Nuria TorresPor Nuria Torres Marcos.

Como ya comentábamos en un post anterior la manipulación es un recurso que poseemos todos y que usamos en mayor o menor medida para salir de situaciones difíciles cuando desconocemos otras formas de hacerlo

En el plano de la conducta asertiva, suelen utilizarse medios sutiles para conseguir que los demás hagan lo que uno quiere, y después cada vez más agresivos hasta llegar a la agresividad (más emocional que física). Esta falta de otro tipo de recursos refleja un importante déficit de habilidades sociales.

El manipulador utiliza el miedo, la obligación y la culpa como instrumentos para conseguir que la otra parte ceda ante sus peticiones u opiniones: hace temer las consecuencias de no dar el brazo a torcer a sus deseos o sentir malestar y remordimientos si no se satisfacen.

Hoy, desde el Gabinete Psicológico ‘Aprende a escucharte‘, queremos plantear una serie de sugerencias para hacer frente a la manipulación:

En función de la gravedad de la manipulación será conveniente valorar la posibilidad de alejarse de esa persona. Cuando el manipulado consigue decir «basta» en su interior, aunque siga bajo el radio de influencia del manipulador, está limitando su poder, reforzando así, sus propias convicciones:  «Ya no me engañas”, “Te descubrí”, “Hagas lo que hagas y digas lo que digas ya no me afecta”.

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Nuria Torres Marcos es Psicóloga (Colegida M-26071) en el Gabinete Psicológico ‘Aprende a Escucharte en Madrid.