nada podremos recuperar.

Las dificultades de aprendizaje hacen alusión a déficits en cualquiera de estos cuatro niveles de procesamiento.

Ana Villarrubia Mendiola dirige la consulta de psicología ‘Aprende a Escucharte‘ en la calle Alonso del Barco nº 7, en Madrid.