Adicciones sin droga: ¿Cuándo saber si una conducta es adictiva o no?

Por Nuria Torres Marcos

Lo que es fundamental para determinar si una conducta es o no adictiva, no es la presencia de una droga sino más bien si estamos ante una experiencia que es buscada con ansia y con pérdida de control por parte del sujeto y que produce una relación de placer/ culpa (Echeburúa y Fernández- Montalvo, 2006).

Todas las conductas adictivas están controladas inicialmente por refuerzos positivos – el aspecto placentero de la conducta en sí- pero terminan estando controlados por reforzadores negativos- el alivio de la tensión emocional especialmente.

La secuencia evolutiva habitual de las adicciones sin droga es la siguiente (Echeburúa, Corral y Amor, 2005):

Como consecuencia de todo ello, los comportamientos adictivos se vuelven automáticos, emocionalmente activados y con poco control cognitivo sobre el acierto o el error de la decisión. El adicto sospesa los beneficios de la gratificación inmediata pero no repara en las posibles consecuencias negativas a largo plazo.

Las adicciones sin drogas o comportamentales funcionan, en unos casos, como conductas sobreaprendidas que traen consigo consecuencias negativas y se adquieren a fuerza de repetir conductas que resultan en principio agradables; en otros, como estrategias de afrontamiento inadecuadas para hacer frente a los problemas personales (por ejemplo, estar encerrado con la música o conectarse a Internet para hacer frente a la ansiedad y el aburrimiento).

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Nuria Torres Marcos es Psicóloga (Colegida M-26071) en el Gabinete Psicológico ‘Aprende a Escucharte‘.