Cape Maeda, Okinawa ©JNTO

Reponer fuerzas en uno de los baños termales, relajarse en una playa paradisíaca o practicar antiguas técnicas de meditación son algunas de las formas de relajarse en Japón. A través de la campaña ‘Enjoy My Japan' la Oficina Nacional de Turismo de Japón ofrece al viajero numerosas opciones para disfrutar de un viaje de descanso y relax:

Onsen y spas

Fuentes termales en las profundidades de las montañas, al borde del mar, en el interior de un edificio o al aire libre, de uso municipal o privado, construidas en piedra o en madera, son algunas de las numerosas opciones que se pueden encontrar en Japón para disfrutar de los llamados onsen.

Destino turístico favorito de los japoneses, los onsen son fuentes termales naturales, de aguas calientes cargadas de minerales por su contacto con los volcanes que constituyen una de las prácticas de bienestar y salud más extendida entre la población. Prueba de ello es que hay alrededor de 3.000 repartidos por todo el territorio.

Entre ellos se encuentran el onsen de Shirama, de 1.300 años de antigüedad, con baños al aire libre con vistas al Pacífico: los numerosos baños termales de la localidad de Ginzan, en la prefectura de Yamagata, el pueblo balneario Gero Onsen en Gifu, o Noboribetsu en Hokkaido.

Otros lugares destacados son Hakone Yumoto Onsen, situado en el Parque Nacional Fuji-Hakone-Izu, en la prefectura de Kanagawa, es el lugar perfecto para hacer una escapada de un día desde Tokio; o la localidad Shibu Onsen, una antigua ciudad termal, llena de edificios históricos y de ambiente tradicional, situada a sólo 10 minutos en autobús de la entrada del famoso Snow Monkey Park, donde ver también a los monos disfrutando de un baño termal.

Meditación y minfulness

Tanto si se realiza un retiro zen como si se busca un momento de calma, Japón cuenta con numerosas alternativas donde practicar técnicas de meditación y disfrutar de experiencias únicas. Entre estas viviencias se encuentra el alojamiento en un templo en Koya-san, en la prefectura de Wakayama, y vivir en primera persona el estilo de vida de los monjes; practicar la meditación zen en el Museo Shinshoji Zen y jardines de Hiroshima; o visitar los lugares más sagrados del país, como el templo Okunoin, en Wakayama, o el templo Bairinji, en Fukuoka.

Playas de relax

Aguas cristalinas, fina arena blanca y exuberante naturaleza son las principales características de las playas del país nipón. El país del Sol Naciente tiene innumerables rincones donde relajarse en aguas azules o practicar multitud de actividades- desde snorkel, submarinismo, paseos en kayak, senderismo, rutas en bici y un largo etcétera -.

Un plan ideal para familias y amigos, e incluso, para parejas que quieran disfrutar del Japón más romántico. Entre los lugares imprescindibles se encuentra Okinawa y las islas del suroeste, con playas como Yonahama Maehama, también conocida como "La playa más bella de Asia"; Nishihama, reconocida en 2016 como la segunda mejor playa de Japón; Kaiji-hama, con arena en forma de estrella; la bahía de Kabira y las islas Kerama-jima.

Imprescindibles son también la isla Amami-Oshima, en el archipiélago de Ryukyu o las playas de Chirihama, Hakuto, Goshiki-hama o Kochi, situadas en las islas centrales del país.

Más información: www.enjoymyjapan.jp/es/passion/relaxation