Antonio Casado, Periodista

Verdad

«Ni por los más remoto pienso que hay un alto cargo policial haciéndole un favor [chivatazo a los extorsionadores de ETA] a un etarra»"Herrera en la Onda" de Onda Cero, 26-01-2010

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Estaban Arcadi Espada, Pepe Oneto, Paco Rosell y Antonio Casado comentando las principales noticias del día, cuando Carlos Herrera dio paso al mensaje de una oyente, interesada en saber si Casado seguía pensando -a la luz d elas últimas revelaciones- que todo lo denunciado por el PP en el "caso Faisan" era un cuento.

Ante el estupor a Rosell e incluso de Herrera, Atonio Casado se reafirmó:

"Ni se pasa por la cabeza, ni por lo más remoto, pienso que hay un policía haciéndole un favor a un etarra".

Cuando Rosell aludió a las pruebas que apuntan a "altos cargos policiales", Casado dijo que tampoco un "alto cargo policial".

Argumentó Casado que él no ha investigado el asunto y que por tanto debe fiarse de lo que dicen el fiscal y el Ministerio del Interior.

El problema es que hay pruebas abrumadoras de los contrario y el periodista las conoce.

Desde el primer momento, ha habido numerosos indicios de que el «chivatazo» -ocurrido el 4 mayo de 2006 y en el que se avisó a los extorsionadores de que estaba en marcha una redada contra su aparato de recaudación- contó con el visto bueno del Ejecutivo socialista y con la participación de altos cargos policiales.

En las actas levantadas por ETA sobre el llamado «proceso de paz», que están en manos de las autoridades policiales y judiciales francesas, así como de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españolas, aparecen datos reveladores.

En ellas se puede leer que en uno de los encuentros celebrados entre ambas partes, los terroristas se quejaron de determinadas actuaciones del Gobierno Zapatero y pusieron como ejemplo la operación contra los recaudadores de ETA.

El representante gubernamental -que era José Manuel Gómez Benítez, un abogado muy vinculado al PSOE, relacionado con el juez Baltasar Garzón y que fue designado después vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta de los socialistas- les respondió:

«En relación a la operación llevada a cabo por Marlaska, os diré que por dar el aviso está encausado un alto policía de San Sebastián y casi el jede Seguridad del PSOE».

Si estas afirmaciones no correspondiesen a un grupo terrorista como ETA, que merece desde luego menos credibilidad que un ministro español, se podría afirmar tajantemente que Pérez Rubalcaba mintió en su respuesta escrita.

No es el único indicio. En junio de 2006 y ante los retrasos injustificados con que atendía sus requerimientos sobre la trama de extorsión, el juez Marlaska comunicó al comisario Telesforo Rubio, militante del PSOE, que en adelante despacharía con uno de sus subordinados.

El magistrado prohibió a este alto responsable policial dar cuenta al comisario general de Información de sus iniciativas.

Según un informe, remitido al juez Baltasar Garzón y revelado el 18 de enero de 2010 por el diario El Mundo, el chivatazo a ETA siguió la vía jerárquica de la cúpula policial.

El director general de la Policía, el jefe superior del Cuerpo en el País Vasco, un comisario, una inspectora jefa de San Sebastián y un inspector de Vitoria, aparecen como los responsables directos.

En el informe se incluye un organigrama en el que se detalla quién contactó con quién, en una sucesión de llamadas telefónicas que culminaron con el aviso a Joseba Elosua, dueño del bar Faisán de Irún (Guipúzcoa) y miembro del aparato de extorsión de ETA.

La participación de los cinco responsables policiales se resume en dos folios del informe, que tiene casi 70 páginas y en el que se detalla el seguimiento telefónico de todos los implicados durante el 3 y el 4 de mayo, es decir, la víspera y el mismo día del chivatazo.

El Sindicato Unificado de la Policía (SUP) insistió el 18 de enero de 2010 en la necesidad de agotar todas las vías de investigación y pidió que se indague sobre las llamadas que realizó el entonces director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, a sus superiores en los días previos y posteriores al sopló.

 Víctor García Hidalgo era el responsable de seguridad del PSE-EE, antes de que el presidente Zapatero lo designara coordinador del mando único para la Guardia Civil y la policía. No es un policía sino un político y todo indica que las órdenes partieron de él.

Está negro sobre blanco, como publicó Fernando Lázaro en el diario El Mundo.

Al menos en tres ocasiones, el actual secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, comunicó con el que fue director general de la Policía Víctor García Hidalgo, señalado como uno de los responsables del chivatazo a ETA. Pero no comunicó con su teléfono oficial.

Llamó al número "secreto" utilizado por García Hidalgo y que también era el mismo del que disponía la banda terrorista ETA para contactar durante el llamado proceso de paz como contacto con el Gobierno Zapatero.

A tenor de sus palabras, el único que no s eha enterado de nada es Antonio Casado.