Voz del sur

Julio Frank Salgado

Apuntando hacia los menores de edad

En 2013, un grupo de parlamentarios de la entonces naciente coalición “Nueva Mayoría” –hoy en el gobierno- comenzó a presentar diversos proyectos tendientes a incorporar a la legislación chilena el concepto “identidad de género”, lo que permitiría a un individuo cambiar civilmente su sexo biológico por decisión autónoma. Entre los destinatarios de esa iniciativa figuran los menores de 18 años de edad, incluyendo párvulos.

Las gestiones acogen documentos de organismos internacionales y la presión de organizaciones de la minoría homosexual, especialmente por el matrimonio entre personas del mismo sexo, en tanto descartan preceptos básicos de la familia tradicional –reducida a “estereotipo” por la Presidenta Bachelet- y sus principales defensores, creyentes católicos y evangélicos.

Los roles de género se “aprenden” y existirían más de quince identidades distintas, según Wikipedia.

Proyectos de ley

El 7 de mayo de 2013, los senadores Ricardo Lagos Weber (del Partido por la Democracia y más tarde presidente de la Cámara Alta), Juan Pablo Letelier (Partido Socialista), Camilo Escalona (Partido Socialista), Ximena Rincón (Partido Demócrata Cristiano) y Lily Pérez (Renovación Nacional, no perteneciente a la “Nueva Mayoría” y hoy en el nuevo partido Amplitud) presentaron un proyecto que “reconoce y da protección al derecho a la identidad de género”:

“Toda persona podrá obtener, por una sola vez, la rectificación de su partida de nacimiento y el cambio de sexo y nombre, cuando no coincidan con su Identidad de Género”. (Artículo 3°).

“Para los efectos de esta ley se entenderá por identidad de género la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) (sic) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales”. (Artículo 2°).

En su artículo 4°, puntualiza que “se deja especialmente establecido que para acreditar la identidad de género y solicitar el cambio de nombre y sexo no será exigible por el Tribunal el uso de medios farmacológicos, psicológicos, psiquiátricos o de tratamientos quirúrgicos”.

El 3 de julio de 2014, ya con Bachelet y la “Nueva Mayoría” a cargo del país, la diputada Marcela Hernando (Partido Radical Social Demócrata) presentó un proyecto “para exigir a los prestadores de salud el respeto y protección de la orientación sexual o identidad de género de las personas”.

Párvulos, infantes y adolescentes

En su proyecto que modifica la Ley General de Educación “para promover el respeto por la orientación sexual y la identidad de género de los niños, niñas y adolescentes en su comunidad educativa”, presentado el 8 de julio de 2015, la diputada Denise Pascal Allende (Partido Socialista) arguye:

“De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, (…) la orientación sexual ‘es independiente del sexo biológico o de la identidad de género, y se refiere a la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, de su mismo género o de más de un género, así como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con personas’” (Considerando número 1).

Indica en general que “lo expuesto claramente pasa por que Chile derogue normas discriminatorias, apruebe las uniones civiles, el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género e implemente medidas que refuercen el cambio cultural de respeto a la diversidad social, como es la creación de una institucionalidad antidiscriminatoria” (Considerando número 4).

El 19 de julio de 2016, aun en medio de un proceso de consulta popular constituyente iniciado por el gobierno, los senadores Carlos Bianchi (independiente), Alejandro Guillier (independiente pro radical y actual precandidato presidencial), Isabel Allende (Partido Socialista), Manuel Antonio Matta y Andrés Zaldívar (Partido Demócrata Cristiano) presentaron un proyecto modificatorio del artículo 28 de la Ley General de Educación:

Mediante este proyecto de ley proponemos incorporar dentro de los objetivos de la educación parvularia el estimular el desarrollo de la identidad sexual de género de cada niño y niña, de manera que cada uno pueda encontrar y desarrollar la identidad de género que le es propia.

El 18 de enero pasado, en primer trámite constitucional, la comisión de Derechos Humanos del Senado, en votación dividida, rechazó la inclusión de los menores de edad en dichas propuestas.

J.F.S.

Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno

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