Un avión A-340 de Iberia aterrizando en Barajas. AD

El riesgo es enorme y todo lo recuperado en estos años se puede irn al traste en un minuto.

El Brexit se aproxima y la incertidumbre respecto al día siguiente es aún absoluta. Sin un acuerdo que despeje cómo serán las relaciones entre Reino Unido y la Unión Europea a partir de marzo de 2019, el grupo aéreo al que pertenecen Iberia y Vueling, IAG, negocia contra reloj para evitar que el divorcio impacte en su negocio.

La cúpula de este grupo, con sede social en España, pero controlado por capital británico, está en conversaciones con el Gobierno y con la Comisión Europea para lograr que IAG siga siendo considerada una empresa ubicada en la UE y, por tanto, regulada por las normas comunitarias.