Ignacio Camacho, Periodista

Verdad

«En una situación similar de colapso se largó Adolfo Suárez; a Rubalcaba se le está poniendo cara de Calvo Sotelo»ABC, 19-11-2010

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Ignacio Camacho dedicó su columna a analizar la comparecencia del día anterior en el Congreso de los Diputados para explicar el estado de la crisis económica. Sorprendió porque parecía haberse dado previamente un baño de realismo.

«Cuando el adalid del optimismo antropológico va al Parlamento a advertir que la situación económica va entre mal y muy mal sólo puede suceder que realmente esté aún peor y trate de prepararnos para la inminencia de una catástrofe».

El agudo comentarista da un paso más:

«El tipo que negaba la crisis ha pasado a confesarse desbordado por ella; se ha saltado la fase pesimista para instalarse directamente en el victimismo».

El periodista andaluz considera que «lo lógico habría sido que después de una confesión tan tenebrosa Zapatero se hubiese hecho el harakiripolítico sin solución de continuidad».

«En una situación similar de colapso se largó Adolfo Suárez; a Rubalcaba se le está poniendo cara de Calvo Sotelo».

El planteamiento del ex director de ABC está lleno de sentido común, el menos común de los sentidos y, sobre todo, en el actual inquilino de La Moncloa.

Efectivamente, el momento se puede comprar, salvando las distancias, al que vivía Adolfo Suárez a principios de 1981 cuando decidió abandonar el cargo y marcharse a su casa.

Pero, claro, hay dos circunstancias diferentes. Zapatero no está tan presionado por su partido como lo estaba el fundador de UCD. Quizá ese parámetro cambie tras las elecciones autonómicas y municipales de mayo de 2011. Y en segundo lugar, el trecho que media entre los sentidos de responsabilidad de ambos dirigentes es prácticamente insalvable.

Lleva razón el columnista en que si el leonés diera el paso, su sustituto sería, casi con toda seguridad, Alfredo Pérez Rubalcaba. Y, seguramente, contaría con más respaldo dentro del partido del que avaló a Leopoldo Calvo-Sotelo.